SAN MANUEL BUENO, MÁRTIR

Hay un poema de Antonio Machado, en el que habla de una angustia, que le ha acompañado desde siempre y que él compara con la que puede experimentar un niño que se pierde en una noche de fiesta. Es la angustia, como el propio poeta nos descubre en el último verso, del que busca a Dios entre la niebla, del que se debate entre el corazón, que le impulsa a creer, y la razón, que le niega esa posibilidad.

Al volver a leer, un año más, “San Manuel Bueno, mártir” de Miguel de Unamuno, he recordado este poema de Machado, porque el protagonista de la novela vive inmerso también en esa lucha existencial, que actúa como motor de su vida.

Frente a este tipo de personas, que afrontan la realidad espiritual en términos dinámicos, están los que se sienten seguros, bien, porque afirman la existencia de Dios, o bien, porque la niegan.

Pero el problema de Manuel Bueno es su condición de sacerdote, la cual incrementa su sufrimiento, porque le obliga a fingir, continuamente, ante sus feligreses, su fe en la vida eterna.

Podríamos preguntarnos si es un mal sacerdote, a causa de este fingimiento o, por el contrario, como él mismo considera, lo verdaderamente importante es que los demás crean, en especial, los más desfavorecidos de este mundo, que encontrarán la felicidad en el cielo.

Los habitantes de Valverde de Lucerna, donde ejerce de párroco, lo adoran y la narradora, Ángela Carballino, lo considera su padre espiritual, aunque comprende que no debe revelarle al obispo, que ha promovido la beatificación de don Manuel, el secreto de éste: “Confío en que no llegue a su conocimiento todo lo que en esta memoria dejo consignado. Les temo a las autoridades de la tierra, a las autoridades temporales, aunque sean las de la Iglesia.”

En cambio, el propio Unamuno en el epílogo de la novela, manifiesta estar convencido de que, si el pueblo hubiese conocido el secreto, no lo habría creído, porque, por encima de las palabras, están las obras, la conducta irreprochable de don Manuel, siempre entregado a los demás.

También cabe preguntarse si es válida esta forma de entender la religión, como opio del pueblo, tal y como la definió Carlos Marx; es decir, como algo que consuela y da felicidad al pueblo de sus males de este mundo.

Además, de sobre estas cuestiones, os invito a que expreséis vuestra opinión sobre esta novela breve, pero densa, que ha sido considerada por los críticos como el testamento espiritual de Miguel de Unamuno:  si os ha resultado pesada su lectura, por la ausencia de acción, o por el contrario, os habéis sentido atraídos por la intensidad de su contenido.

30 pensamientos en “SAN MANUEL BUENO, MÁRTIR

  1. Esta novela es un poco sorprendente, por lo menos así me lo parece a mí. Es un poco raro que haya un cura que no tiene fe en la religión , cosa que es totalmente contradictoria, pero yo pienso que esta novela nos quiere dar el sentido como que todo lo bueno no es creer en un ser supremo, sino también querer a los de tu alrededor ya que a cualquier persona le puede surgir la duda de si existe o no ese Dios, si la respuesta es que si, negamos a la ciencia, y si la respuesta es que no negamos la religión. Creo que Unamuno pretendío no evadir la ciencia sino darle un sentido a la religión diferente.

    De una comprensión holística del texto, podemos extraer la fe tan grande que tenía la mayoría de la población y, si la comparamos con la actual, las cifras son escandalosamente diferentes, ya que, como he citado antes, la ciencia es un progreso enorme en la sociedad y cada vez va quedando más atrás la religión.

    En mi opinión, la novela es un poco dada a la confusión, aunque, como ya he dicho antes, de una manera global, puedes darte cuenta de la situación en la que se encuentra ese párroco.

    No puedo decir que «San Manuel Bueno, mártir» sea una novela pesada, porque, en leerla, se emplea menos de hora y media. Lo que para mí es complicado es sumergirme en una lectura de este tipo por la temática que tiene y porque no tiene nada de acción que nos provoque estar, como actualmente se dice, enganchados a ella.

    Un factor de por qué nos puede disgustar esta novela, a mi entender, es porque habla de temas que actualmente están medio muertos, ya que en casa de muchos ciudadanos no se habla de la iglesia y porque vivimos en una época de la historia que nos parece todo un poco surrealista, porque, si nos resulta ya dificil entender a algunas personas, como es mi caso, qué es lo que a los curas les inspira para serlo (ya que ellos dicen que es una llamada del Señor), imagínate el caso ya de entender cómo un cura puede serlo, pero sin tener fe en Dios.

    • No comparto que » sea sorprendente » ; Creo que es algo que puede suceder si la racionalidad no pierde su espacio frente a la creencia pura en algo. Hay un ensayo escrito hace un par de siglos atrás – prohibido durante años en Francia – que se llama Confesiones de un cura ateo, en el cual se analiza este tipo de tema. Volviendo a la novela de Unamuno, La posición del sacerdote acerca de si la modificación de sus creencias deben cambiar su rol es muy interesante : soy consecuente y fiel a mis ideas, o cumplo un rol social que implica cierto bienestar espiritual en la sociedad?

  2. La novela, aunque tiene una gran carencia de acción, es interesante por su contenido, ya que hace que reflexionemos en lo que nosotros mismos ni siquiera nos habíamos parado a pensar sobre la religión. Para las personas más desfavorecidas, yo creo que un motivo que les da vida y los ayuda es pensar que algún día serán recompensados o que llegarán al cielo.

    Y responderse a la pregunta ¿creo o no? Es algo difícil de contestar con una certeza del cien por cien.

    Respecto a San Manuel, pienso que las últimas frases del libro, mencionadas arriba, serian ciertas, porque la gente nunca llegaría a creer que San Manuel no tenía fe, después de todas sus acciones. También es sorprendente cómo es capaz de ayudar a los habitantes del pueblo e incluso a motivarlos para seguir viviendo siempre, siendo él mismo el que a veces sentía el impulso de suicidarse en el lago, como su padre, y esto demuestra una gran capacidad de dejar los sentimientos propios a un lado. Esto refleja una gran lucha interna, porque, siendo cura, todo se vuelve aún más complicado, estar cada día dando sermones en los que hacía creer a los demás en la vida eterna, siendo él el primero que no creía en ello y no poder expresarle a sus feligreses lo que él realmente pensaba. Por eso, su frase más conocida en el pueblo era “¡Dios mío!¡Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?” Pero nadie conocía su verdadero significado. Consiguió morir manteniendo su secreto, solo se desahogó con dos hermanos del pueblo, Ángela y Lázaro.

  3. Antes de comenzar a leer este libro, me sorprendió que fuera tan breve (sin contar con la introducción), pero, a medida que iba leyendo, me iba dando cuenta de que cada vez era más denso y tenía un amplio contenido referido al tema religioso, ya que, aunque al principio parezca que no va a transmitirnos gran cosa, cuando terminas de leerlo, te das cuenta de que contiene una gran reflexión.
    En él, se muestra, entre otras cosas, la frustración que siente el párroco San Manuel cada día, al vivir en un ambiente religioso, en el que siempre actuaba de manera bondadosa (ayudaba en los trabajos, sustituía a los enfermos en sus cargos, se preocupaba por los niños, etc) y predicaba la creencia en Dios y en la vida tras la muerte, mientras que en realidad, San Manuel no cree en nada de lo que dice, no tiene fe ni en Dios ni en la vida después de la muerte, pero lo que intenta hacer continuamente es que la gente se sienta bien, sin perder la fe, especialmente los más desfavorecidos con la intención de que tengan esperanzas tras la muerte.

    Por todo esto, se considera a San Manuel como un nuevo “Dios”, quedando reflejado en el personaje de Lázaro (hermano de Ángela), ya que es el único que se convierte a su “nueva religión” porque conoce el secreto del párroco.

    Esta obra me ha resultado un poco difícil de comprender, ya que este tema no se trata mucho en la actualidad ,y por lo tanto, se me ha hecho un poco complicado meterme en la lectura y, además, como tampoco tiene acción, no me termina de “enganchar” mucho. Pero, a pesar de ello, me ha gustado que sea tan corta porque, así, no es necesario emplear mucho tiempo en su lectura.

  4. Lejos de una acción que atraiga el interés del lector, la obra me ha cautivado por la tensión constante y por la profundidad de los personajes, que en realidad son la novela en sí.
    También me ha parecido muy interesante el paralelismo continuo con la biblia, ya no sólo en la cantidad de veces que se cita, sino en los personajes y las acciones, obligándome, a veces, por mi falta de conocimiento sobre la misma, a informarme de ciertos pasajes o sucesos. A pesar de que creo haber entendido el libro en su mayor parte, me queda una duda: ¿es San Manuel un enviado más de Dios, como lo fue Jesucristo, o es el creador de una nueva religión? Durante buena parte de la obra, he estado haciéndome la misma pregunta, pensando que en algún momento del final me la resolvería.
    Desde el punto de vista formal, no me ha parecido complicada de leer, ya que no utiliza un lenguaje complicado. Además, la brevedad de ésta lo facilita mucho más.
    Creo que habría disfrutado mucho más la obra, si hubiese sabido algunos datos sobre la biblia necesarios, pero que creo haberlo suplido buscando información.

  5. La novela me ha resultado interesante, aunque, como dije en clase, parecía un tanto rara; al final, he comprendido la verdadera intención de ésta. Bueno, es una novela en la que predominan temas como la fe, envueltos en una verdad trágica acerca de Manuel Bueno, un sacerdote de Valverde de Lucerna muy querido por todos. Según su pensamiento, él no cree, pero decidió convertirse en un ejemplo para el pueblo y una pregunta que posiblemente a muchas personas que hayan leído esta novela se harán es ¿por qué Manuel Bueno decidió hacerse sacerdote y servir como ejemplo a los demás, si no tiene ni tendrá fe? Esta parece la incógnita sin resolver de la novela de Miguel Unamuno.

    Sin embargo, según Ángela, “don Manuel y Lázaro se murieron creyendo no creer lo que más nos interesa; pero, sin creer creerlo, creyéndolo…”. Aquí tenemos una frase extraída de la novela en la que se refleja claramente una paradoja entre Ángela y el autor de la novela, aunque no se sabe si éstos compartirían dicha opinión.

    Finalmente, en mi opinión considero «San Manuel Bueno, mártir» como una obra amena por su brevedad, pero no muy fácil de entender, ya que utiliza un lenguaje, en algunas de sus partes, antiguo. También, al aportar algunas paradojas, dificulta más su comprensión.

  6. Es una obra, que aparentemente empiezas a leer y no tiene ese punto que nos engancha, como suele decirse, pero, a medida que vas leyendo, te vas dando cuenta del profundo trance de pensamientos en el que nos introduce.

    Es algo compleja, porque al principio va narrando una serie de hechos que el párroco hace,como son principalmente ayudar a la gente y aumentar la fe de estos en Dios,y, claro, empiezas a pensar vale es un santo, la gente lo adora, lo aclama, pero realmente no hace cosas, como han hecho otros santos, solamente realiza funciones de cura. Pero, a medida que vas leyendo, te vas dando cuenta del sufrimiento de Don Manuel y del gran esfuerzo que debe hacer, día a día, para aumentar la esperanza de la gente en que esta vida es un camino hacia la otra mejor(vida espiritual). Entonces es cuando piensas: realmente sí que es un Santo, porque ¿cómo predicar algo, cómo convencer a la gente de algo, que ni realmente tú mismo crees?

    Don Manuel tiene que sufrir su vida con ese secreto, pero las fuerzas al final le pueden y tiene que confesarlo a alguien, porque hoy día realmente es dificil vivir con un secreto.

    Desde mi punto de vista, la forma que tiene de ver Don Manuel la religión no está mal, porque hay veces, y más en esos tiempos que la religión era la base de todo, que tienes que aferrarte a algo, a una creencia, algo, para poder seguir adelante y que tu vida no se desmonte; y Don Manuel lo que hace es que las personas, esa creencia la tuvieran en Dios, ayudaba a que vivieran, a que su alma estuviera traquila.

    Es cierto lo que dice Unamuno, al final del libro, que es que, aunque a las gentes del pueblo se les revelase la verdad sobre Don Manuel, no creerían ni una palabra, porque es bien cierto que un hecho vale mas que mil palabras, y eso era lo que veían las gentes hechos y mas hechos, y estaban tan llenos de religiosidad que no iban a aceptar la verdad. Sin embargo, algo que me llama la atención es cómo el hermano de Ángela, Lázaro, una persona muy poco creyente, se vuelve creyente, o aparenta volverse, y empieza a asistir a la iglesia, hace la comunion, etc, al ver la verdadera intención de su parroco. Y ahora digo yo: ¿no será mas creyente aquel que sabe la verdad o la busca, pero ayuda a las personas a creer en algo, que aquel que se limita a creer en lo que se le dice, sin buscar lo verdadero

    No creo que sea una obra muy pesada, ya que se lee rápido, en cosa de hora y media, dos horas, y utiliza un lenguaje sencillo. Si es verdad que no tiene acción, pero también es bueno leer libros que te hagan reflexionar sobre otra clase de temas, como puede ser en este caso la religión.

  7. Es un libro que, al comienzo, no me gustaba y me costó leeerlo.
    La novela está relatada por Ángela Carballino, que nos cuenta los hechos que realiza San Manuel, su padre espiritual, y parroco de Valverde de Lucena.

    Lo que me sorprende es que, siendo párroco, no crea en la vida más allá de la muerte. El sacerdote hizo que Lázaro, que venía del llamado Nuevo Mundo con ideas de progreso, fuera a la Iglesia y rezara; pero eso sí, contándole su verdad: que él hacia eso para ver a sus ciudadanos felices e ilusionados en su segunda vida, aunqe sea mintiéndoles acerca de su fe.

    Otra de las cosas que también me llamó la atención es que siempre esté presente tanto el lago como la montaña.

    Por último, quiero decir que yo también estoy con Unamuno, al pensar que, si el pueblo hubiera conocido la verdad, no lo habrían creído, ya que, por encima de las palabras, están los hechos.

    Para terminar, yo haría una pregunta, si esta novela fuera verdad: ¿qué hubiera pasado, si beatificasen a un sacerdote que no cree en Dios?

  8. Esta novela me ha llamado mucho la atención por lo breve que es y por todo el contenido que muestra en sus pocas hojas. Cuando empecé a leerla, pensé que no me iba a enganchar a ella, como en otras novelas que e leído en cursos anteriores, pero estaba totalmente equivocado, ya que cada vez que me ponía a leerla, me quedaba con la intriga de lo que realmente era San Manuel, es decir, si era un párroco más, que quería continuar con la acción que dejó Dios de hacer que la gente pensase en la vida posterior a la muerte (tener fé) o un párroco que quería impartir una nueva religión.

    Todo esto me ayudó a leer la novela con entusiasmo, y sin cansarme.

    Además, el caso de que un párroco no tenga fe y, aun así, quiera que la gente la tenga, llama mucho la atención, de ahí que este no quisiera que saliese a la luz dicho secreto, ya que los fieles perderían toda la esperanza que habían adquirido para conseguir ser un modelo de San Manuel.

    Por último, la novela, aun tratando un tema religioso, cosa que de nunca me ha llamado mucho la atención, debido a que yo pienso de manera distinta, me ha agradado bastante por la forma en la que Unamuno lo cuenta, y por la cual te hace reflexionar.

  9. La mayor parte de las personas de nuestra edad no se interesa por temas religiosos y menos aún, pienso, por este tipo de novelas. Pero, aún así, no la califico como una novela que no me haya llamado la atención , porque nos hace reflexionar sobre el tema de la religión y creo que eso es una de las cosas más importantes que debe hacer un lector. El hecho de plantearnos las cosas desde otro punto de vista creo que es el punto clave para una buena reflexión.

    Si tuviera que valorar las ventajas y los inconvenientes de esta novela, pues, para empezar, una de las ventajas principales sería que es un libro muy simple y a la vez muy complejo, con esto, me refiero a que todo lo relata con brevedad (ya que la novela no tiene muchas páginas), pero, aún así, te hace reflexionar por cada tramo que transcurre la novela.Así que, bajo mi punto de vista, es una obra cargada de filosofía y que te invita a pensar.

    Algunos de los inconvenientes serían el hecho de que es una novela corta y que me hubiera gustado estudiar ese tema algo mas profundamente, ya que la verdad es que no me había parado con tanto detenimiento a reflexionar sobre el tema este. Y también que, antes de leer esta novela, cada persona debe tener las cosas claras sobre la religión, porque si no le va dar mucho que pensar y no podría dar su opinión sobre la actitud que toma el protagonista.

    Hemos debatido en clase que si creemos que la postura que adopta San Manuel Bueno mártir sería la apropiada o no.

    No veo nada de malo en que este hombre quiera ayudar a todo ese pueblo, aunque para eso tenga que usar una mentira que en realidad no causa ningún mal y si, por un causal, lo causara creo que solo el protagonista sería el que lo sufriera.

    A lo largo de la obra, podemos ver cómo el protagonista colabora con el pueblo y cómo nadie ni duda de la creencia de este, el pueblo es feliz y eso es el propósito que quiere y que consigue al final.
    A veces, a lo largo de la vida, una mentira pequeña ayuda para conseguir una verdad grande.
    Y no solo consigue que el pueblo sea feliz, también consigue que lo admiren, que lo cuiden y que se interesen por su vida como en especial hicieron los otros dos protagonistas principales Ángela y su hermano.

    También, como hemos dicho en clase, hay muchas cosas que hace que lo podamos comparar con Jesuscristo. Yo comenté aquella ocasión en la que los discípulos de Jesucristo podían ser los dos hermanos pues sólo ellos conocían la verdad y ahora por tanto el mayor secreto de la vida del protagonista.

    Me parecen genial este tipo de obras que nos hagan reflexionar cosas que están en nuestro entorno y que, seas o no creyente, te dan mucho que pensar y que opinar.

  10. Pienso, que la novela no ha estado a la altura del autor.
    Creo que Unamuno tiene novelas mejores, pero que esta no me ha decepcionado.
    Es una obra muy breve para los contenidos que expresa, el autor intenta dejarnos esa intriga dejando preguntas sin resolver en toda la novela. Me parece una novela muy sencilla y a la vez compleja.
    He visto acertada la elección de una narradora para describirle, porque ¿Quién mejor que alguien de tu entorno para describirte? La verdadera descripción es la que te hace alguien, no tú. A veces no nos damos cuenta de como somos en realidad.

    En torno al contenido de la novela, todo se resume a una palabra: fe. Reflexionando un poco sobre la novela, pienso que Unamuno quiso dar a entender, en general, a sus lectores que cada persona puede creer lo que tú quieres que crean. El ser humano es así, pienso que las preguntas que tiene el ser humano, debido a su existencia, se contestan con la religión. Y es el camino más fácil.

    Concretando más, pienso que hoy en día ser cura, obispo…etc., se toma como un «trabajo», que te tiene que gustar y que se trata de hacer el bien y ayudar a las personas que lo necesitan. Creo que en la actualidad pocas personas son las que eligen este «trabajo» por algo espiritual. Pienso que quien elige este «trabajo» es porque le gusta ayudar a los demás y es feliz haciendo eso.
    Entiendo que Don Manuel se sintiese mal por hacer creer algo que ni el mismo cree, pero es más grande la felicidad del pueblo que la suya propia.

    Visto desde fuera, es decir, desde la población, pienso que cada persona es libre de creerse o no sus mentiras, pienso que deberían indagar más en su interior y en sus mentes y pesar si es o no lo que deben creer.

    No me ha parecido una gran obra, pero me ha gustado que tocase temas que realmente ocurren hoy en día y de interés.

  11. Para mí es una obra que al principio es un tanto irrelevante, aunque te cuente aventuras, acciones, etc, no va al éfasis de la cuestión, aunque te ayuda a entender diversidad de datos que a continuacion se narran.

    Don Manuel, bajo mi punto de vista, va con la verdad por delante, aunque al pueblo no le dé su punto de vista de la religión, pero es que, cada uno tiene que tener su punto de vista de las cosas y no dar por bueno lo que uno dice, sino escuchar, razonar y, después, si estás de acuerdo, compartes esa opinión o la matizas según tu razón. Él pensaba que tenía la verdad, pero, si la llega a saber el pueblo, no lo considerarían bueno, por no estar de acuerdo con lo que dice la biblia. Por eso, prefería mantenerla en secreto y por sólo se la contó a Lázaro y, después, a Angelina.

    La historia se desarrola básicamente en el pueblo de Valverde de Lucerna, aunque los lugares que más se citan son el lago y la montaña, la casa de Ángela y la iglesia, principalmente. Se compara varias veces a Don Manuel con el lago, ya que cuando se confiesa la gente del pueblo, él hace de lago, para ahogar sus penas. Comparan también sus ojos con el agua azul del lago, y también dicen, que en el alma de Don Manuel hay sumergida, ahogada, una villa y que alguna vez se oyen sus campanadas.

    También hay numerosas citas bíblicas.

    Bajo mi punto de vista, la obra es fácil de leer, porque es corta y, además, a pie de pagina hay numerosas aclaraciones para el vocabulario más complejo; pero se me ha hecho un poco pesado el hecho de que esté continuamente dando citas de la biblia, y de la creencia de Don Manuel y de la gente del pueblo.

    En este libro hay varias paradojas, como que Angelina quisiese escribir o contar este hecho, porque le estaba hirviendo por dentro, y que no quisiese que las autoridades de la iglesia se enterasen de lo sucedido, ni que nadie lo leyese. Otra paradoja, la principal, es la de la fe, que se menciona continuamente.

    Personalmente, no creo que la novela fuese un hecho verídico, porque a la iglesia no le interesaria que se supiese que beatificaron a un cura no creyente.

  12. A pesar de que esta novela no tiene mucha acción y es un poco monótona, me ha gustado mucho, ya que puede causar intriga al lector, al ir descubriendo poco a poco que San Manuel esconde algo, y que ese algo podría tener una gran trascendencia.

    Aparte de esto, es una novela que puede tener mucho interés en nuestra sociedad, ya que, al leerla, cabe preguntarse, ¿existen realmente sacerdotes que tengan algún atisbo de duda en la fe cristiana?; esto da que pensar, ya que, como hemos aclarado en clase, la actividad de San Manuel puede ser entendida sólo como el ejercicio de buenas acciones, sin necesidad de hablar de religión.

    Como hemos visto en clase, en la obra se ve un claro paralelismo con el Nuevo Testamento, en el que San Manuel Bueno es Jesucristo, Lázaro su discípulo, e incluso las memorias de Ángela podría ser consideradas como un Evangelio. También se ven claras las citas bíblicas del Testamento, la cita cúlmen sería «Dios mío, ¿por qué me has abandonado?», donde se ve también una clara conexión entre ambas personalidades, ya que Jesucristo antes de morir llegó a dudar de la existencia de Dios, y San Manuel convive con esa duda a lo largo de toda su vida.

    A pesar de ser corta, la novela puede dar mucho juego. Unamuno da cabida a que el lector se pare a razonar sobre temas como la creencia en Dios y la vida eterna, qué es lo verdaderamente importante, la razón o la fe… Para simplificar mi intervención, comentaré lo que me ha llamado más la atención sobre los personajes más importantes, exceptuando San Manuel, y sobre los que no pudimos debatir mucho en clase.

    – Basilio representa la fe ciega, incluso llegó a morir cuando lo hizo su ejemplo a seguir, San Manuel.
    – El pueblo también lo entiendo como un personaje, ya que representa un colectivo, la aldea de Valverde de Lucerna, la cual está unida ante todo por la religión. El pueblo era religioso por tradición, sin pararse a razonar si realmente existe la vida eterna o no. En un pasaje de la novela, se hace referencia a que «la religión es el opio del pueblo»: San Manuel deseaba que el pueblo soñara con la inmortalidad, siempre decía «déjalos que sueñen» para de alguna manera, consolarles por haber nacido, ya que San Manuel calificaba el haber nacido como el mayor pecado del hombre.

    – Ángela, que es cronista y protagonista, pasa de tener como padre espiritual a San Manuel, a, después de descubrir su secreto, sentirse como una madre que lo compadece por la tortura que sus dudas le provocaban.

    – Lázaro, por su parte, experimenta una rara transformación, ya que es un personaje al principio laico, pero que poco a poco, al ir descubriendo la personalidad de don Manuel, acaba por entender su forma de vida. Aquí se ve claramente cómo un segundo personaje opta por esa «nueva religión», ya que Lázaro tampoco creía en la vida eterna, pero le asombraba la vida tan bondadosa que llevaba el sacerdote.

    Concluyendo, quiero decir que, aunque el lenguaje sea sencillo, a veces, algunas citas de San Manuel son más difíciles de comprender, y, si Unamuno, al presentarnos la obra como un manuscrito encontrado, pretendía darle credibilidad y auntenticidad a ésta, lo ha conseguido, incluso podría ser una obra que podría servir para cualquier religión, ya que Unamuno, al final de la novela, con algo como «se murieron sin creer creyéndolo» da al lector una posibilidad de plantearse la existencia de la vida eterna.

  13. El libro, que hemos leído recientemente y sobre el que hemos debatido en clase, es una novela que se lee de forma muy amena, porque es fácil de comprender y de corta extensión. Desde mi punto de vista, la novela tiene una parte priemra más ligera, es decir, más interesante, donde nos cuenta los actos que realiza San Manuel para ayudar a las personas del pueblo y su forma de ser o de comportarse con cada uno, porque él siempre siguió haciendo feliz a los demás, sin intentar obtener nada a cambio.

    La segunda parte, sería en la que aparece Lázaro y se conoce el secreto del cura. En esta parte, me llama mucho la atención la forma en la que San Manuel hace que Lázaro vuelva a creer y a tener fe, no con mentiras, sino con la verdad, con la verdad que el sentía y con la única que él sabía que podía convencer al chico. En esta parte, también Ángela despeja muchas de sus dudas, que en la primera parte, siendo tan joven, no podía llegar a comprender. Aquí, es cuando llegamos a entender que el cura realizaba todos sus actos por el bienestar y la felicidad de los demás, porque solo de esa forma él se sentía bien consigo mismo.

    Fuera del resumen, yo quería resaltar algunos aspectos de la novela, como la relación que unía al payaso con San Manuel, ya que ambos, intentaban conseguir la felicidad de los demás en vez de anteponer sus sentimientos o pensamientos, es decir, ambos podían sentir algo distinto en su corazón, pero exteriormente no lo expresaban e intentaban convencer a los demás de que haciendo eso, ellos sentían lo mismo que aquellos que los contemplaban.

    También quería destacar, la gran similitud que hay entre Ángela y Lázaro, respecto a los discípulos de Jesucristo, ya que ambos siguieron realizando o divulgando los pensamientos o las acciones de su maestro.

    Por último, una parte que me hizo pensar mucho, fue aquella en la que Blasillo se agarró a la mano de San Manuel y ambos, en un silencio intenso, sus almas abandonaron el cuerpo para formar parte del mundo inteligible. Este fragmento te lleva a pensar en lo fuerte que puede ser el sentimiento que una persona siente por otra y cómo, al ocurrirle algo a esa persona, la otra sienta lo mismo y comparta el mismo dolor.

  14. Lejos de una acción que atraiga el interés del lector, la obra me ha cautivado por la tensión constante y por la profundidad de los personajes, que en realidad son la novela en sí.
    También me ha parecido muy interesante el paralelismo continuo con la biblia, ya no sólo en la cantidad de veces que se cita, sino en los personajes y las acciones, obligándome, a veces, por mi falta de conocimiento sobre la misma, a informarme de ciertos pasajes o sucesos, como puede ser el personaje de Lázaro y el significado de éste (su «falsa conversión» a la fe) , el de Ángela o el mismo nombre de Manuel (Emmanuel también es el nombre por el que se conoce a Jesús).
    A pesar de que creo haber entendido el libro en su mayor parte, me queda una duda: ¿es San Manuel un enviado más de Dios, como lo fue Jesucristo, o es el creador de una nueva religión? En el caso de que fuese una nueva religión, sería realmente la católica, a diferencia de la forma de plantearla. Sería el concepto que tiene San Manuel de la religión, es decir, como una forma de acercarse y ayudar al pueblo sin necesidad de tener una fe absoluta en todo lo que la biblia cuenta. Personalmente, creo posible la existencia de párrocos como Don Manuel. Creo que en la actualidad, una persona con la vocación Don Manuel, estaría a cargo de alguna ONG o alguna asociación de ayuda, independientemente de su fe. Por tanto, comprendo la situación del protagonista dadas las circunstancias de su época, donde la iglesia era la única forma de ayudar.
    Me gusta la relación entre los tres personajes, en concreto entre Ángela y Don Manuel, ya que poseen una fraternidad espiritual (ella lo llama su “padre espiritual”), algo difícil de comprender para alguien que como yo, está alejada de esta forma de ver la vida.

    Tras leer algunas partes de la introducción y de la guía de lectura que el libro incluye, me ha asombrado la similitud del pensamiento del autor, Unamuno, con la del protagonista, ya que a través de éste expresa sus dudas y temores sobre la inmortalidad y la fe.

    Desde el punto de vista formal, no me ha parecido complicada de leer, ya que no utiliza un lenguaje complicado. Además, la brevedad de ésta lo facilita mucho más.

    Creo que habría disfrutado mucho más la obra, si hubiese sabido algunos datos sobre la biblia necesarios, pero que creo haberlo suplido buscando información.

  15. En mi opinión, el libro de Manuel Bueno, mártir da mucho que pensar y que reflexionar a quien lo lee. Y es que, aunque al principio de su lectura pueda resultar o parecer algo pesado, ya que, desde su inicio y hasta la mitad de libro, en él no transcurre el tiempo, conforme avanza la lectura, se va haciendo más ameno y entretenido. El libro, además, no es muy extenso, lo que es de agradecer por quienes no les haya gustado su lectura.
    En cuanto a San Manuel, creo que tiene una forma diferente de vivir la religión, ya que en nuestros tiempos, y para ayudar a la gente y ser caritativo, existen ONG que ayudan a las personas y a las que los necesitados pueden acudir. Pero, en la época en la que se desarrolla el libro, para hacer esas labores de ayuda, te ordenabas sacerdote, que es lo que hizo San Manuel pese a que, en un principio, fueron motivos económicos los que lo movieron a seguir el camino religioso.

    Esa forma tan distinta de vivir la religión de San Manuel, posiblemente, fuera consecuencia de que, a pesar de su ateísmo, le servía para ayudar a los demás en todo momento, que es lo que realmente lo llenaba, como si de Jesucristo se tratase, aunque el gran secreto de no creer en Dios le pesara más que nada en el mundo. Y así, aunque de todas formas los desvalidos y pobres creyeran en Dios, él veía en esta creencia una manera de poder hacer más feliz a estas personas, a las que les quedaba el consuelo de tener una segunda vida en el cielo.

    Creo que esto que hace San Manuel es lo mejor que podría haber hecho cualquier persona en su lugar. Yo pienso que en el mundo que estamos hoy día, es preferible un sacerdote que no crea en Dios, pero que, a cambio, ayudara a los demás de todo corazón, como corresponde a su vocación. Pero, en la actualidad, es muy distinta la forma de vida que se le exige a un religioso, y así no son pocos los casos de religiosos que se encuentran implicados actualmente en delitos de robos de dinero, de pederastia, y de otros turbios asuntos.
    También en el libro se pueden encontrar muchísimos parecidos entre éste y La Biblia, ya que, por ejemplo, Ángela sería comparable a Maria Magdalena, creyendo ciegamente y apoyando en todo momento a San Manuel. Y Lázaro sería, a mi parecer, como San Pablo, que lo acompaña hasta el final de sus días y sigue sus pasos. Los dos serían sus discípulos.
    Uno de los fragmentos que también me ha llamado mucho la atención de este libro es cuando el payaso, que estaba actuando, sigue actuando, mientras su mujer se está muriendo. Así, de alguna manera, está recreando el martirio de San Manuel quien, sin creer en Dios, lo ocultaba, ya que a los demás hay que darles aquello que necesitan en cada momento, sin pensar en lo que necesita él, aunque esto suponga tragarse a veces las lágrimas y dar en su lugar una sonrisa.
    En conclusión, creo que como todo el mundo dice, el libro es muy corto pero muy intenso, con muchísimos detalles para comentar, en el que todo está relacionado entre sí, que según creo yo es lo que hace que este libro sea tan interesante.

  16. San Manuel Bueno, mártir, no es una de las típicas novelas que captan tu atención desde el primer momento, ya que no suceden acontecimientos extraordinarios. En cambio, el tema que el autor ha reflejado, me ha parecido intrigante e interesante, incluso me ha incitado a reflexionar sobre el ámbito de la iglesia.

    En la novela, se tratan temas que mantienen una relación directa con la religión, incluso el autor a lo largo de la obra ha reflejado situaciones y personajes semejantes a los de la biblia. Por ejemplo, podemos destacar los «milagros» que realiza San Manuel a su pueblo, al igual que los hacía Jesús, y la curiosa relación que guardan los apóstoles de éste, con los personajes Ángela y Lázaro.

    La principal cuestión, que se expone en la novela, es la inmortalidad del alma, de la cual San Manuel aporta una opinión totalmente diferente a la esperada por el lector. Otro de los temas, que han llamado más mi atención, ha sido el secreto guardado por el protagonista de la historia, San Manuel dedicó su vida a ser sacerdote para prestar su ayuda a sus sobrinos y a su pueblo. Este hecho me ha sorprendido y me ha sugerido una pregunta, ¿habrá curas en las mismas condiciones?
    .
    Respecto a la narradora de la historia, Ángela, me ha parecido la adecuada, ya que es un personaje muy cercano a San Manuel. Esto, nos ha hecho conocer bastantes detalles sobre la vida y personalidad del protagonista. Si indagamos un poco más en el personaje de Ángela, vemos que es una mujer dispuesta a dedicar su vida a su pueblo, dándole toda la ayuda que este necesite.

    Lázaro, en cambio, es un personaje que cambia por completo a lo largo de la novela. Al principio, se muestra como una persona que quiere conocer mundo y no aferrarse a las costumbres de su pueblo. No obstante, tras la muerte de su madre, su forma de pensar cambia: Lázaro se apoya por completo en San Manuel, el cual le confía su secreto más preciado.

    San Manuel, el protagonista de la historia, es un personaje complejo lleno de misterios. El autor, ha eludido describir su físico, ya que es prescindible para la novela. En cambio, las pequeñas pinceladas, que ha aportado sobre la personalidad del personaje, han sido suficientes para que el lector lo conociera.

    En la historia, aparece un personaje muy semejante al protagonista. Este es el payaso, el cual vive una situación entrañable. Mientras este hombre hace reír y disfrutar a unos niños, su mujer está agonizando, pero el payaso no acude a ayudarla. Este hecho no significa que muestre mayor interés por los niños que por su mujer, sino que simplemente nos enseña que está dispuesto a sastisfacer las necesidades de los demás anteponiéndolas a las suyas. Esta preferencia también la muestra el protagonista, ya que una de las razones, por las que se convierte en sacerdote, es la ayuda que quiere prestarle a su pueblo poniendo a esta por encima de sus necesidades.

    En mi opinión, esta novela no ha sido como muchas otras, en las que conoces y descubres algo nuevo por completo, ya que en mi caso, me ha dejado una gran duda sobre la iglesia y la religión. También he valorado la destreza que ha tenido el autor, al crear una obra que no se caracteriza por sus acontecimientos, sino por el mensaje que transmite.

  17. Impresionante, ese sería el calificativo que le daría a esta novela y no porque sea de una intriga excepcional, ni porque su trama o su desarrollo nos causen impresión. Tampoco es de destacar su variedad de situaciones ni de personajes, pero no por ello le quito ese calificativo.
    Si tildo a esta novela de impresionante, no es otra la razón, que pese a su brevedad, es capaz de hacerte reflexionar sobre un millar de cosas a la vez. Esto no lo tenía muy claro hasta que comentamos la novela en clase; fue entonces cuando verdaderamente me di cuenta de la inmensidad de cosas y opiniones que podía enfrentar y del enorme jugo que podía sacársele.

    Son varias cosas las que me gustaría decir sobre esta obra, así que creo que lo mejor será seguir la guía que hiciste, Matías, así no perderé el hilo.

    En primer lugar el título, ¿qué relación guarda con la novela?, yo la verdad es que lo veo evidente, además, se comentó también en clase. “San Manuel Bueno Mártir”, lo de (San) está claro que se refiere a que era un Santo; lo de (Bueno), es innegable que lo era; pero, ¿y lo de (Mártir)?, este es quizás el que más controversia originó, ¿era en realidad Don Manuel un mártir? Yo personalmente opino que sí, y creo que está claro. Mártir según recoge la Rae, es aquel que da su vida por defender a Dios o a su religión. Esto es Don Manuel da su vida por la religión, para que sus paisanos no pierdan la fe en Dios y, como para ello, da su vida entera, y me refiero al trascurso de la misma para defender esa idea, es indudable que estamos ante un gran mártir.

    En cuanto al tema principal, creo ciertamente que se trata del debate entre tener fe en Dios y no tenerla. Don Manuel deja claro que pese a que era sacerdote, no lo hizo por vocación ni por una “llamada del señor”, sino para cuidar a los hijos de su hermana. Elegir formar parte de la vida católica, tan dura en aquellos tiempos, sólo por ayudar a unos pobres chiquillos, ¿acaso eso no le hace merecedor de su santidad?, dar su vida por completo, primero por ellos y más tarde por su pueblo, en el que se había ganado un fama ejemplar, en el que todos lo adoraban y respetaban, sin saber que, si era así, si de verdad les ayudaba como decían a pobres y desamparados, era para que estos no perdieran la fe, fe que él había perdido, o que simplemente no había tenido jamás.

    Con respecto al tiempo y el espacio, no hay mucho donde destacar, en el sentido de que apenas se nombran tres lugares, el pueblo, la montaña y el lago. No obstante, estos dos últimos son importantísimos, pues aparecen en toda la novela. La montaña, a veces, cubierta de nieve, otro elemento importante, y que era perceptible desde cualquier parte del pueblo, y el lago, ese lago que escondía tanto secretos sin descubrir. Éste está relacionado con el lago de Sanabria en Zamora y con las leyendas que cuentan sobre cómo una campana quedó en el fondo del lago y suena las noches de San Juan, y cómo Jesús en persona inundó el pueblo al ser rechazado mientras pedía algo de comer entre las gentes del mismo.

    Por último y lo más importante a destacar de esta novela, son los personajes. En mi opinión son cuatro, de menos a más importantes:

    Blasillo, que no es más que un pobre inocente retrasado, pero con un gran corazón, que aunque lo más que pudiera fuese repetir alguna cosas como la célebre frase de Don Manuel, era por todos querido y respetado, sobre todo por éste, que lo cuidaba con mayor fervor que a los otros. Además, es de destacar el hecho de que al final muera agarrado a San Manuel, dulce y tranquilamente.

    Lázaro, que es capaz de encomendarse a Dios de mentira, no para engañar a los demás ni a sí mismo con malas intenciones, sino que al comprender la obra de Don Manuel, decide ayudarlo de la mejor forma que entiende, todo para preservar la tranquilidad y la armonía del pueblo. Éste es sin duda un prototipo de mártir, pues, al igual que Don Manuel, también da su vida y su fe para ayudar a los demás, aunque no de la misma forma que éste.

    Ángela, hermana de Lázaro, es uno de los personajes clave, pues es el que narra la novela. Íntima amiga de Don Manuel, fue la primera en percatarse de lo que el pobre hombre sentía en su interior, gracias a las preguntas que esta le hacía. Además, es de destacar el amor tan idealizado que sentía por el santo hombre.

    Don Manuel es sin duda la pieza clave de esta novela, pues todo gira en torno a él y en cómo es capaz de dar su vida por una causa en la que no cree. Físicamente, apenas se le destaca y, en cambio, se hacen comparaciones muy bien traídas con Jesucristo o con Moisés, que hacen aumentar más su derecho a la santidad. Me parece impresionante cómo se entrega a una vida que no quiere sólo para ayudar a los demás, a costa de su propia felicidad ¿Debemos dar la vida por aquello en lo creemos y por aquellos que amamos, aunque nos cause sufrimiento? Yo personalmente opino que sí.

    Siento haberme extendido tanto, pero es tal la cantidad de cosas que se pueden decir de esta novela, que aún pienso que me quedo corto; no obstante, para finalizar, sólo me queda decir que yo soy católico y creo en Dios, aunque los tiempos que corren me hacen dudar, no de éste, sino de la organización que lo rodea. Cada vez veo a la iglesia más como un negocio que como una mano guiadora, pero no por ello me hace perder la fe. Sí que hay algo en lo creo, por encima de todo, y es en el ser humano, en personas como San Manuel, que, aunque sea un personaje de novela, me demuestra que también puede haber personas buenas en el mundo y, de hecho, las hay, pues puedo afirmar, con toda seguridad, que tengo el placer y el honor de conocer a muchas de ellas.

  18. A mi juicio, esta novela tiene mucho contenido para muy pocas páginas; la información está muy densificada y a veces deja incógnitas para que los receptores nos “enganchemos” al texto. Esto, en algunos fragmentos, está muy bien planteado, pero, sin embargo, en otros fragmentos, el dejar el interrogante hace que nos cueste entender más aún el contenido del fragmento y, en mi caso, por ejemplo, me obligó a tener que leer por segunda vez el texto para intentar sacar la esencia de éste.

    Hablando ahora del argumento de la novela, es la historia de una persona que, aunque no crea en unos principios, los lleva a cabo por el bienestar de los demás, por eso, creo que está muy bien empleado en su titulo “mártir”, porque para él es un martirio constante estar luchando entre unos principios en los que él no cree y sus propios principios.

    Con respecto a la estructura de la novela, creo que el principio está muy bien para entretener y ponernos un poco en situación, pero donde verdaderamente está el contenido es en la parte media y en la final.

    Acabando esta intervención, me gustaría dar mi conclusión: es una novela corta, pero muy densa, donde nos ponemos perfectamente en la piel de los personajes y en la situación que están atravesando cada uno de ellos.

  19. Cuando todavía no había comenzado a leer la novela, pensé que por su brevedad no iba a ser divertida ni interesante, pero, a medida que iba leyéndola, me gustaba cada vez más y descubría su denso contenido.

    La novela refleja la vida de un párroco, Manuel Bueno, el cual predica la religión en un pueblo, Valverde de Lucerna, donde sus habitantes le tienen un especial aprecio.

    Manuel Bueno se siente frustado, ya que él no cree en Dios ni tiene fel, pero sin embargo enmascara todo esto, para que la gente de Valverde de Lucerna siga teniendo fe y mantenga la esperanza en una vida mejor después de la muerte.

    Personalmente, pienso que Miguel de Unamuno consigue un personaje perfecto, dándole estas características, ya que esto es lo que le da la intriga a la novela, el no saber muy bien por qué predica la religión.

    A pesar de no ser un tema muy cercano a mí, debo reconocer que la novela está muy bien construida por Unamuno, y también pienso que Manuel Bueno hace lo correcto en actuar de manera que los más desfavorecidos tengan esperanza en una vida futura mejor.

  20. «San Manuel Bueno, mártir» es una novela muy corta, aunque bastante densa. Para mí tiene un argumento bastante interesante, pues, gracias a sus incógnitas y al gran secreto de San Manuel, se me ha hecho bastante amena.

    En cuanto a la novela y sus interrogantes, el primer interrogante se me presentó en el título del libro, ¿ qúe quiere decir eso de mártir? Al terminar la novela, pensé que sería, porque muere por sacrificio. Otro interrogante hacía referencia al lago y la montaña, los que creo que son la desesperación y la fe. Con respecto a los secretos e incógnitas más importantes de la novela, quiero destacar la no creencia de San Manuel en la inmortalidad y el papel secundario que realizan Ángela y Lázaro. San Manuel era un nuevo Cristo para el pueblo y Ángela y Lázaro eran sus discípulos.

    Hablando ahora del argumento de la novela, la novela habla de un cura que no cree en la inmortalidad y se plantea que si nace para morir para que nacer. Él no hace milagros, solo ayuda a morir bien y sobre todo ayuda a la madre de Lázaro y Ángela.

    Acabando mi comentario me gustaría dar una opinión más sobre San Manuel, yo creo que San Manuel no reza, recuerda a su madre.

  21. Ante todo, quiero decir que me ha parecido una obra magnifica, dice mucho en muy poco, ya que es una novela que, a pesar de su corta extensión, es capaz de hacerte parar a pensar en cada párrafo que lees. Me ha parecido magnífica; en ningún momento he echado en falta acción o algo por el estilo, pues discrepo de los que dicen que no hay acción, ya que considero que sí la hay y mucha, en todo el tiempo que he invertido en su lectura me he sentido atraído por la intensidad de su contenido y he estado reflexionando sobre él largo y tendido.

    Pues bien, antes de empezar a comentar lo que es el libro en sí, y haciendo alusión a lo que he citado antes, he de decir, desde mi humilde opinión, que este tipo de literatura es la que verdaderamente enriquece, pues hace que le des vueltas al «coco» y reflexiones sobre ella, a diferencia de otra literatura que, aunque también es literatura, y no deja de ser enriquecedora, sólo tienes que limitarte a leer.

    Desde el primer momento que empiezo a leerla, me siento atraído, pues se describe la vida de Don Manuel, una persona totalmente sencilla y humilde relacionada con la Iglesia y cuyas obras son el claro ejemplo de lo que predicaba el Señor, es decir abogando por el bien de los demás, acordándose siempre de los más necesitados, como cuando se seca el nogal donde jugaba de niño y al que tanto aprecio tenía, en lugar de habérselo quedado o haberlo hecho intocable, se guarda una parte, y la mayoría lo hace leña para calentar a los que lo necesitan. Esto es simplemente un ejemplo, pues, a lo largo del relato, se describen multitud de obras buenas que hace, siendo para mí el verdadero religioso, pues la Iglesia, ya no sólo en la actualidad sino durante siglos, se ha alejado bastante del modelo que quiere Dios, del modelo de religión que profesa Don Manuel. En la actualidad, la Iglesia , en mi opinión , que soy cristiano ,se está convirtiendo en algo ilógico , pues se defiende la palabra del Señor desde una postura en la que se hace gala de la ostentación y el lujo , como en el caso del Papa en el Vaticano. Aunque no quiero decir que no haya gente que profese la palabra del Señor como este la plasmó. Pero bien , para no salirme del tema, y resumiendo , en los primeros compases de su lectura recibo la imagen de un auténtico practicante de la palabra del Señor.

    Es en el momento en que Ángela empieza a preguntarle a Don Manuel acerca de sus inquietudes dudas y tristezas, como la existencia del infierno, cuando ya empiezo a percatarme de que hay cierto tipo de extravagancia en San Manuel, hasta el punto de conocer que no cree en lo que predica, sobre todo, cuando no intenta imponer sus ideales a Lázaro, pues le dice que, aunque no crea, que finja creerlo. Es en el párrafo en el que Lázaro le explica a su hermana que se rindió a sus razones, pues no intentaba ganarlo para su santa causa, sino que lo hacía por la felicidad, por la ilusión de los que están encomendados. Es aquí cuando me doy cuenta de que no es un religioso normal, sino que posee una apariencia, una cara que da a los demás, y que él interiormente no concibe, no la cree, pues para San Manuel no existe más vida que esta, no hay nada más allá, la vida no tiene ninguna finalidad, pero según él lo mantiene en secreto pues con el conocimiento de esta «verdad” no vivirían las personas, y él esto no lo quiere, pues quiere que las personas se crean inmortales, que vivan esta vida con ilusión, sin por ello tener que saber que esta vida es única, que no hay un más allá, que según San Manuel la vida es un sueño.

    Por tanto, este personaje vive en una profunda agonía, pues predica algo en lo que no cree, se debate en una lucha existencial, se mantiene en un estado de duda y lucha constante.

    Otro de los aspectos que reflejan el gran desconsuelo de Don Manuel en la obra es la repetición de la oración”: Elí, Elí, lama sabactani», el «¡Dios mío, Dios mío! , ¿por qué me has abandonado?, pues San Manuel permanece en un estado de amargura interna , ya que tiene una concepción de la vida que es diferente de la que predica en la que todos serán salvados y deben vivir la vida con ilusión pues no es el fin , ya que hay otra vida en la que todos volverán a reencontrarse, como ejemplificando la pérdida de la fe por parte de San Manuel.

    Según mi opinión , Don Manuel tiene una concepción de la vida diferente , pues él se opone a las religiones, ya que defiende que estas simplemente se limitan a hacer vivir espiritualmente a los pueblos que las profesan , en cuanto les consuelan de haber tenido que nacer para morir. Otro de los aspectos por los que San Manuel tiene una visión atea de la vida es cuando dice que el mayor pecado de los hombres es haber nacido. Particularmente, tengo dudas acerca de lo que quiere decir, pero creo que es porque el ser humano no tiene salvación, nadie lo va a salvar, pues no existe Dios. Por tanto, creo que Don Manuel crea una nueva corriente de la concepción de la vida, totalmente opuesta a la que tiene las religiones, en la que no hay otra vida, sino una única y perecedera. Esto lo he deducido cuando dice «reza también por el Señor», pues no cree en él, no es divino.

    Otra de las cosas que me ha parecido sorprendente es que te haces una imagen completa de cómo es San Manuel, aunque la descripción física sea escasa, pero a su vez reveladora, ya que, al decir que sus ojos son del color del lago, sabes que en su mirada hay algo misterioso algo inquietante que no tiene solución.

    Respecto a si el pueblo hubiese conocido la verdad de Don Manuel, estoy seguro que no lo habría creído, pues, como dice el propio Unamuno al final , «las palabras no sirven para apoyar las obras, sino que las obras se bastan».

    En cuanro al título, creo que es muy acertado, pues justifica o describe claramente la actitud y personalidad del autor , «San» porque es un santo , y todos lo consideran como tal, «Mártir», porque yo creo que sufre una gran angustia interior, y «bueno» porque antepone la felicidad de los demás a la suya propia , al contenerse y no contarles su verdad , para que vivan con ilusión y sean felices.

    Para ir cerrando mi comentario acerca de este libro, para mí magnifico y con gran densidad filosófica, he de decir que acabé reflexionando, y con cierta congoja, con una sensación extraña, pues yo que me considero cristiano, aunque no acérrimo, reflexione sobre la finalidad de la vida y contemple ambas corrientes.

    —————FERNANDO GÓMEZ AGUILAR—————-

  22. Personalmente,me gustan las novelas de acción pero esta novela no me disgusta, pues tiene un vocabulario no muy complicado, es para lectores de toda clase por lo que no es muy complicada de leer, aunque a veces tenga un lenguaje antiguo.

    Aunque creo en la religión , no la practico activamente, pero pienso que Don Manuel hizo bien, pues él solo quería ayudar a su pueblo y hacía el bien a todo el mundo, por eso, se ordenó sacerdote y creía en lo que hacía, aunque pensaba que detrás de la muerte no había nada,es decir, no era creyente; se ordenó sacerdote sólo para hacer el bien. A mí me parece esto muy bien, porque fuera de la religión ,actualmente, hay muchas maneras de ayudar a personas que lo necesitan de verdad y se les puede prestar una ayuda sin falta de la religión.

    A mi,bueno, me parece una buena novela , toca temas que siguen teniendo actualidad y que siguen siendo interesantes y además es muy corta

  23. La novela, en parte, me gusta, porque el tema da mucho «juego», pues, como San Manuel, habrá muchos párrocos y obispos y cientos de cargos eclesiásticos más que estén y hayan estado en su misma situación, gente que no cree y que esté solamente por no tener oficio alguno y tener algo que llevarse a la boca o por el mero hecho de mantener a una familia.

    Y también, en parte, no me gusta, porque hay falta de acción, intriga, faltan de detalles (tanto de personajes como de paisaje como del entorno), pero es la característica esencial que Unamuno da a la novela, falta de detalles, pero sin quitarle la clase que tiene ni el «peso» que en realidad tiene la obra.

    Además, la obra da mucho que pensar sobre el tema de San Manuel, porque,¿quién sería capaz de todo lo que aguantó él?, porque es muy duro que no creas en algo, sin tu dar tu opinión, en su caso no creer en Dios, y ayudar a la gente «salvando» su alma, diciendo que rezaran e hiciesen cosas para no caer en lo que cayó él, en una gran encrucijada en su vida, que apenas le dejaba vivir y ser feliz, como le contaba a Lázaro y a Ángela, pues prefirió morir con esa angustia, a que todo el pueblo viviese como él.

  24. El libro, que hemos leído y debatido en clase de Miguel de Unamuno, se lee muy fácil, porque no utiliza un lenguaje rebuscado, es fácil de entender y, además, su estilo es claro para que todo el mundo lo pueda leer. La primera parte es más entretenida, ya que cuenta historias de don Manuel, el cura del pueblo, que ayuda a las personas, sin recibir nada a cambio. En la segunda parte, donde Lázaro, el hermano de Ángela, sabe el secreto de don Manuel y ayuda y guarda el secreto hasta el día de la muerte del cura. Este solo ayudaba a las personas para sentirse bien con él mismo y Ángela se encarga de que nadie se olvide del cura, después de su muerte. A Lázaro le pasa algo similar a don Manuel, porque no tiene fe, solo por ayudar a las personas que lo necesita.

    Respecto al titulo, no entiendo varias cosas, porque él no es un santo para darle lo de ¨San¨, lo de bueno sí, porque ayuda a la gente, pero y ¿lo de Mártir? Según el diccionario, se dice mártir a aquella persona que padece muerte por amor de Jesucristo y Don Manuel no es creyente, aunque, delante de las personas del pueblo, finge esa fe, lo cual solo sabe Lázaro, el hermano de Ángela, y éste ayuda a don Manuel hasta su muerte.

    La obra tiene cierta semejanza con los relatos evangélicos, de los que además toma citas. Unamuno hace una comparación entre el lago como símbolo de la duda y la montaña como símbolo de la fe, que se la da el pueblo al querer este ayudar al pueblo.

    Y por ultimo, quiero resaltar cuando don Manuel da su ultimo suspiro en la iglesia delante de todo el pueblo, que ha ido a la misa, y donde don Manuel y Blasillo mueren a la vez. Esto nos da a pensar que alguien puede morir por otra persona por el cariño que se tienen uno al otro.

  25. «San Manuel Bueno, mártir» es un libro que se lee muy rápido y que resulta entretenido a mi parecer, ya que trata un tema, como es el de la religión, que la sociedad se plantea mucho y sobre todo la juventud.
    Pienso que la labor de este cura tenía un gran valor, pues a pesar de no creer en la otra vida, hacía que sus feligreses creyesen en ella para que fuesen felices. Manuel en el libro lo que hace es crearse otra «fe». Una fe que consiste en ser la bondad personificada, y en hacer a los demás mantener sus creencias.

    Saliéndome un poco del tema, cuánta gente como esta queda en el mundo, me refiero a gente buena que ayude a los demás. Seguro que todos conocéis a alguien, estaréis pensando ahora en alguien, esa persona que merece la pena, porque es todo bondad y siempre está ahí, cuando hace falta, que nunca hace algo malo. Yo creo que uno de los motivos que alegran y animan a vivir es conocer a esas personas y ese pueblo tenía la suerte de conocer a este cura.

    La voz del pueblo es como la montaña y la falta de fe de don Manuel es el lago. También está la nieve, la que cae en la montaña tiene apariencia de perdurar, pero la que cae en el lago se disuelve: así el pueblo, con la fe está unido, pero sin ella se diluye en el lago de la duda.

    Por último, quiero decir que la obra no tiene desperdicio y que utiliza un lenguaje, una prosa y un simbolismo que gustan mucho, mientras vas leyendo, tiene pasajes preciosos. La obra termina, además, con un epílogo de la mensajera, es decir, de Ángela Carballino y otro epílogo del mismo autor, del propio Don Miguel de Unamuno, que cuenta como han llegado hasta él estas memorias.

  26. Con respecto a esta novela, me ha llamado mucho la atención su brevedad. Brevedad cargada de una gran intensidad, porque se cuestionan multitud de cosas. Un aspecto a destacar de ella, es la intriga que te suscita su lectura, ya que, a pesar de no destacar por su acción, va dejando pistas sin resolver hasta conocer el secreto de San Manuel. La temática de la novela gira en torno a la creencia en Dios y la inmortalidad del alma.

    Lo que más me ha sorprendido es el secreto de San Manuel, el cual dedicó su vida a la Iglesia solo por el simple hecho de cuidar de sus sobrinos y de su pueblo. Él confiesa a Lázaro que no tiene fe, que no cree ni en Dios ni en la inmortalidad del alma. Esto le lleva a vivir sumergido en una gran depresión, ya que tiene la alternativa de confesar dicho secreto a su pueblo o seguir fingiendo, que es lo que hace, solo por el simple hecho de mantener en sus fieles la paz que da la creencia en otra vida, esa esperanza consoladora de la que él carece. Dos cuestiones que me planteo son: ¿podemos encontrar sacerdotes que fingen tener fe, al igual que ocurre con San Manuel?, y si éste confesara su secreto al pueblo, ¿le creerían sus fieles?

    Con respecto a la primera cuestión, es muy complicado saber si un sacerdote finge su creencia o no. Yo pienso que no se trata de creer o no creer, sino de hacer el bien, hacer que las personas sientan una paz interior que eviten sus preocupaciones. Creo que ellos conocen la verdad y lo que intentan transmitir es que nos comportemos como ellos: haciendo el bien, ayudando a las personas…

    Con respecto a la segunda cuestión, pienso que sus fieles no llegarían a creerlo, ya que están acostumbrados a ver cómo él se presta una y mil veces a ayudar a personas necesitadas.
    Por otro lado, en relación al espacio donde se desarrolla la novela, encontramos el pueblo de Valverde de Lucerna, del cual destaca la montaña y el lago.

    Otra aspecto muy interesante de la novela es el tiempo, podemos apreciar cómo, a lo largo de la lectura, va transcurriendo, podemos apreciar cómo los personajes envejecen, sin embargo, al final de la novela, nos damos cuenta de que en realidad no ha pasado el tiempo, que nos encontramos en el mismo momento que cuando se inició la novela.

    Con todo esto, concluyo que la novela, a pesar de ser breve, goza de una gran intensidad e intriga que suscita el interés del lector. A pesar de ser sencilla de leer, de estar escrita en un lenguaje no muy complicado, encontramos partes difíciles. Dicha novela nos hace reflexionar sobre ámbitos religiosos, como la creencia en Dios y la inmortalidad del alma.

  27. “San Manuel Bueno Mártir”, novela escrita por Unamuno.

    Me ha parecido una novela muy poco extensa; pero a su vez nos relata con unos conceptos entramados, ocultos al principio, por ejemplo, el papel que desempeña en realidad Don Manuel.

    Es fácil de leerla, al pensar en su corta extensión, y por ello creo que no prestamos atención y no descubrimos a las realidades que, en verdad, se hace referencia, para hacernos pensar de manera correcta.

    En primer lugar, quería hacer mención al título de la novela, ya que, si nos paramos a analizarlo, obtendremos los conceptos que recoge. La palabra “San”, pertenece a “santo”, pero Don Manuel no era “santo”, en realidad, sino que fue bautizado así por la población de Valverde de Lucerna. Lo de “Bueno”, podemos sobreentenderlo, porque era una persona que trataba de ayudar a cualquier ser humano que se cruzaba con él en cualquier tema que fuese. Pero donde me cabe la duda es en el caso de “Mártir”, porque, según mi entendimiento, mártir es aquella persona que muere o padece mucho en defensa de creencias. Don Manuel no muere por ser creyente, ya que el mismo lo desmiente, cuando tuvo una de las cuantiosas charlas o confesiones con Lázaro, por lo que este concepto es el que más me ha resultado difícil de comprender. Solo se lo podemos atribuir lo de “Mártir” a Blasillo, por su muerte como consecuencia de la muerte de Don Manuel.

    Para seguir, me gustaría hacer una pequeña mención de los personajes que aparecen en el relato.

    Empezando por Don Manuel, el cura del pueblo, un personaje difícil de atribuirle adjetivos que no sean los constituyentes a una persona ideal; pero en el tramo final, cabe esa duda de su ideal, ya que no sea tan bueno seguir. Todo producido porque ni él mismo sabe si cree o no cree, solo busca el bienestar interior y para ello algunas veces recurre a la creencia y otras veces no. Siguiendo con Ángela, una joven que veía como ejemplo de persona ideal a Don Manuel, pero que poco a poco que iba creciendo ese ideal se le iba cayendo más y más. El último personaje que destaco es Lázaro, hermano de Ángela, joven trabajador que volvió al pueblo de sus raíces con unos ideales fijados en su vida, aunque parece producirle la presencia de Don Manuel un intento de cambio en Lázaro.

    Unamuno también nos hace reflexionar sobre la mención repetida del concepto de lago y montaña. La relación que forma es que la montaña hace referencia a la fe y el lago recoge la desesperación sembrada por la duda.

    Por último, creo que es difícil la vida llevada por Don Manuel, ya que se encuentra en la situación de guiar a un pueblo hacia la luz, después de la hora de la muerte y afrontarla con un engaño tan grande que le come por dentro. Tan grande mentira es la oculta por Don Manuel, que en realidad no sabe lo que habrá después de la muerte y el porqué de la vida, que solo puede confesarse con Lázaro, porque el joven era tan fuerte de mente y difícil de cambiar sus pensamientos que él solo era capaz de darse cuenta de la realidad que asolaba la vida de las personas que le rodeaban.

  28. Desde mi punto de vista, criticar este tipo de novelas por su falta de acción es algo ridículo, porque no es una novela de acción sino una novela de reflexión y como, desde este punto de vista la novela cumple con su cometido de forma sobresaliente, es, sin otro tipo de adjetivos, espectacular. En primer lugar, se nos plantea el problema de una persona sin fe, hasta aquí estaría todo correcto incluso en la época ambientada, si no fuera porque la persona es un párroco de pueblo. Durante todo el relato, Unamuno nos hace pensar cómo una persona sin fe puede llevar este tipo de vida, pero lo más importante es que, si nos fijamos, podemos vernos reflejados a nosotros mismos. ¿Acaso es extraño que una persona lleve un tipo de vida en la que en el fondo no cree? ¿Haga cosas que considere que no tienen sentido? Probablemente, nos lo hemos preguntado alguna vez, a lo largo de nuestra vida, y tal vez hayamos decidido cambiarla o quedarnos igual, porque algunos beneficios eran superiores a lo que creemos que nos espera fuera. Nuestro protagonista, sin embargo, no consideró el cambio, porque creía que su deber era el sacrificio, el sacrificio por su pueblo; pensaba que su misión era hacer pasar a la gente su mejor estancia aquí en la tierra, porque después no habría nada. Sin embargo, si nos centramos en él, seríamos capaces de encontrar a otra persona que hiciera lo mismo, a otra persona de corazón tan puro y solidario, que, aún siendo humano y con sus fallos, tenía tan clara su misión, como si le hubiera venido por inspiración divina. Así, concluyendo, creo que si existe la continuación aún no creyendo, San Martín Bueno Mártir hubiera ascendido hasta dónde se hallaban sus dudas, porque él se centró sobre todo en realizar el bien al prójimo( la máxima de las máximas) y se dejó de religión.

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