EL ORIGEN DEL LENGUAJE Y LAS JARCHAS

Según las últimas investigaciones del biólogo neozelandés Quentin D. Atkinson, el habla humana, tal y como hoy la entendemos, tiene entre 50.000 y 100.000 años de antigüedad, cuando la lingüística tan sólo le daba 9.000.

La utilización del lenguaje por el hombre y la posibilidad de nombrar los seres y las cosas que le rodeaban le dio el dominio de la naturaleza y del reino animal. A través de este instrumento, fue capaz de transmitir la cultura y de elaborar textos orales y escritos, en los que no siempre lo importante era el contenido sino también la forma de expresar éste.

Así surge la literatura, que es una forma especial de utilizar el lenguaje. En castellano, las primeras manifestaciones literarias, que nos han llegado, son las jarchas, breves poemas en mozárabe, que actuaban como estribillos de una composición mayor, llamada moaxaja, y que datan los más antiguos del siglo X.

Al leer en el periódico la noticia de las investigaciones de Quentin D. Atkinson sobre el origen del lenguaje, he pensado en estos breves poemas, protagonizados por mujeres, que hablan de sus experiencias amorosas:

“¡Tanto amar, tanto amar,

amado, tanto amar!

Enfermaron mis ojos brillantes

y duelen tanto.”

* * * *

“Mi corazón se va de mí.

Oh Dios, ¿acaso volverá a mí?

¡Tan fuerte mi dolor por el amado!

Enfermo está, ¿cuando sanará?”

(Traducción al castellano moderno)

Cada curso, cuando leo en clase las jarchas, me identifico con esas voces femeninas que expresan la intensidad de su amor o lamentan la pérdida o la ausencia de la persona amada, y no deja de sorprenderme que, mediante un lenguaje tan sencillo, valiéndose sólo de las exclamaciones, las repeticiones y los diminutivos, calen tan hondo. Y cuando, a veces, compruebo que los alumnos experimentan las mismas sensaciones, mi satisfacción, como profesor de lengua, es doble. Esos momentos placenteros me reconfortan y me resarcen de otros, que no lo son tanto.

3 pensamientos en “EL ORIGEN DEL LENGUAJE Y LAS JARCHAS

  1. Es cierto que si tuviéramos que escoger algo característico del ser humano, sería el lenguaje, y es que no hay nada más propio y personal y a la vez internacional. Hablamos el español, el francés, el italiano, y de manera casi global el inglés. Por otro lado, todos tenemos varios, dependiendo del entorno y la compañía, este modifica, es algo vivo.

    En el caso de algunas obras, como las jarchas, es donde más se pone de manifiesto esta sensación, y es que en ellas se transmite un sentimiento que solo se puede llegar a apreciar si te pones en la propia piel de quien las cita:

    Decidme, ay hermanitas,
    ¿cómo contener mi mal?
    Sin el amado no viviré:
    ¿adónde iré a buscarlo?

    Este es otro fragmento que puede parecer insignificante, pero que está cargado de sentimiento, y que en muy pocas líneas, en muy pocas palabras, nos muestra el pesar por el amor y el dolor de su ausencia o necesidad.

    Las Jarchas eran una forma espléndida de hablar, de una manera indirecta, con el corazón, con los sentimientos, y aún, hoy en día nos siguen impresionando, y lo seguirán haciendo mientras haya unos pocos que sepan apreciar el arte.

  2. Aunque fue importante el establecimiento de una lengua como medio para expresarnos,comunicarnos y poder nombrar lo que nos rodea, lo que más me importa es por qué surgió la literatura. Esto nos lleva a analizar las primeras manifestaciones que nos llegaron: las jarchas, que son poemas breves llenos de sentimientos en los que mujeres se lamentan y sufren por la muerte del amado o por un amor no correspondido. Ya que fueron las primeras manifestaciones literarias, atraen mucho al tener esa fuerza expresiva.
    Pero ¿por qué se hace literatura? Para mí los poetas tienen una sensibilidad especial que necesitan sacar fuera y transmitir a los lectores, mostrándolas en sus palabras. Por esa necesidad, seguramente se hizo literatura antes de las jarchas, otra cosa es que éstas sean las primeras manifestaciones que nos llegan. Por entender la literatura como un arte expresado con palabras, aunque pudiera ser recomendable para escribir un buena obra tener cierta cultura, no tiene por qué ser siempre así, pensemos en el diario de la segunda derrota del libro de Los girasoles ciegos, no he leído aún un texto con tanta fuerza y que transmita tanto, es decir, el mismo éxito puede tener un libro escrito por alguien con un nivel mínimo de estudios que alguien que sea un experto en lengua, lo importante es transmitir al lector.
    Intentando ver el origen de la literatura, podemos fijarnos en los temas más comunes, como la muerte, el dolor, las pérdidas, el desamor… fijándonos, podemos ver que hay algo en común: el sufrimiento, que puede hacernos ver que el origen de la literatura está en una insatisfacción con el mundo, es como una queja por los problemas que les rodean.
    Además, el lector tiene que tener también una mínima sensibilidad para interesarse por la literatura, por lo que el lector debe identificarse con los sentimientos del autor. Por eso, si la literatura surge como una necesidad de expresar con palabras, tiene mucho que ver la conexión entre el autor y el lector en el desarrollo de la literatura.
    Por último, reconozco que este año gracias a los libros leídos durante el curso y a los trabajos que hemos realizado sobre ellos, he llegado a sensibilizarme más y a entender mejor sentimientos y situaciones que antes desconocía o no me había parado a reflexionar, y por tanto, he aprendido a entender y disfrutar mucho más la literatura, así que, gracias a quien corresponda…

  3. Pienso que el contenido y la forma son inseparables cuando el hombre comunica, todo lo que se nombra está unido a la forma en que se hace. Desde siempre, creo que habrá habido expresión de sentimientos, que las primeras manifestaciones poéticas en castellano que conocemos sean las jarchas, tan sólo nos indican el momento en que algunas personas percibieron que aquello que expresaban, aunque sencillo, era hermoso, y por lo tanto digno de perdurar en el tiempo y de ser conocido por otros que no fueran el amante y el amado, el doliente…

    De cualquier forma, igual que todas las manifestaciones artísticas que se exhiben y se someten al juicio de todos, las apreciaciones y sentimientos despertados serán diferentes, así algunos quedan encandilados con la sencillez y la brevedad, mientras otros desean enredarse en la complejidad, pero lo que creo que no se puede discutir es la necesidad del ser humano de expresar sus más íntimos sentimientos y la de escuchar, contemplar o compartir los ajenos.

    De hecho, en clase vemos cómo evoluciona la literatura; pasa de una complejidad extrema a una sencillez absoluta, pasa de hablar de temas sociales a hablar de los sentimientos más personales…

    Sin embargo me gusta pensar que tras siglos de expresión, sobreponiéndose a corrientes, métodos y tecnologías, si el lenguaje sencillo de una jarcha sigue despertando la emoción del que lo lee, será que aunque el hombre avance y cambie, aunque la comunicación explore y use medios hasta hace poco inconcebibles, los sentimientos y la expresión de los mismos, une a todos.

    De hecho, siempre he creído que la complejidad en el lenguaje no siempre es la mejor forma de expresar sentimientos si se quiere llegar al gran público, en cambio la sencillez y la brevedad consiguen a menudo sorprender al lector, es el caso actualmente de los haiku, que por ser extremadamente breves sorprenden por lo descriptivos y en ocasiones parece increíble que un poema tan breve despierte con tanta claridad sentimientos y sensaciones.

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