NO TENGAS MIEDO

 

“¿Cómo es posible que la persona que más me ha querido haya destrozado mi vida? No lo entiendo” le dice Silvia a la psicóloga que la está tratando el cuadro de ansiedad, que padece, después de haber sufrido abusos sexuales por parte de su padre, desde los 5 años.

Este breve diálogo pertenece a la última película de Montxo Armendáriz “No tengas miedo”, donde aborda con valentía y sencillez, sin caer en los tópicos al uso, el problema de la pederastia.

Durante los 90 minutos que dura la proyección, nos acompaña una sensación de malestar e impotencia, que en ningún momento nos abandona. La joven protagonista vive en una auténtica esquizofrenia, pues, por un lado, siente cariño hacia su padre y, por otro, repulsión por los abusos que está sufriendo. Montxo Armendáriz no nos da tregua, mostrando primeros planos de Silvia, cogida de la mano de sus padres, cuando es niña; montada en el autobús y abrazada a su inseparable violonchelo, ya adolescente; caminando por las calles con la mirada perdida y un rictus permanente de tristeza; o tocando el violonchelo y extrayendo de él una música triste, como un grito de protesta por lo que le está pasando, pero que nadie sabe interpretar.

Los que vemos la película esperamos una denuncia, un gesto de solidaridad hacia ella, alguien que la ayude o con quien se pueda sincerar; pero, pasan los minutos, y su miedo, su angustia, su confusión mental, se apoderan de nosotros; es como un pellizco en el estómago, que nos impide relajarnos. Solo las sesiones de terapia colectiva, los testimonios de las personas que han sufrido abusos, como la protagonista, nos dan a entender que algo se puede hacer para superar el problema, porque las víctimas, al fin, se atreven a contar su historia a los demás.

“No tengas miedo” es, como “Secretos del corazón”, dirigida también por Armendáriz y que pudimos ver ayer, en TVE-1, sin cortes ni publicidad, una película sencilla, donde las imágenes sugieren mucho más que lo que, aparentemente, dicen, lo cual, en una época de excesos de artificio y montajes de ordenador, es siempre de agradecer.

4 pensamientos en “NO TENGAS MIEDO

  1. Aunque no he visto la película, me gustaría opinar sobre un tema tan importante como éste.
    Lo que en principio me impacta de esta película es la frase que has destacado, respecto de la cual no pienso igual que Silvia, ya que está claro que su padre no es “…la persona que más me ha querido…” sino que sólo se ha querido a sí mismo, aprovechándose del clima familiar y de confianza que tiene con su hija, y sobre todo de la inocencia y despreocupación de una niña de tan solo 5 años.
    Lo más triste de estas historias, imagino, es la poca fuerza que tendrán las víctimas de afrontar el problema y decidir contárselo a alguien, ya sea por miedo a la reacción del acosador, o por miedo al rechazo o falta de comprensión por parte de su familia o amigos. Incluso, a veces, ocurre que la víctima siente culpa o vergüenza que a veces le hace pensar que de alguna forma ha provocado esa situación de abuso. Todo esto esto, sumado a que las víctimas intentan que el abuso no salga de su entorno familiar, lo convierte en un problema de difícil solución, ya que permanece oculto y así no se les puede ayudar.
    Hay un tema que creo que es paralelo al que estamos tratando, y es el de la violencia de género. Pienso que este tipo de problemas nunca deben ser tomados en silencio y guardados para sí por las personas que lo sufren, sino que hay que buscar siempre el apoyo de los más cercanos, y pensar que hay psicólogos y profesionales que saben ayudarte, y poner fin al problema.
    Me gusta que haya directores que filmen películas para denunciar casos así, para, en la medida de lo posible, hacer ver a los enfermos que abusan de menores el daño que pueden provocar, y para que la gente se de cuenta de que no todas las familias son felices, y que en cualquier entorno familiar, incluso alguno cercano (vecino, amigo o conocido), se puede estar viviendo esta repugnante situación.

  2. Tengo que decir que no he visto la película y, por ello, no me extenderé más de lo necesario, no obstante, no me hace falta haberla visto para hablar de un tema tan gravemente importante como los abusos o la pederastia. Me parece indignante, hablando fino, que existan hechos así y aún menos que existan personas para cometerlos. Es un acto tan atroz y deleznable que algunos años de prisión me parecen pocos como pena.

    Día a día, en nuestro país y en cualquier parte del mundo, se cometen actos de este tipo, padres e hijas, tíos y sobrinas, hermanos y hermanas…, es realmente lamentable, pero por desgracia dudo mucho que esto acabe.

    Con respecto a la película, me atrevo a decir que, tratándose de actores de la talla de Belén Rueda y Michelle Jenner, ha de ser una película bastante buena, aunque vuelvo a repetir que no he tenido el gusto de verla, ¿cómo se sentirá la protagonista a causa de esos tratos? Ya lo has definido un poco, Matías, pero al fin y al cabo, es solo, un película ¿Y en la vida real? No puedo, ni quiero imaginarme el dolor y el pesar que sufrirán las personas que padezcan este tipo de vejaciones, me parece cuanto menos, realmente triste

    Para concluir y no extenderme demasiado esta vez, sólo me queda decir que debemos intentar acabar con estas injusticias, y que, aunque la lucha nos parezca en principio inútil y perdida, no debemos tirar la tolla, debemos acabar con estos abominables actos y sobre todo con sus instigadores, para hacer de este un mundo mejor.

  3. No he tenido el placer de ver esta película, pero solo su argumento me ha llamado mucho la atención. Lo que esta película nos muestra es una historia que día tras día se repite en todo el mundo y que por desgracia pocas veces se conoce.
    Al leer la intervención me he puesto en el lugar de esta chica, Silvia, y por un momento he imaginado que era yo quien vivía semejantes barbaridades. Miles de chicas han vivido y viven estas circunstancias pero, en mi opinión, no creo que sepan realmente lo que están haciendo con ellas. Cuando es un padre el que realiza estos abusos, y lo ha hecho desde siempre, creo que una niña no tiene la suficiente consciencia para preguntarse por qué su padre hace eso o si está bien o mal. Cuando esta niña crece y se enfrenta a la verdadera realidad, todo se le viene encima y, como en el caso de la protagonista, incluso se encierra en sí misma.
    En cuanto a la figura del padre, realmente no entiendo cómo una persona puede hacer algo así, y lo que es peor aún, con su propia hija. Supongo que se trata de una enfermedad; sin embargo, en la sociedad no se ve así; este es uno de los principales motivos por los que a estas personas, bajo mi punto de vista, no se les trata adecuadamente. Cuando se da un caso de esta clase, no se considera que esa persona esté enferma ya que solo lo mandan durante un tiempo a la cárcel, pero esto no es suficiente para comprender realmente lo que han cometido.
    Estas chicas se encuentran cohibidas y no saben cómo pedir ayuda, es por esto que debemos involucrarnos más con estos temas y no obviarlos como hacemos con muchas otras cosas. Con algo así no solo sufre una persona, sino muchas, y nadie se merece vivir tales circunstancias.

  4. El título de la película me hace pensar en la frase que normalmente un adulto dice a un niño para ganar su confianza, es como decirle “conmigo estás seguro…”, sin embargo, cada día más, o al menos salen más a la luz, casos en los que el abuso sobre los demás es más y más cruento.

    De todos los abusos que una persona pueda cometer, los que se cometen con los niños son los peores. Son los peores, porque los niños necesitan de la protección del adulto, porque confían en él y porque muy a menudo, les quieren.

    En muchos casos, el abuso es doblemente cruel por esto, porque al dolor físico se une la traición, la confusión que debe sentir el menor por no entender cómo aquella persona en la que descansa su cariño le causa dolor, esto a menudo, les lleva a sentirse culpables y en muchas ocasiones a convertirse en adolescentes y posteriormente adultos con problemas.

    El caso que se cuenta, y que hace que el espectador espere un reacción que no se da, es en realidad el mismo que posiblemente se dé en situaciones reales, hoy en día hay casos en los que se sospecha de que algo anda mal, en que se comenta entre vecinos… pero rara vez nadie toma cartas en el asunto, a no ser que el abuso o maltrato sea tal que lleve al niño al hospital en “demasiadas ocasiones”.

    La sensación esa de “pellizco” es la que se siente cada vez que en las noticias se habla de algún caso real, cada vez que se detiene una banda dedicada a la pornografía infantil, pero que nos deja totalmente impotentes, como auténticos “espectadores”.

    Creo que nos sentiríamos todos más tranquilos si se vieran más medidas de protección a la infancia a nuestro alrededor, si en los colegios. centros cívicos, ludotecas… hubiera más campañas que permitieran a los niños identificar lo que están sufriendo como malos tratos, como algo que no es lo “normal” y que debe ser denunciado y castigado, y que se les permitiera a ellos y a los que los rodean realizar denuncias o consultas de forma anónima, ya que si difícil resulta que cualquier víctima denuncie a su agresor, mucho más cuando la víctima es un niño o niña, y a quien debe denunciar es al adulto que le cuida o alguno de su entorno.

    La reflexión que has hecho sobre la película me ha hecho recordar también una serie de TV que me impactó, ya que una mujer que había sido víctima de abusos por parte de su padre, y cuando es adulta, acaba matando a toda la familia (madre, padre y hermano mayor) y cuando le preguntan por qué, contesta que porque la deberían haber protegido y no lo hicieron. Eso me hizo pensar que el niño víctima de abusos, posiblemente culpe a toda la sociedad de haber fallado en su deber de protegerlo.

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