La fuerza del destino

Los griegos creían en el destino y, por eso, visitaban el oráculo de Delfos, para consultar a los dioses. Esto fue lo que hizo Edipo, en la obra del mismo nombre, para conocer las causas de la peste que asolaba a la ciudad de Tebas. La respuesta del oráculo fue que no se había vengado la muerte de Layo, el rey anterior. Entonces Edipo publica un edicto prometiendo recompensa al que averigüe la identidad del autor del crimen; pero el adivino Tiresías le revela que el asesino es él mismo, que además vive en incesto con su propia madre con la que ha tenido varios hijos. Lo sorprendente de la historia es que había sido anunciada por el oráculo, cuando Edipo era un niño, con lo que el destino funesto de éste, que acaba arrancándose los ojos y huyendo de Tebas, se cumple.

En la Edad Media el sentimiento religioso domina la vida humana, que se entiende como un periodo de transición, un camino largo y cansado, en el que solo encontramos reposo, al morir, como escribió Manrique:

Este mundo es el camino

para el otro, que es morada

sin pesar;

mas cumple tener buen tino

para andar esta jornada

sin errar;

partimos cuando nacemos,

andamos mientras vivimos,

y llegamos

al tiempo que fenecemos;

así que cuando morimos

descansamos.

Durante el Renacimiento, el hombre es la medida de todas las cosas y debemos aprovechar el momento presente para disfrutar, mientras somos jóvenes. Goza, porque envejecerás, le dice Garcilaso a una joven mujer:

En tanto que de rosa y azucena

Se muestra la color en vuestro gesto,

Y que vuestro mirar ardiente, honesto,

Con clara luz la tempestad serena;

Y en tanto el cabello que en la vena

Del oro se escogió, con vuelo presto

Por el hermoso cuello blanco, enhiesto,

El viento mueve, esparce y desordena;

Coged de vuestra alegre primavera

El dulce fruto antes de que el tiempo airado

Cubra de nieve la hermosa cumbre.

Marchitará la rosa el viento helado,

Todo lo mudará la edad ligera

Por no hacer mudanza en su costumbre.

En el Barroco, con la vuelta de lo religioso, llega la decepción y el desengaño; el tópico clásico del Carpe diem se enfoca de un modo pesimista, poniendo el énfasis en la fugacidad de la vida y en la llegada inexorable de la muerte. Goza, porque morirás, viene a decirle Góngora a la mujer joven:

Mientras por competir con tu cabello

oro bruñido al sol relumbra en vano;

mientras con menosprecio en medio el llano

mira tu blanca frente el lirio bello;

Mientras a cada labio, por cogerlo,

siguen más ojos que al clavel temprano;

y mientras triunfa con desdén Lozano

del luciente cristal tu gentil cuello:

Goza cuello, cabello, labio y frente,

antes que lo que fue en tu edad dorada

oro, lirio, clavel, cristal luciente,

No sólo en plata o vïola troncada

se vuelva, mas tu y ello juntamente

en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.

Pero durante este siglo XVII también se abre paso la ciencia moderna, basada en el racionalismo, según el cual solo podemos acercarnos a la verdad, a través de la razón, la experimentación y el análisis. Así, se inventa el microscopio; se establece de forma definitiva la teoría heliocéntrica; se formula la ley de la gravitación universal; etc.

En el siglo XVIII se aplica el método racionalista al estudio del ser humano y sus creencias, y surge un movimiento cultural denominado la Ilustración, según el cual, frente al pesimismo religioso, hay que plantearse la vida con optimismo y buscar la felicidad de las personas.

Sin embargo, en el siglo siguiente, cansados de que la razón lo explique todo, surge el Romanticismo, que reivindica el mundo de la imaginación y de los sueños. Se cree en el destino como algo que está por encima de nosotros y contra el que no podemos hacer nada. Así, Don Álvaro, en el famoso drama del Duque de Rivas, cuyo final leíamos el pasado jueves en clase de 4º, está dominado por esta fuerza, que causa la muerte de toda la familia de su amada, doña Leonor, y de esta misma. Por eso, se quita la vida, porque no puede evitar el poder del destino fatídico sobre él: “¡Infierno, abre tu boca y trágame! ¡Húndase el cielo, perezca la raza humana; exterminio, destrucción!”, exclama, antes de arrojarse desde lo más alto de un monte de la sierra de Hornachuelos.

¿Qué pensáis vosotros sobre el destino? ¿Gobierna la vida de las personas, como creían los griegos y los románticos o lo vamos haciendo nosotros con nuestras actuaciones?

22 pensamientos en “La fuerza del destino

  1. Al principio en clase, cuando nos preguntó el profesor sobre este tema a más de uno, nos resultó una pregunta muy fácil de responder e incluso evidente. Pero cuando empezamos a dar nuestras opiniones personales todos, nos dimos cuenta de que hay muchas formas diferentes de pensar sobre este tema.
    Yo no soy de las que piensan que hay un destino escrito y que hagamos lo que hagamos, no lo podemos cambiar.
    En mi opinión, cada uno escribe su propio destino y lo puede manipular con sus decisiones y sus actos.
    Creo que las personas utilizan la famosa frase: «este es mi destino», cuando no luchan lo suficiente o no quieren luchar para que una cosa o una situación cambie. Sinceramente, si de verdad existiese el destino y todos hubiésemos nacido con nuestra vida planificada como pensaban los griegos y los románticos, en mi opinión, la vida sería una falsa.

  2. El destino es un tema sobre el hay muchas opiniones diferentes.
    Hay quien piensa que el destino lo eliges tú con las decisiones que vas tomando en tu vida. También hay otras personas que piensan que el destino está escrito y que todo lo que pasa en tu vida forma parte del destino que te ha tocado.
    Yo pienso que el destino de una persona pobre es ser pobre, pero también pienso que no tiene nada que ver, porque de repente su vida puede cambiar por algo que le haya ocurrido de repente, ya sé que es difícil, pero puede ser.
    Por otra parte, el destino de una persona rica o sana que no tenga ninguna enfermedad, es bueno, pero puede cambiar por un accidente.
    Yo creo que soy de esas personas que sí creen en el destino, pero tampoco estoy del todo segura.

  3. Este es un tema que hemos estado comentando en clase. La verdad es que, aunque a primera vista parezca un tema muy fácil de hablar, hay mucha gente que influye a diversas personas con su opinión.
    Yo, por ejemplo, soy de ese tipo de personas que creen que no existe el destino. Hablamos del destino y nos referimos a él como algo que nos deparará el futuro y, al no saber como vamos a acabar, preferimos basarnos en la creencia de que llegaremos a tener nuestra propia vida, porque así estaba escrita en la historia, cuando lo cierto es que llegamos a tener una vida por las decisiones que hemos ido tomando en nuestro día a día.
    Muchas personas hablan del destino para referirse a ciertas coincidencias que ocurren en la vida y como no tienen explicación, buscan una respuesta y usan la excusa de que existe un destino para no tener que darle muchas vueltas al tema.
    Creo sinceramente que el destino no existe, porque yo soy capaz de llegar a forjar mi futuro, sin la creencia de que hay una fuerza mayor que ha querido que así sea. El futuro lo voy consiguiendo yo, mediante mis decisiones, mis ideas y mi experiencia.

  4. Cada uno es libre de pensar lo que quiera, pero bajo mi punto de vista, este tema es algo importante del que apenas se habla. Yo pienso que cuando uno nace ya tiene marcado su destino pero dentro de eso, cada persona puede tomar decisiones ya escritas en el destino aunque también puede hacer cosas para cambiarlo. Por ejemplo, si alguien decide que no quiere estudiar es porque él o ella ha querido y eso no lo lleva el destino, me refiero a que nada más al nacer el destino decide si esa persona va a estar en paro y sin formación. Por el otro lado, además lo estuvimos hablando en clase, pienso que si vas a salir de tu casa, pero se te olvida el chaquetón, y como es obvio subes a buscarlo, cuando sales por segunda vez por la puerta te atropella un coche. Eso sí pienso que lo marca el destino, cosas que no sabemos que podrían pasar.
    En resumen, creo en el destino pero a la vez estoy segura que cada uno toma las decisiones que quiera.

  5. Yo creo que el destino no existe en mi opinión,ya que cada uno puede tomar sus propias decisiones de su futuro y presente,no hay nada que marque lo que te vaya a pasar o que vayas a hacer que ya esté previsto,tú puedes cambiar tu vida o lo que quieras ser solo con hacerlo,aunque a veces es un poco difícil cambiar todo lo que te rodea, me baso sobre todo en mi experiencia personal.

  6. Hace unos días, al comienzo de una clase debatimos sobre este tema, el destino.
    En mi opinión, creo que el ser humano es capaz de hacer las cosas que se proponga y llegar hasta donde se le permita. Por ejemplo, a la hora de tomar una decisión o proponerse una meta en la vida, ahí el destino no ejerce, sino que, la propia persona forma o forja su propio destino. Aunque también pienso que, cuando conoces a una persona, es porque estaba destinada a conocerla y tarde o temprano la ibas a conocer, porque estabas ahí ese día o la conoces por alguna que otra situación, como por ejemplo, futuros compañeros de trabajo.
    Uno mismo puede encaminarse en la vida, sin embargo, una decisión cambia por completo tu futuro.
    Centrándome en un ejemplo cercano como es el mío, a mí no me hubieran escogido en el proyecto «Comenius», si yo dede un principio no hubiera tenido el propósito de estudiar y sacar buenas notas.
    En definitiva, el destino de cada persona no está escrito, porque si te quedas sentado en el sofá, el destino no va a hacer que obtengas éxito, ni vas a progresar en tu vida, hay que luchar por uno mismo y la recompensa llegará por si sola.

  7. Hay varias formas de opinar sobre este tema. Hay quien piensa que cada uno tiene su destino escrito y que haga lo que haga ese destino se va a cumplir igualmente,
    yo no creo que el destino esté escrito para nadie, sino que tus actos son los que van a repercutir en tu futuro y son los que van a hacer que sea de una manera o de otra. Las personas construyen su futuro mediante sus decisiones e ideas, por eso, es importante elegir bien todo lo que hagas.

  8. Este tema es complicado a la vez de interesante, me gusta mucho aunque no sepa bien qué pensar sobre si el destino está escrito o no. Yo creo que no, que nuestro destino lo escribimos nosotros mismos con nuestros actos y decisiones. Imaginemos una persona que ha pasado por muchas situaciones duras (está el caso de la crisis) y le cuesta el día a día porque cada vez se le hace más difícil su situación, esta al verse incapaz comete una locura, a partir de ese momento su vida seguramente iría a peor, viviría más amargada y se encontraría una serie de conflictos. Pero ahora bien, si esa persona, en vez de cometer una locura, decide buscar ayuda para seguir adelante, esta más feliz, llevaría una vida mejor, incluso habría posibilidades de solucionar su problema. Pero pienso que eso nunca se sabrá y que moriremos con la duda de si realmente nuestro destino estaba escrito, o no.

  9. Yo pienso que este tema da de qué hablar , ya que hay diferentes opiniones respecto al destino. Yo , sobre el destino, pienso que es algo que está marcado y no se puede cambiar , y que aunque nosotros mismos queramos que una cosa sea de tal manera, esa cosa está destinada a ser tal y como es, queramos o no. También pienso que, si una persona está destinada a morir, tarde o temprano, ocurrirá, ya que, aparte de ser el ciclo de la vida,también es el destino,queramos o no.

  10. A mi parecer, aunque no lo sé a ciencia cierta, cada uno tenemos un destino fijado, que todo lo que hacemos está previsto, con lo cual para mí sí que hay un destino. Cada gesto, movimiento o paso esta por así decirlo escrito.
    Sí, yo creo que este nos mueve a su antojo. El tema es difícil de explicar, por lo menos a mí no me resulta nada fácil. Por ejemplo, el ir andando por la calle y encontrarte con alguien, saludarlo, esa simple acción, en mi opinión, ya está prevista por el destino…y que por más que tu intentes cambiarlo no puedes porque siempre va ha pasar algo que te sorprenda. A mí me ha pasado una cosa un tanto extraña pero que a varias personas también les ha pasado, que es el estar haciendo una cosa y de repente recordar que eso ya lo habías vivido, y creo que algo tiene que ver, pero no sé en qué modo.
    En clase había opiniones muy diferentes y contradictorias a la mía, ya que decían que de ningún modo había un destino escrito.

  11. Yo no creo en el destino, porque no hay una vida escrita de cada uno de nosotros donde ponga qué ocurrirá en nuestras vidas; en mi opinión y sobre lo que yo creo respecto a esto, el destino nos lo vamos haciendo nosotros, según sea nuestra forma de pensar y de actuar , por ejemplo : cuando vamos muy mal en los estudios y suspendemos y elegimos cambiar para aprobarlo , eso no es el destino sino que éramos poco trabajadores y hemos decidido cambiar para aprobar; o quien lleva una mala vida de alcohol , fumar …, esa persona enferma no es el destino sino que esa persona se ha buscado el estar enfermo, porque nadie le ha dicho que lleve esa mala vida , ni el destino ha guiado a esa persona a hacer eso . Hay personas a las que le dan enfermedades graves como cánceres … y dicen eso el destino , pero si tenía varios familiares con cáncer, por ejemplo, tenía muchas posibilidades de que le pasara; o cuando nos encontramos con un amigo desde hace muchos años en tu mismo barrio , eso no es coincidencia, solo que, si vives en el mismo barrio o vuelves a ese barrio, es normal que te lo encuentres . Yo no creo en el destino, solo es la forma de pensar y actuar que tenemos cada uno en nuestras vidas, y las personas positivas consiguen mas beneficios en la vida que las personas negativas .

  12. El destino es algo que nosotros mismos nos vamos creando, aunque también hay opiniones contrarias que dicen que cada persona ya viene con su destino marcado y tú no lo puedes cambiar, pero si eso fuera así vendrías a este mundo como una marioneta donde «los hilos de tu vida» los mueven por ti, sin ser consciente de tus actos y no tener que tomar decisiones, pues ya está todo hecho.
    En definitiva, yo pienso que a veces relacionamos momentos de la vida en los que hemos conseguido algo que pensabamos que era imposible con el destino, aunque eso en verdad se ha conseguido con empeño y esfuerzo sin tener que ver nada el destino.

  13. Sobre este tema, mi opinión es que el destino no está para nada escrito y planificado. Creo que día a día nosotros mismos vamos escribiendo ese futuro con nuestro comportamiento y con nuestro trabajo. El texto que hemos leído en la clase del Duque de Rivas me ha sorprendido mucho, ya que el protagonista repetidas veces dice que su destino es nefasto y que no puede eludirle y creo que para nada es así, si él no hubiera aceptado esos duelos con D. Carlos y D. Alfonso, no los hubiera matado y por consiguiente tampoco a su amada Doña Leonor de la puñalada que le dio su hermano Alfonso, por esa rabia e ira que sentía, porque D. Álvaro asesinó a su padre accidentalmente y a su hermano del que se hizo amigo en el ejército.
    Cuando hicimos el pequeño debate en clase, quedo dividida en 2 partes, unos pensaban que el destino estaba totalmente escrito y que sí estaban predestinados a algo antes o después pasaría. Yo estaba en el otro grupo que pensábamos que no era así, que sería según lo que nosotros hiciéramos.
    Pero creo que eso nunca sabremos quién tiene la razón y quién no.

  14. Yo personalmente no creo en el destino, yo creo que las cosas pasan porque tienen que pasar o por casualidades de la vida, es más, pienso que las cosas la mayoría pasan porque nosotros decidimos lo que queremos hacer y lo que no. No creo que nuestro futuro tampoco esté escrito, porque las cosas cambian mucho y la vida da muchas vueltas. Hay gente que, por ejemplo, cuando le pasan cosas dicen: «cosas del destino» bien, pues yo creo que esas cosas que les pasan como dicen esa gente es porque le ha tenido que pasar y porque la vida le ha puesto esas cosas en su camino.

  15. Realmente nadie sabe si existe el destino. Unos pueden estar a favor o totalmente en contra, pero todavía no ha habido nadie que nos diga a ciencia cierta que el destino es algo y que existe.
    Indudablemente todos tenemos un “destino” y un fin: la muerte.
    Todo se resume a eso, nacemos y morimos. De eso es de lo único que podemos estar seguros.
    Personalmente, no estoy ni a favor ni en contra. Se podría decir que estoy en una posición neutra. Ni creo en él, ni dejo de creer.
    Creo en las casualidades, por lo tanto, las cosas pasan por alguna razón. Pero toda nuestra vida esta influenciada por agentes sociales, económicos… y es posible que estos influyan de alguna manera en las decisiones que tomamos diariamente, las cuales a lo largo de nuestras vidas hacen nuestro futuro, es decir, nuestro destino.

  16. Yo sí creo en el destino,la vida, a pesar de lo joven que soy, me voy dando cuenta poco a poco, de que es una caja de sorpresas, puede pasar de todo cuando menos te lo esperas.Es muy dura la vida, te pone muchas pruebas, pero creo que en el fondo vale la pena vivirla,por algunas personas.Y el destino existe yo creo que sí y, si no existe, yo quiero creer que sí.

  17. Yo personalmente no lo sé si creo, porque a veces puede pasar y otras no, eso no está escrito, porque, si por ejemplo te pasa un accidente mañana y te van arrollar y coge alguien y te quita del medio, eso no es el destino escrito, nadie ni nada sabe lo que te va a ocurrir en toda tu vida, puede que haya algo que sepan pero no todo.
    El futuro nuestro depende de cada persona, de como sea su vida diaria y cómo quieras hacerla, esa es mi opinión.

  18. Pues yo creo que el destino es como escribir algo en un libro escrito a lápiz, por eso, opino que, aunque ya esté escrito, si tú te equivocas, puedes continuar con ese error en tu libro y que no le guste a la gente o puedes coger la goma y borrar ese fragmento escrito y poner uno mejor para que el libro triunfe, no sé si me pilláis, pero con esto me refiero a que puede que haya alguien ahí arriba que sea el encargado de escribir todos nuestros destinos, pero tu mismo puedes cambiar tu destino, no sabrás en qué momento exacto deberás cambiarlo, pero con el tiempo te darás cuenta de cuándo y por qué deberás de cambiarlo.

  19. Realmente, este es un tema muy interesante ya, desde la antigüedad y aùn no hay nada en claro, claro està que existen diversas teorìas, tras numerosos estudios, pero si miramos la realidad, dichas teorias son tan creibles como las de un niño pequeño, ya que no hay pistas reales que nos ayuden a decantarnos por una u otra decisiòn, ahora en mi opiniòn no hay nada escrito ya que si asì fuese viviriamos como rebaños encarrilados sin ser dueños de nosotros mismos ni nuestra vida, por tanto pienso que tu futuro depende de ti y de los factores que te rodeen por fortuna o desgracia.

  20. Este tema lo hemos tratado ya en clase, y como ya me esperaba iba a dar bastante que hablar.
    Yo soy de las que piensa que el destino está escrito y que, por mucho que queramos cambiarlo, será como tenga que ser. Por ejemplo, voy a intentar dejar una explicación para que podáis entender mi opinión: Imaginaros que estáis haciendo los deberes y de pronto suena el teléfono y tú te levantas a descolgarlo, pues esa acción de que el teléfono sonase y tu te levantaras a cogerlo estaba ya escrita, y por mucho que tu quieras cambiarla, nunca podrás, ya que, si quieres cambiar algo para pensar:¿si no hago« esto ´´ ya estoy desobedeciendo el destino?, nunca te has parado a pensar: ¿Y si al intentar tú quieres cambiar alguna acción, estaba escrito en el destino de que pasaría?

  21. Hoy en día en nuestra sociedad uno de los temas por el que sentimos mayor preocupación es el pensar que será de nosotros en un futuro aún lejano.

    Desde pequeños, nos han enseñado el valor de luchar poco a poco por lo que quieres hasta que puedas conseguirlo. Tal es así que, por ejemplo, nuestros padres nos educan desde pequeños para que tengamos un buen futuro.

    Son ellos quiénes nos ayudan a poder elegir nuestro camino en un futuro. En nuestras manos está el optar por un camino u otro, aún sabiendo que lo duro y lo difícil hará de nosotros una mejor persona. Estoy hablando de formarse como persona como, por ejemplo, a la hora de poder tener la oportunidad de realizar unos estudios.

    Sabemos que, aunque muchos nos aconsejen sobre nuestro futuro, nosotros y nuestras emociones o sentimientos son las que hacen que formemos nuestro propio destino.

    Bajo mi punto de vista, debemos entender el destino como algo que no está fijado ni determinado, sino que puede variar en función de las acciones que realicemos nosotros en nuestra vida diaria. El destino es la suma de todas nuestras decisiones , y aunque muchas veces pensemos que siempre elegiríamos hacer lo que hiciste una vez en el pasado, puede que, si ese momento se volviese a repetir, y las circunstancias cambiaran, podríamos tomar una decisión distinta y puede que hoy no estuviésemos en este preciso instante en donde estamos.

    En este momento justamente a las 16:38 estoy escribiendo un comentario en este blog.
    ¿Quizás sería este mi destino para hoy a esta hora desde que nací? No lo creo así, ya que, si hubiese cambiado una decisión mía, tan solo una a lo largo de mi vida, creo que hoy y justamente a esta hora no estaría ocurriendo lo que ahora mismo estoy haciendo.

    “El destino mezcla las cartas, y nosotros jugamos” Arthur Schopenhauer

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