El pasado 14 de abril se cumplió el 75 aniversario de la proclamación de la II República en España. La reforma de la educación fue uno de los cambios más profundos que emprendieron los gobiernos republicanos, en â??una España tan analfabeta, desnutrida y llena de piojos, como ansiosa por aprenderâ?. Sin duda su mejor tarjeta de presentación.
Para que conozcáis algo sobre esta reforma educativa, reproducimos un texto incluido en el reportaje â??Las enseñanzas de la Repúblicaâ?, publicado en el periódico El País, el lunes, 17 de abril:

â??Misiones Pedagógicas y Colonias Escolaresâ?

Antes que educar, la República se vio obligada a dar de comer a los niños. Incluso a vestirlos. Había cantinas y roperos escolares y cobraron fuerza las Colonias Escolares… Los niños viajaban al mar o a la montaña. Hacían deporte, se divertían. Pero, sobre todo, comían. «En 15 días algunos ganaban hasta cuatro kilos de peso», dice la doctora en Historia Consuelo Domínguez, que ha estudiado con detalle este extremo.
Hubo medidas urgentes que no podían esperar y que se adoptaron a golpe de decreto, hasta que fue aprobada la Constitución. El profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Huelva Cristóbal García ve en algunas de ellas un espíritu muy reformista: «Lo más revolucionario que puede hacerse, después de facilitar alimentación, fueron aquellas Misiones Pedagógicas» de cuyo patronato fue también presidente Cossío, y que todavía recuerdan los más viejos de los pueblos. En destartaladas camionetas llegaron a las aldeas perdidas bibliotecas itinerantes, proyecciones cinematográficas, teatro, museos ambulantes. El 70% de los hombres eran analfabetos; mucho más las mujeres. En aquellas Misiones Pedagógicas se embarcaron grandes poetas, afamados escritores y maestros con su corbata y maletín a los que los lugareños recogían en burro donde las camionetas ya no tenían acceso.â?


Pondremos un ejemplo concreto para que os hagáis una idea real del trabajo realizado por las Misiones Pedagógicas: llevaban una colección de copias de cuadros del Museo del Prado y con una máquina cinematográfica los proyectaban en un telón, dando una explicación de cada cuadro y una pequeña biografía del autor, todo en un lenguaje sencillo y agradable, comprensible aún para los menos versados en el arte pictórico.
¿Qué os parece? ¿No es un trabajo hermoso llevar la cultura a los pueblos más atrasados de la geografía española?
Si queréis más información sobre las Misiones Pedagógicas de la II República, os proporcionamos la siguiente dirección:


http://www.aragonesasi.com/historia/misionespedagogicas.php

Matías Regodón

3 pensamientos en “

  1. Creo que tiene mucho mérito, porque no solo les enseñaron a leer y escribir sino que a los niños les dieron de comer e incluso les dieron ropa. Antes de empezar el proyecto había muchísimos analfabetos, que dejaron de serlo qracias a este proyecto. Yo creo este proyecto es de lo mejor que hicieron.

  2. Yo estoy de acuerdo con mis compañeros.Tuvieron una muy buena idea los que más sabian de ayudar a los que menos…por no tener una vida acorde con las suyas.Hoy en día aún queda algún adulto que es analfabeto, pero gracias a todo lo que se hizo el porcentaje es muy bajo comparado con el 70%. Creo que fue unas de las mejores cosas que se hicieron en España.

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