Sobre el significado de las palabras

En ocasiones, surgen palabras, durante el desarrollo de una clase, en las que merece la pena detenerse y de las que puede extraerse una enseñanza. Es el caso de “ver” y “observar”. Si quiero referirme a que ayer me crucé con alguien por la calle, digo “vi a fulanito”; pero, si aludo a su forma de vestir o de andar, es preferible “observé cómo vestía  o andaba fulanito”. La diferencia entre ambos verbos estriba en que “observar” es ver con detenimiento, examinar atentamente.

Por eso, al describir las cualidades de Mariano José de Larra, como escritor de artículos periodísticos, mencionamos su extraordinaria capacidad de observación, que le permite ofrecer una visión crítica de los hábitos y costumbres de la sociedad española: los malos modales de la clase media (El castellano viejo); el mal funcionamiento de la administración pública (Vuelva usted mañana); la lidia de los toros, como barbarie nacional (Corridas de toros); etc. O, al analizar la forma de actuar del personaje Auguste Dupin en el relato Los crímenes de la calle Morgue, de Edgar Allan Poe, aludimos igualmente a su capacidad para fijarse en los detalles, que habitualmente pasan inadvertidos, pero donde se encuentran las claves de una investigación policial. Esta capacidad le permite descubrir indicios que son como las piezas desordenadas de un puzle que hay que recolocar: ninguno de los testigos, aunque son de diferentes nacionalidades, logra decir en qué lengua habla el asesino; la increíble forma de entrar y salir de una habitación que está en un piso alto, lo que da cuenta de una agilidad y fuerza fuera de la común; los extraños pelos encontrados en las uñas de la madre, que no eran humanos; etc.

Otra pareja de términos que comentamos fue “diligencia” y “negligencia”. El primero de ellos nos llevó a las diferentes acepciones de una misma palabra recogidas en el diccionario. Así, “diligencia” en el contexto donde aparecía significaba cuidado y agilidad que ponemos en hacer algo; pero posee otros significados como: trámite de un asunto administrativo o coche grande, arrastrado por caballos, que se utiliza para el traslado de viajeros. Su antónimo “negligencia”, en cambio, tiene un único sentido: descuido o falta de cuidado al realizar algo. De ahí, cuando acusan a un médico de negligencia en su trabajo, porque ha provocado la muerte o el agravamiento de un enfermo, o a un alumno en los estudios, porque ha suspendido todas las asignaturas.

Una tercera pareja de palabras que mereció nuestra atención fue “oír” y “escuchar”. Algunos alumnos -me gustaría pensar que la mayoría- escuchan lo que les dice el profesor, piensan en sus palabras con intención de entenderlas completamente y prestan atención a su lenguaje corporal y a sus gestos; y otros, en cambio, le oyen, es decir, se limitan a percibir con el sentido del oído el mensaje que les transmite. Es una diferencia significativa.

Se trata, por tanto, de que seamos diligentes; de que escuchemos poniendo en juego nuestra atención; y de que desarrollemos nuestra capacidad de observación, es decir, la curiosidad, que nos lleva a investigar y probar cosas nuevas, a buscar información y a aprender, en definitiva.

4 pensamientos en “Sobre el significado de las palabras

  1. Yo pienso que no es lo mismo ver que observar,ver algo o a alguien es que apenas le prestas atención o simplemente lo estás mirando por cualquier motivo,y observar es mirar a alguien con detenimiento porque tienes curiosidad.
    Como también no es lo mismo oír algo de que una persona este hablando a tu lado y lo estas oyendo pero no le prestas atención,como no es el caso cuando están hablando de ti y quieres oírlo y prestas más atención porque te interesa escucharlo.

  2. Como la mayoría de las personas, cuando estamos con la familia o con los amigos en confianza y cómodamente, creo que no te paras a pensar EN este tipo de palabras y las mezclas continuamente.

    En mi opinión, en este tipo de situaciones, lo veo normal Y humano, pero tenemos que ser conscientes de lo que decimos y conocer bien los significados de estas palabras para no mezclarlas cuando estamos en una situación seria, en alguna reunión o en clase.

    No es lo mismo decir «escucho el canto de un pájaro» que «escucho al profesor», ya que el canto de un pájaro se oye y al profesor se le oye con atención y comprensión, es decir, se le escucha. Al igual que no sería correcto decir «vi a Alicia en la calle de al lado» que «observé el cuadro con atención», porque ver algo es verlo sin atención y con pocos detalles, sin embargo, observar algo es pararse a ver algo con atención y conocer todos los detalles de algo.

  3. En mi opinión ver y observar tienen significados parecidos, pero no iguales.
    Este también es un tema del que se ha hablado en clase, yo pienso que `ver´ es estar viendo algo o alguien,como lo hacemos con todo lo que tenemos a nuestro alrededor, como que prácticamente todo lo vemos; y `observar´ es mirar a algo o a alguien con detenimiento, con un interés mayor, como algo que para ti es importante y te interesa.
    Espero que se me haya entendido.
    Saludos!!

  4. Es obvio este tema, y es verdad que hay palabras que parecen significar lo mismo, pero no es así, como en el caso del texto, no es lo mismo ‘mirar’ que es por ejemplo ir paseando y mirar el parque, los arboles, pero sin fijarte bien, que ‘observar’ que vas paseando y te fijas en todos los detalles: en la marca de la bicicleta del ciclista que acaba de pasar, en las botas del breskat que llevaba aquella mujer, etc.

    Y también no es lo mismo ‘oír’ que es oír un sonido sin prestarle atención, por ejemplo, cuando simulas que estás atenta a lo que dice el profesor, pero en verdad estás en tu mundo y no sabes qué ha dicho, que ‘escuchar’ que es estar atenta a ese sonido y sabes lo que dice.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *