Seda

“La palabra seda sugiere amabilidad, dulzura, sutileza, elegancia, suavidad, transparencia. Así, es la novela de Alessandro Baricco: amable, dulce, sutil, elegante, suave, transparente. Avanzamos en su lectura de modo imperceptible, con la sensación de que cada palabra, cada expresión, cada frase está exactamente donde debe estar. Todo matemáticamente calculado. Cada secuencia enlaza con la anterior; no hay saltos bruscos en el tiempo, aunque el tiempo avanza, los años se suceden y la historia de amor, como contemplada desde fuera por sus protagonistas, se desarrolla de modo sutil, elegante, como las historias imaginadas. Se funden la ocupación de Hervé Jonkour, de comprador y vendedor de gusanos de seda, con la historia de amor vivida por él, que surge inesperadamente, aunque de forma silenciosa, sin que medie el lenguaje verbal. Bastan unos ojos que miran con intensidad desconcertante, unos labios que rozan el punto exacto de la taza, en la que el enamorado ha bebido, y un país diferente, aislado del mundo, al que Hervé viaja cada año en las mismas fechas, un país donde los sentidos tienen valores impensables en occidente, donde el tiempo se inmoviliza y la vida se vuelve ingrávida.

Así es la novela de Baricco: silenciosa, como los sueños, como la propia lectura y, al final, cuando pensamos que está todo dicho, un giro sorprendente: las historias de la mujer y la amante se entremezclan en una pirueta que nos sumerge en un lago de melancolía.”

Esta fue la breve reseña que publiqué en el número 17 de ¡BUFP…!, revista cultural del IES Gran Capitán. Han pasado 14 años, desde entonces, y he vuelto a leer Seda para el club de lectura. Sigo haciendo mías estas palabras.

Un pensamiento en “Seda

  1. Esta novela a mi me trasmite el amor, yo soy fácil de enamorar, pero difícil de olvidar, porque yo creo que en cada relación, en nuestro interior siempre se te queda algo de cada persona, sea amigos o pareja, pero lo que yo siempre digo por qué hay que acabar mal si puedes quedar como amigos, o pelearte con un amigo por tonterías, yo no soy partidario de eso y no lo comparto.

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