¿VIAJEROS O TURISTAS?

Los alumnos y profesores de nuestro centro acabamos de realizar dos viajes, uno a Italia y otro a los Pirineos, y podríamos plantearnos la diferencia entre viajero y turista. 

A los viajeros les impulsa un deseo de conocer, además de los monumentos y paisajes de los lugares visitados, a las personas que habitan éstos, su forma de vivir y de pensar. Por eso, no necesitan un plan detallado de lo que van a hacer, sino que improvisan sobre la marcha. Los escritores románticos fueron grandes viajeros y España, en concreto, fue uno de sus destinos preferidos, pues encontraron en ella monumentos, costumbres, tipos y paisajes, que les transportaban a Oriente y a la época medieval. “En Burgos –escribió Antoine de Latour- se respira el aire de otra civilización”. También, guiados por el Quijote de Cervantes, buscaron en nuestro país paisajes abruptos y desolados, como los de Sierra Morena. O admiraron costumbres en el vestir, como el uso de la mantilla en las mujeres o de los sombreros en los hombres.

Los turistas, en cambio, necesitan planificar todo y tienen preferencia casi exclusiva por los monumentos; les gusta impresionar con lo que saben, más que entender la forma de vida y la cultura de los países que visitan. 

Quizá, los viajes que organizamos en los centros de enseñanza se ajusten más al perfil de turista que al de viajero, fundamentalmente, porque participan en ellos personas menores de edad, que apenas han salido de casa y que no pueden disfrutar de una completa libertad de movimientos.  

En fin, no sé los que pensáis vosotros. ¿Es lo mismo ser viajero que turista? ¿Cómo os habéis sentido vosotros en los viajes que habéis realizado? ¿Cómo os gustaría sentiros en futuros viajes? ¿Quizás os situáis en un punto intermedio?  

14 pensamientos en “¿VIAJEROS O TURISTAS?

  1. Realmente, yo nunca me había planteado la diferencia entre viajero y turista. Sin embargo, una vez lo he pensado, estoy de acuerdo con esa diferencia: por un lado, el turista se centra más en su plan, por lo que puede llegar a disfrutar menos del viaje. Por otro lado, el viajero aprecia los lugares a los que va, sabe disfrutar de la gente y de los paisajes que visita. Personalmente, yo considero que la mejor forma de viajar es como viajero, ya que lo que nos motiva para viajar (al menos a mí) es conocer a gente nueva, lugares espectaculares, donde uno puede disfrutar de la gastronomía, de las casas, incluso de los olores del lugar.
    Sin embargo, en mi experiencia anterior (sobre todo en las excursiones organizadas por el instituto) me he identificado más con el perfil de turista: un ejemplo de ello es cuando fuimos a París. Se trató de una gran excursión, que disfrutamos mucho. No obstante, acabamos reventados, simplemente porque teníamos un plan hecho por los profesores que nos acompañaron, y cada día era imprescindible ver todo lo que estaba programado. Y es normal que en una ciudad tan grande como París no nos dé tiempo a desplazarnos desde una punta a la otra de la ciudad continuamente en un solo día. Es por ello que nos acostábamos a las tantas, que no teníamos fuerzas para nada y que al día siguiente siempre madrugábamos. Si el viaje hubiera sido más tranquilo, no tan planificado, lo habríamos disfrutado más. Es por esto que os doy mi opinión sobre los viajes futuros, a la vez que un consejo a los profesores: las excursiones deberían estar programadas hasta un cierto punto, pero dejar una cierta libertad a los alumnos para que puedan disfrutar plenamente del lugar, es decir, situarse en un punto intermedio que no suponga un descontrol total pero tampoco un orden estricto.
    En resumen, para los viajes es siempre necesario llevar una planificación sobre lo que queramos visitar, pero eso no supone que tengamos que cumplirlo obligatoriamente. Es necesario darnos un respiro de vez en cuando y descansar.

  2. La verdad es que nunca habia planteado diferencias entre esas dos palabras, y es cierto.
    Por una parte, el viajero realiza las actividades que quiere, al tiempo que quiere, y eso le permite descansar más y disfrutar más de esas actividades, mientras que el turista siempre dispone de menos tiempo, ya que, al tener todo planteado en su viaje(dónde quiere ir, qué monumentos quiere visitar, la hora…), no disfruta tanto.

    Yo pienso que, cuando vamos de excursion con el instituto, siempre vamos de turista, porque los profesores elaboran una programación, que siempre suele estar bastante bien, pero, pienso, al igual que mi compañera, que deberían dejarnos más tiempo para poder disfrutar cada uno de lo que nos apetezca siempre con responsabilidad.

    También hay que decir que, cuando vamos de excursión con el instituto, suelen ser unos días, por eso, es normal que tengamos programadas tantas actividades, ya que no tenemos suficientes días para disfrutar al completo de dicha ciudad.

    Pero, sin embargo, cuando vamos de viaje, por ejemplo, en verano, es diferente, ya que al no tener programada ninguna actividad, disfrutamos más y estamos más descansados.

  3. Nunca antes me había planteado diferenciar las palabras turista y viajero, pero lo que sí es cierto es que tienen una gran diferencia.

    Según mi opinión, un turista es la persona que realiza un viaje ya planificado y con una serie de excursiones planeadas para que, cuando se llegue al lugar de destino, pueda realizarlas para conocer algunos de sus monumentos, museos…, independientemente de que el viaje lleve una persona llamada guía que los translade de un lugar a otro, por su especialidad en ese lugar.

    Sin embargo, un viajero es cuando una persona realiza un viaje, pero el lugar al que va de destino lo realiza por su cuenta sin que ninguna otra persona les sirva como de guía.

    Yo personalmente, en los viajes que he realizado, me he sentido como viajero, ya que voy por mi cuenta sin que nadie me diríja, sólo una vez puedo decir que me he sentido como turista en una excursión preparada por el instituto, a Tenerife, ya que cada día nos llevaban a un sitio nuevo para conocer , una persona especializada en ese lugar.

    Los viajes próximos que pueda realizar, dependiendo del lugar al que me diríja,iré como turista o viajero.

  4. Yo encuentro una diferencia abismal entre turista y viajero. Viajero es el que viaja por devoción, por el afán de conocer nuevos territorios, paisajes y monumentos, pero principalmente lo que le interesa son las costumbres, las tradiciones y el conocer gente en sus múltiples viajes, y digo múltiples porque el viajero no se conforma con visitar pocos lugares ni hacerlo de forma esporádica.

    En cambio, el turista viaja para contar después los sitios que ha visitado, mostrar las fotografías que ha tomado.

    El viajero y el turista son bastante diferentes. El viaje en sí es lo único que los une, porque, detrás de la cámara de fotos y los mapas de rutas, se esconden dos mundos y dos formas completamente distintas de viajar.

    Viajeros existen desde hace mucho, desde que el hombre comenzó a explorar el mundo y a mezclarse con otras culturas. Somos muy curiosos. Nos gusta conocer y, como no nos basta el pequeño mundo que nos rodea, salimos en busca de otros territorios para explorar. Sorprendidos por lo nuevo, lo extraño, lo ajeno, nos encanta conocer a esos otros que viven de forma tan diferente a como vivimos nosotros.

    Turistas no existen desde hace mucho, al menos no tanto como los viajeros.
    Una de las principales diferencias entre un viajero y un turista es el tiempo. Mientras que el turista sabe lo que va a durar el viaje, el día de llegada y la vuelta; el viajero tiene más libertad y maneja su propio itinerario. Recorre sin límites y vuelve cuando lo cree oportuno, aunque claro, a veces no puede escapar a otro tipo de límites: el dinero, contratiempos y otras situaciones que pueden interrumpir el viaje interminable.

    Yo conozco muchos turistas y un solo viajero, mi padre. Le encanta coger su mochila y lanzarse a la aventura de recorrer nuevas tierras y conocer nueva gente. Cuando tenía mi edad, e incluso más joven, me cuenta cómo todos los veranos e incluso las vacaciones de navidad y semana santa, se iba a un lugar diferente, a veces en España y otras veces al extranjero, hasta que la falta de dinero le obligaba a volver. La vida y las situaciones familiares cambian y es por esto por lo que ya no lo hace con la frecuencia que lo hacía antes, pero siempre dice que cuando pueda seguir con esta forma de vida, lo seguirá haciendo.

  5. Sinceramente, he tenido que leer tu intervención, Matías, para saber la diferencia entre viajero y turista, ya que, además de que nunca me la había planteado, no sabía qué diferencias había entre estas palabras aparentemente tan iguales, pero a la vez tan diferentes.

    Ahora que me lo planteo, a mí me gustaría más viajar como viajaero que como turista, pienso que debe de ser más emocionante, ya que no tienes nada planificado, no sabes lo que vas hacer, vas en plan aventura y eso es para mi gusto más apasionante, más bonito que el ir con un plan y someterte a él .

    Además, luego cuando lo recuerdes serán más anécdotas y más divertidas las que te ocurrirán, si vas de viajero que como de turista, y si algo creo que es importante de un viaje y que nunca olvidas son esos momentos de risas, de apuro… que pasas, y que siempre estarán asociados a ese magnifico viaje que realizaste.

    Respecto a los viajes que organiza el instituto, considero que es normal que los hagan así, en plan turista con todo planificado, ya que la mayoría por las noches no dormimos , estamos hablando de habitación en habitación , y si nos dieran libertad a ver quien se levanta al otro día temprano después de las agitadas y divertidas noches y el viaje se acabaría convirtiendo en un absurdo, por lo que creo que es una opción acertada la elegida por los institutos, teniendo también en cuenta que todo tiene su edad, ya que un viaje con las características de viajero, requiere una cierta edad, experiencia, mientras que un viaje de turista se ajusta cualquier persona independientemente de su edad.

    No sé que pensáis vosotros, pero con lo que he expresado antes y leído en otras intervenciones, he llegado a la conclusión de que , con sus excepciones, el turista se ajusta al perfil de persona seria, especialmente responsable, no le gusta lo imprevisto sino seguir su agenda en la que tiene toda su vida planificada, y por otra parte el perfil de viajero probablemente sea el de una persona sumamente divertida, responsable, pero alocada, que odian las rutinas, les encantan hacer planes nuevos las aventuras…

    En conclusión, pienso que ya sea de viajero o de turista viajar siempre es maravilloso por todo lo que aprendes, conoces y en el futuro recuerdas.

  6. Sinceramente, Matías, siempre me sorprendes con las entradas de Rinconete. Esta entrada plantea algo que jamás se me había pasado por la cabeza, y la verdad es que, cuando lo he leído, he visto que tienes razón, hay bastantes diferencias entre un viajero y un turista.

    En primer lugar, me gustaría dejar claras las diferencias entre un viajero y un turista. Mientras que el viajero va en busca de lugares nuevos sin ruta ni plan, para aprender sus costumbres, su vida y su cultura; el turista va a lugares ya planeados, con un recorrido ya hecho, yendo solo a visitar sitios públicos, como museos, monumentos y lugares históricos para luego impresionar con lo que saben.

    Ahora ya, partiendo de la distinción entre turista y viajero, personalmente, me identifico con el perfil de viajero. Las razones son porque de siempre me ha gustado viajar y conocer lugares nuevos, pero con la idea de conocer sus costumbres, su cultura… y no ir con un plan, con unos tutores o guías, que te van enseñando el país o la ciudad, ya que por experiencia, sabemos que están planeados de tal forma, que no te dejan ni un respiro. Prefiero ir con un grupo de amigos, mi familia o mi pareja, e ir a los lugares que quiera, cuando quiera, sin horarios, ya que, de esta forma, es como de verdad disfrutas de un viaje.

    También he de decir que, cuando se trata de excursiones o viajes realizados por colegios o institutos, es normal que sean tan planificados, porque son muy pocos los días que tienen y se trata de hacer todo lo posible, lo cual termina agotando al personal. Además, algo que también veo lógico es que los profesores o tutores que realizan el viaje o excursión apenas dejen tiempo libre, ya que éste sería utilizado por algunas personas de manera incorrecta.

    Por tanto, si alguna vez viajo en el futuro, que espero que sean muchas, seguramente sea como siempre he querido, con el perfil de viajero, para disfrutar al máximo de la experiencia y aprender cosas de los otros lugares.

  7. Sinceramente, yo si hago la distinción entre viajero y turista, pero no en el mismo sentido en el que se expone en la entrada. Yo pienso que viajero, es aquella persona que, por alguna circunstancia tiene que viajar a algún lugar, y únicamente se detiene a observar su alrededor, mientras pasea. Por ejemplo, hace tiempo fui de viaje a Sevilla para ir a Isla Mágica, obviamente, yo me consideraba un viajera ya que no me interesaba para nada visitar y disfrutar de Sevilla, únicamente quería pasármelo bien en Isla Mágica y luego regresar para mi ciudad. Ahora, en el momento en el que ese viajero decide visitar algún monumento o conocer más de la ciudad, se transforma en turista. Es decir, si yo una vez que salgo del parque de atracciones, decido visitar Sevilla y hago fotos y “tal”, me convierto en un turista. Ya que el turista, es aquella persona que viaja para conocer otras culturas, su forma de vida, sus monumentos, para hacer fotos de cada uno de ellos, etc. Aunque cabe destacar, que yo también hago una doble distinción entre los turistas, están: los que, mientras observan y aprenden, disfrutan, les produce verdadera satisfacción y se sorprenden de la maravilla del lugar; y los que visitan un lugar para decir: “Yo estuve allí”, o “He viajado más que tú”, o simplemente “He estado en ese lugar tan famoso”. No sé si alguien estará de acuerdo conmigo, pero yo lo veo así.

    Se puede decir que yo, para mi corta edad, he viajado mucho. Y según mi criterio, no siempre en calidad de turista. Es cierto, que con el instituto siempre hemos sido turistas, porque hemos ido al lugar para saber más de él, para conocerlo mejor y llenarnos de saber, a la vez que disfrutábamos. Obviamente, siempre hemos debido seguir un horario, porque, si nosotros queríamos ir a ese sitio con X dinero, teníamos que organizar todo, para visitar el lugar que es para lo que habíamos venido en un tiempo X. Con lo cual, el viaje pues se puede convertir en un estrés constante. Pero es que eso, pienso yo que debe ser así, porque si no, se debería pagar el doble de dinero, estar el doble de días y lo verlo todo mucho más tranquilo. Con todo esto, quiero decir, que los viajes del instituto han estado muy bien, porque con los pocos recursos que hemos tenido, hemos hecho viajes bastante completos.

    Particularmente, me encanta ir en calidad de turista, aunque cuando voy a visitar a alguien que vive en otra ciudad, me gusta más ser simplemente un viajero.

  8. Al igual que mis compañeros que han intervenido en esta entrada, estoy totalmente de acuerdo con la diferencia entre viajero y turista. Y personalmente creo que esas dos posturas de conocer nuevas culturas dependen del tiempo que tengamos para realizar nuestra visita. De ahí que si tenemos un tiempo más o menos ilimitado, deberíamos viajar como viajeros, que como, por lo menos en mi opinión, realmente se debe conocer a una cultura, mediante la improvisación. Yo creo que la vida, sencillamente es eso, improvisación. Improvisando es como realmente disfrutamos y de todas las cosas. Pero si bien es cierto que, cuando tenemos un tiempo limitado, lo mejor es tener un plan de visita para poder verlo “todo” aunque de esa forma no veamos con exactitud la ciudad que estamos visitando, y solo veamos lo que nuestro guía ha querido que veamos. Pero cuando el tiempo manda, no hay otra solución.

    En conclusión, diría que todo es relativo, según nuestros intereses y nuestras determinaciones deberemos elegir una forma u otra de viajar, y no solo de viajar sino de vivir nuestra vida.

  9. Refiriéndome al título del comentario, estoy de acuerdo en realizar una clara escisión entre ambos conceptos. Es más, es necesario inculcar este conocimiento porque es un error cometido habitualmente; e incluso, el fallo de entender viajante (relacionado con los negocios) como viajero (sin ningún fin determinado, encuentra en el viaje el verdadero placer del acto). Es cierto que cuando nosotros viajamos, en excursiones de fin de curso, viajes de estudios,… representamos al típico turista “japonés” que únicamente viaja una semana al año (la que le corresponde a vacaciones puesto que el resto se dedica a trabajar), en poco tiempo ya que tiene que regresar pronto para seguir trabajando e inmortalizando cada momento, únicamente para decir que ha estado en tal sitio. Además de esto, nuestra situación se agrava porque estamos ante una sociedad que ignora la cultura, sin darse cuenta de las posibilidades que tienen de conocer y viajar por todo el mundo.

    A pesar de esto, para ser viajero no solo basta con querer impregnarse de la cultura y costumbres de otras ciudades, sino que desgraciadamente para poder viajar con soltura debes disponer de un buen conocimiento y de “un buen bolsillo” con el que pagar todo el viaje. Aunque por otro lado, se puede organizar un excelente viaje sin necesidad de instalarse en hoteles de elevado coste o comer en restaurantes medianamente caros.

    Personalmente, he realizado varias excursiones en la figura de un turista, sobre todo me he identificado con este término en viajes con un período de tiempo bastante corto. En ellos, hemos tenido que visitar museos y demás esculturas en tiempos récord con el fin de verlo todo. Esto influye sobre todo cuando dormimos; es decir, si el viaje se realiza con el fin de descansar y olvidar la típica vida estresante, los “Viajes Express” estresan aún más; por ello, regresamos más cansados que tras la ida. No obstante, el mero hecho de viajar te hace comprender aspectos de las distintas culturas que una televisión, un ordenador u otras cosas son incapaces de mostrar.

    De cara al futuro, prevalece el espíritu viajero, conocedor de paisajes exóticos (Madeira, Cancún, Paris, Munich…) y con un incesante interés de impregnarse de la esencia más viva de esa cultura. Por ejemplo, me gustaría convivir durante un par de meses en un “shabono” (especie de chabola común donde habitan las tribus más endógenas de África o del sur de América) con tribus amazónicas. Sin embargo, eso es solo un sueño que solo se conseguiría si se destruyese este sistema capitalista.

  10. Me resulta muy interesante esta entrada, pues entra en contacto con aspectos recientes de mi vida. Resulta asímismo interesante la distinción entre los dos conceptos citados, las diferencias que se establecen entre lo que se entiende por turista y lo que se entiende por viajero, pues, no me había planteado de esta forma mis viajes hasta hace unos días, cuando leí esta entrada.

    Haciendo referencia a los viajes realizados, es obvio que se hace presente el concepto de turista. En nuestros viajes escolares, siempre rigurosamente detallados, ha primado lo sustancial, es decir, los monumentos y la historia de la ciudad, ante lo social. Poco aprendimos de los parisinos, y poco de los catalanes. Aún permanecen los tópicos en nuestras mentes, pues, a pesar de que vivimos semanas fabulosas en aquellas ciudades, no hubo prácticamente contacto con sus gentes.

    Muy similar fue la situación que viví en el viaje que realicé este último verano a Francia, en el que a pesar de desconocer completamente los lugares que llegaría a visitar, el contacto con los habitantes de París fue praticamente nulo. Solo escasas conversaciones con los profesores franceses y los monitores extranjeros que normalmente nos guiaban por las calles de aquella ciudad.

    Sin embargo, como decía al comenzar mi comentario, recientemente he recibido la noticia de que mi beca para estudiar inglés en el extrangero ha sido admitida por el Ministerio de Educación y Ciencia. Así, tanto una compañera como yo, hemos decidido realizar unos de estos viajes, en los que como se cita en la entrada, pasaremos a ser viajeros. Sin planificación y con una futura espontaneidad, viviendo en hogares tradicionales, intenatremos aprender lo que más podamos del país y de su gente, pero por supuesto sin renunciar a aprender la cultura que se muestra en sus museos y teatros.

    De esta forma, espero que este viaje no sea el único. Espero seguir una larga cadena que, en principio, englobe Europa, pero que posteriormente siga avanzando a África, a América y a Asia y, por qué no, a Oceanía.

  11. A diferencia de mis compañeros, yo siempre he sabido la diferencia entre las palabras viajero y turista, es más, las personas que me conocen saben que pocos viajes he hecho y haré como turista, porque no son de mi agrado.

    Los viajes que se hacen en plan de turista, suelen ser viajes, en los que como bien has dicho, Matías, se suele prestar mayor atención a los monumentos y lugares famosos que puedas conocer durante el viaje. Por ello, y al no disponer de mucho tiempo, son viajes en los que el tiempo es oro, no se pierde ni un segundo, y siempre se suele estar de un lado para otro, visitando un sitio, y de ahí, corriendo a otro, para acumular el mayor número posible de lugares de interés conocidos. Y hablo de esto desde la experiencia propia, pues aunque no me gusten demasiado, sí he hecho alguno en calidad de turista, por ejemplo a Roma, y la verdad es que en el viaje en sí no disfruté todo lo que se podía haber disfrutado, ya que primaba acumular el número más alto de lugares conocidos, como ya he mencionado anteriormente, y eso acabó para mí en un cansancio absoluto. Preferiría haber conocido menos monumentos y haberlos visto de una manera más detenida y relajada.

    Por otra parte, están los viajes que se hacen como viajero, esos son los que realmente me gustan y me llenan, ya que yo adoro viajar, siempre y cuando sea de esta manera, en la que tú te rodeas de la gente que quieres, y sin ningún plan preconcebido vamos conociendo lugares nuevos, fantásticos, y sin ninguna prisa podemos detenernos a hablar con la gente de allí, podemos sentarnos en alguna calle tranquila a conversar o incluso podemos realizar rutas por senderos que te conducen a una naturaleza salvaje, que a mí personalmente siempre me deja huella. Y que estos viajes sean así no significa que en ellos no puedas visitar museos, monumentos, etc. Porque también es posible hacerlo, solo que en tu objetivo no está visitar un número determinado de ellos, si no disfrutar al máximo con cada uno.

    Y con cada descripción de los tipos de viaje que hago, me vienen a la mente diferentes lugares que he visitado, y, sin duda alguna, me quedo con los que he hecho como viajera, ya que son los que mejores recuerdos me traen.

    Por todo esto, como algunos de mis compañeros, los viajes que haga en el futuro serán como viajera, en los que sobre todo me preocuparé por conocer la gente, la cultura, las costumbres de ese lugar, para llevarme de allí, algo más que una simple imagen plasmada en una fotografía, para llevarme de allí…el calor de la gente que pueda conocer entre otras miles de cosas fantásticas.

  12. Realmente, nunca me he planteado esto. Pero, si me paro a pensar, hay una gran diferencia como dices, Matías. Yo siempre que he viajado, no me he parado a pensar si estoy actuando como turista o como viajero. Creo que lo único que puede unir estas dos palabras, es que tanto el viajero como el turista realizan un viaje.

    Parándome a pensar, podemos distinguir muchas diferencias entre estos dos conceptos. El turista tiene programado el tiempo de su estancia, mientras que el viajero no programa el día de salida y el de llegada. Los viajeros intentan aprender sobre todo lo que les rodea durante su viaje, van buscando conocer cosas que nunca sabían, etc.

    Podemos diferenciar fácilmente a un turista con un viajero. El turista es la típica persona que va con su cámara de fotos a todos lados, haciendo fotos a todo lo que le rodea, mientras que el viajero, se limita a llevar lo necesario en su mochila sin programar el tiempo de estancia.

    En realidad, ya que me he parado a pensar sobre estos conceptos. Respecto a ellos, debo decir que, por un lado, me parede interesante partir como ‘turista’, ya que vamos en busca de entender lo que rodea en el lugar visitado, mientras que, por otro lado, actuar como ‘viajero’ es también interesante porque estos improvisan todo lo que hacen.

  13. Yo creo que el turista veranea, durante sus vacaciones se recrea y va a Egipto, a la playa o a visitar museos y monumentos. El viajante se desplaza a un lugar para tomar fotografías que luego venderá en una revista, o a un río para escribir un libro sobre él (suelen ser antiguos periodistas que van con un propósito comercial, utilizan sus desplazamientos para ganar dinero y se autodenominan pomposamente «viajeros»). Los viajeros de verdad, como hacían los antiguos, viajan porque necesitan conocer el mundo y, paralelamente, a sí mismos. Quieren aprender sobre el mundo en el que viven y las personas que lo habitan. Son los descendientes de aquellos valientes que dejaron las grutas donde vivían para descubrir mundos nuevos y mejorar las condiciones de vida de la humanidad.
    Hoy todo el mundo quiere ser viajero, pero hay muy pocos viajeros auténticos. En España somos afortunados, pues tenemos a Sabino Antuna, de Gijón, que es un auténtico viajero. Yo lo conozco y doy fe de ello.

  14. A diferencia de Isaac Molina, yo opino que hay bastantes viajeros reprimidos; lo que no hay es dinero, que en estos tiempos es más qe necesario, aunqe tengo un amigo que siempre viaja y va ganando dinero en cada ciudad o país que visita, de forma honesta.. Hace trensas, rastas, juega con lumbre, golos, etc… y qe yo sepa nunca le ha faltado nada en sus viajes; aún cuando se le acaba el dinero para volver,… jajajjaxD se qeda otro mes para juntarlo…

    El proximo viaje será a Europa y Occidente en 6 meses… Aunqe el me va a acompañar solo 3 creo..:S

    Muy buen post!

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