CAMBALACHE

Me pide Alicia, que publique esta canción. Es un tango de Enrique Santos Discépolo, aunque interpretado por Joan Manuel Serrat. Hay varias versiones del mismo, pero ésta es la que más le gusta. Además las palabras iniciales de Serrat son interesantes. A Alicia le encanta esta canción y a mí también, después de escucharla. Está convencida de que puede suscitar diversas opiniones.

11 pensamientos en “CAMBALACHE

  1. Bueno, qué decir de Joan Manuel Serrat, cuando es una de los mejores cantautores que ha dado nuestro país. Me parece una pena que los jóvenes de hoy en día, no conozcan a grandes autores como él. Con una gran conciencia social y grandes letras, con un trasfondo interesante, que además nos hace reflexionar. En esta canción se recogen temas muy interesantes, según mi interpretación, habla de los valores tan pobres que tenemos en la sociedad, donde parece que lo raro es ser honrado y no condenamos a los que verdaderamente hacen que esta sea tan injusta, sino que por el contrario los premiamos.

    Desde aquí, me gustaría animar a la gente joven a que escuchen diferentes tipos de música y se enriquezcan de cultura gracias a ella.

  2. Sin duda, no podía ser de otro que del gran Serrat, uno de los mejores cantautores para mí, y estoy seguro que para muchas otras personas. He de reconocer que nunca había escuchado esta canción y me ha encantado, por su música, ritmo… pero sobre todo, por su letra, por los temas que se hablan en ésta.

    Desde mi punto de vista, la canción “Cambalache” creo que nos habla sobre la degradación que sufre la sociedad, donde lo que cada vez más abunda y gana más terreno es el mal. Personalmente, estoy totalmente de acuerdo con la crítica de la canción, y es que ahora da lo mismo ser un burro o un profesor, un ignorante o un sabio, un asesino o un albañil…, da lo mismo, seas lo que seas, porque somos considerados todos iguales, lo cual no veo justo, pero tratándose de la sociedad… pocas cosas son justas.

    Centrándome en esa crítica de la canción, pongo algún ejemplo que, para mí, muestra muy bien lo que quiere decir: Una persona conflictiva y que no muestra interés por aprender, a través de Diversificación, donde no hacen nada y donde se puede decir que te regalan el título, termina la Educación Secundaria y le dan su título como que ha finalizado la Secundaria. Luego, otra persona termina Secundaria, pero haciendo sus cuatro cursos por su esfuerzo, y le entregan su título también como que ha finalizado la misma. Pues bien, a la hora de buscar trabajo, no hay pruebas de cómo se ha sacado cada uno su titulo, por lo cual, ambas son consideradas del mismo nivel de estudios. No comprendo, cómo es posible, que te tires 4 años esforzándote, para conseguir tu título y que a otras personas, como ya he dicho, le den el título por su cara bonita. Es totalmente injusto, no digo que no tengan derecho a conseguir trabajo, pero lo que no puede ser que haciendo muchísimo menos, al final, consigan lo mismo que otras personas que se han esforzado para sacarse el título. Pero casos, como este, hay muchos otros, que están relacionados con otras cosas.

    Finalmente, me queda decir, que canciones como ésta siempre son buenas para que la gente reflexione y vea la sociedad en la que vive. Para ello, y aprovechando que se toca la música, recomiendo mi género de música por excelencia, el RAP, donde la mayoría de las canciones, siempre hablan y critican diciendo verdades del mundo.

    “La política es deprimente
    no votaré en las elecciones siguientes,
    votar es elegir en secreto
    a quien te robará públicamente.”

  3. Una gran canción, aunque estaría mejor con la voz de Serrat y la música original, ya que no parece un tango.

    Reconozco que nunca había oído esta canción, aunque mi madre es una gran fan de Serrat y he oído todos sus discos, y me ha encantado la letra. Es, como dice Serrat al principio, una radiografía de lo que ha sido el Siglo XX, pero no sólo en España, ya que el autor supongo que será argentino (donde nació el tango). En esta canción podemos ver en qué se ha convertido la sociedad. Yo ya tenía alguna idea de lo bajo que hemos caído, pero al oír este tango, se te abren los ojos. Además, para comprobar que lo que dice es completamente cierto, no tenemos más que poner la televisión, que es el reflejo de la mente de, al menos, la mitad de la población de un país (siendo benévolo, ya que considero que llega al 75%). Un día cualquiera, sobre las cuatro de la tarde, cuando mucha gente está viendo la tele, mientras reposa la comida, encendemos el televisor y comenzamos poniendo la primera cadena, y ¿qué vemos?: una telenovela, una descripción un tanto melodramática de la sociedad. Cambiamos a la segunda y nos sorprendemos al ver un documental, pero rápidamente caemos en la cuenta de que no tiene audiencia, y la que tiene (en palabras textuales) lo hace porque «es la mejor forma de dormir la siesta». Si seguimos cambiando, llegamos a las mejores cadenas de la televisión: Antena3, Tele5 y Cuatro. En las dos últimas, dos «realitys», es decir, programas en los que graban la convivencia de personas, famosas o no, en distintas circustancias (en una isla, cantando, etc). En esos programas se puede observar cuán miserable puede llegar a ser el ser humano. Y, por último, la estrella de la televisión: un programa de cotilleos. Éstos son los mejores ejemplos de la canción que hemos escuchado: personas poniéndose a parir por dinero, personas que pagan a otras por ponerse a parir, personas que cuentan su vida a todo un país y, los culpables de todo, personas que los ven. En mi opinión, estos programas son el culmen de la miseria a la que ha llegado el ser humano. Por todo esto, me parece que Enrique Santos Discépolo creó una gran canción, pero que no sirve para nada, ya que el humano está a gusto revolcándose en el lodo que el mismo ha creado.

  4. Insolente…
    Si es que ya a nadie le importa nada, nadie piensa, nadie se molesta para que todo sea un poco mejor, da lo mismo todo…lo único importante y por lo que se matan es por el dinero. ¡Qué lástima! Por un par de euros hasta se ven rotas algunas que otras amistades…con lo que cuesta hoy en día tener un buen amigo.

    Es cierto que siempre ha existido de todo, pero las fuerzas estaban más o menos compensadas. Sin embargo, en la actualidad el mundo se ha convertido en una porquería, llena de «políticos» (que supuestamente representan al pueblo…puf…), «famosos» o «estrellas» (que sustituyen a los héroes clásicos…lo que hay que ver), y más estafadores y corruptos que viven, si se puede llamar así, una vida que aunque pocos se lo crean, no desearía tener.

    Vidas materialistas que no tienen sentido, que son banales y muchas veces, desgraciadas (aunque no de cara al público, claro). Eso sí, se forran. Viven, duermen y descansan rodeados de dinero, y lo desperdician por supuesto. Pero… ¿para qué?, para tener más dinero… Eso es lo peor. Ganan dinero para ganar más dinero, ¿y luego?…, ganar más dinero…

    Si al menos lo utilizaran para viajar, leer, y disfrutar de la vida…, pero no, si es que ni siquiera eso.
    Valoran cosas que no tienen vida, ni son placenteras.

    Y en consecuencia, todo el resto de la población, la masa, valora esas mismas cosas, deseando alcanzarlas (sabiendo de antemano que son inalcanzables, insuperables). Pero nos gusta vivir en un sueño, en vez de vivir el sueño, de hacer realidad el sueño, vivir la vida y aprovecharla al máximo.

    La vida son instantes que, si no los aprovechas, desaparecen para siempre, decía Nietzsche, y qué razón tenía. Hay buenas costumbres que se han perdido, por pasar una tarde viendo la televisión, desperdiciar toda una tarde, 5 ó 6 horas que nunca se vuelven a recuperar. ¿Quién de nosotros no lo ha hecho y luego se ha arrepentido?. Pero, como buenos cristianos de mente, y buenos occidentales, hemos continuado pensando «bueno, ya aprovecharé mañana el día»…y ¡ay! del mañana que no exista…, ¡ay! del día en el que desaparezcamos, que no falta tanto.
    Tomar un café charlando con un amigo, un helado o unas pipas en un parque, esos pocos lo hacen. Pero menos son los que leen un buen libro tumbados al sol, o sacan a pasear al perro al parque, y disfrutan haciéndolo.

    Les da miedo viajar, y conocer otras culturas. Les da miedo también ver la cruel realidad de otros países, o incluso de otros barrios de nuestra propia ciudad. Sólo salen de sus casas para ir a la discoteca, a comprar el pan, de botellón, ir al cine, o trabajar. La mayoría ni tiene hobbies. Pero por favor…, la vida no es eso. Vivir para eso, es una idiotez, una estupidez, una insensatez. Así, no vale la pena vivir.

    Vale, muchos no tienen dinero para subsistir, sin embargo, para un wii todo el mundo tiene dinero, o para un ordenador, o un móvil. Pero cuesta más soltar dinero para ir al teatro. ¿Y escribir una carta a un buen amigo?, y hacerle sentir bien durante unos minutos…, eso no cuesta dinero, pero pocos lo hacen. O ayudar a alguien que lo necesite, y no económicamente, sino con tu compañía y tu simple presencia. Charlando, escuchando…, son miles las cosas que se pueden hacer para vivir plenamente. Y sin embargo, no practicamos ninguna de ellas, ni les damos importancia.
    Sufrimos por cosas inexistentes, que no tienen vida ni son importantes, y que, al final, nunca recordamos.

    No consigo entender, por mucho que lo medito, cómo la inmensa mayoría de la población no se da cuenta de esto, y si alguien tiene la respuesta (o algo que se le parezca), por favor, que me lo haga saber, porque no comprendo cómo se pueden tirar vidas y vidas a la basura, con lo que se podría hacer con ellas.

    Y es que no nos obligan a hacer nada…, somos muchos, y juntos podríamos luchar, juntos podríamos hacer algo…, unidos tendríamos la posibilidad de…, de hacer miles de cosas. Y, bueno, tal vez sería la rebelión de los esclavos, pero con el fin vivir mejor, para disfrutar de esta vida que nos ha sido dada sin explicación alguna, pero que es maravillosa.

    Y aún menos entiendo que gente que no tiene absolutamente nada (económicamente hablando), tampoco luche, tampoco caiga en la cuenta de que está en nuestras manos, y no en las de Zapatero ni en las de Rajoy.

    Se supone que, cuando ya no te queda nada, sales a la calle, aunque sea por ti, mirando tus intereses, pero sales a la calle a luchar por lo que nos corresponde. Pero es que ni por esas… ¡es increíble!, indignante.

    Me gustaría haber nacido hace unos 40 años, y haber podido vivir aquel movimiento tras la dictadura, en el que aún se añoraba un nuevo mundo, más justo y más bonito. Donde el colectivo de gente dispuesta a luchar era mayor, donde te sentías más identificado con otras personas. Donde la esperanza aún no se veía minada por esta droga que nos adormece a todos.

    Hay días en los que siento que otro mundo es posible, que vale la pena esforzarse. Otros pierdo todas las esperanzas, y escuchando esta canción pienso que esto durará mucho tiempo, demasiado. Ya no sé qué pensar…, pero me temo que todos seguiremos permitiendo que nos sigan manoseando como títeres durante mucho tiempo.

    Sólo espero que…, habrá un día en que todos, al levantar la vista, veremos una tierra que ponga libertad…, ni tú ni yo ni el otro la llegaremos a ver…, pero habrá que forzarla para que pueda ser.

    P.D. Antonio, es que hay canciones de Serrat que vale la pena escuchar hasta la saciedad. ¡A mí también me encanta!

  5. Por cierto, hay una canción de Aute que muchos conoceréis, titulada «Al alba», y que invito «a quién le corresponda» que haga una entrada con la misma; me encanta, y sobre todo el significado que tiene. Además es preciosa.

  6. La verdad que nunca había escuchado esta canción, pero tengo que decir que me ha gustado mucho, porque transmite lo que es y ha sido el mundo, y esta sociedad.

    Pero si soy sincera, más que por la canción, intervengo aquí por el comentario de Alicia, porque es una gran verdad todo lo que ha dicho, porque parecía que esas palabras salían de mi boca.

    Qué gran verdad, Alicia, y qué pena…, qué pena de que seamos pocos los que pensemos así…, o quizás, simplemente, somos pocos los que nos atrevemos a hacerlo y estamos dispuestos a luchar, a actuar.

    ¿En qué nos hemos convertido? ¿Qué hemos hecho para crear esta sociedad? No lo entiendo…no entiendo que las personas se queden paradas, como si fueran momias, como si estuvieran muertas en vida…, no comprendo cómo dejan pasar la vida llena de injusticias, cuando saben que de una manera u otra están siendo cómplices de las barbaridades que día a día se están cometiendo.

    Y yo me pregunto ¿para qué está la justicia? Por qué por poner ejemplos: ¿cuántas mujeres mueren a manos de sus maridos por la violencia de género? ¿Cuántas desgracias han ocurrido a pesar de estar denunciado el caso a la policía? ¿Cuantísimas injusticias se cometen día a día? ¿Y a qué se está dedicando la policía? Porque, quizás me equivoco, pero últimamente las noticias que oigo son:” Se multa con x euros por comer pipas en la calle y arrojar las cascaras al suelo”, “han multado a un grupo de personas por estar en un parque y tener a sus perros sueltos mientras jugaban”. Reconozco que algunas de esas medidas son para mantener un cierto orden en las calles, pero… ¿no hay cosas más importantes a las que dedicarse ahora mismo? Creo que eso es solo un modo más para conseguir ese maldito diablo llamado dinero.

    Aquellos que están en el poder quieren tener un control absoluto de nosotros, quieren tenernos como robots programados, como ocurría en la novela “Fahrenheit 451” de Ray Bradbury, en la que se describía la situación como algo futuro, pero en realidad era una mera descripción de lo que está llegando a ser la sociedad actual.

    Y la pena es que la gente se está dejando llevar por esto, y se está olvidando de vivir, y a mí me produce una tristeza enorme, ¡qué grande sería el mundo si todos nos diéramos cuenta de lo que está sucediendo!

    La vida es algo más que ir del trabajo a la casa, sin apenas respirar el aire exterior, vivir es disfrutar cada instante, las personas serían mucho más felices si dejaran de pensar en que el mañana será mejor, porque de esa manera lo único que hacen es perder, perder esos instantes tan valiosos.

    Las personas creen que todo será mejor cuanto más dinero tengan, cuanto más arriba estén en la escala social…, pero eso no es así, eso es una gran mentira que los políticos están intentando inculcar en las mentes de estos pobres inocentes, estos desgraciados que no saben lo que es disfrutar, como dice mi compañera, simplemente manteniendo una conversación, yendo al campo y parándote a mirar lo que se presenta ante tus ojos, ¡eso es la vida! Saber que existes aquí y ahora, y aprender a captar todo lo que está ante ti, aprender que la comunicación no está restringida al lenguaje, que no estamos solos en el mundo, que hay un sinfín de vidas más que están aquí, y que somos un todo inherente, que nos necesitamos unos a otros para sobrevivir.

    Termino diciendo que ojalá seamos más, que nunca perderé la esperanza de aportar mi granito de arena para que el mundo cambie, y pienso que escribir palabras, como las que ha escrito Alicia, ya es algo, ya es un pequeño paso más hacia nuestro objetivo, porque gota a gota se hace un río, y la esperanza es lo único que se pierde.

  7. Aparte de que la voz de Serrat siempre me ha sonado un tanto desagradable, y que el tango o la versión que hace el compositor de él, suena un tanto irritante; he de admitir que la canción es muy buena. Sin embargo, el tema me hace discrepar, pues muestra el siglo XX como la culminación de la maldad, dejando atrás años de historia, y elaborando un tema con menos interés que el que podía haber adquirido. Si bien, parece recoger bien la sociedad del siglo XX, sobre todo la española, una época de dictadura, maldad, sufrimiento, hambre, violencia, delincuencia…»una porqueria» como dice la canción.

    En este sentido, me parece una gran aportación el preámbulo incial de Serrat, en el que, entre otras cosas, comenta su opinión »dentro de la informacion que tiene, siempre limitada y siempre muy particular». Una frase tan correcta que muchos afirman y más tarde olvidan.

    Volviendo a la canción, hay muchos temas que me evocan a las clases de lengua e historia, tales como las críticas a los profesores de entonces. Lo mismo un burro que un buen profesor, dice la canción;aunque mejor dicho, mejor un burro. Por lo que tengo entendido, y por lo que he escuchado a la hora de hablar de épocas anteriores, la enseñanza no se asemejaba ni mucho menos a la actual. Los profesores abusaban con normalidad de su poder, y recurrían a la violencia y a infundir miedo constantemente. Sin embargo es más estremecedor saber que la gente adulta de entonces incluso apoyaba esa dureza escolar, y que los castigos del profesor (casi siempre físicos) eran acompañados por palizas paternales. Qué duro vivir así. Afortunadamente, las cosas han cambiado, y el burro es, cada vez más, sustituido por una persona cuya aspiración es enseñar y aportar a su vez una serie de valores, cuyo interés está por encima de ayudar, llegando incluso a arropar a los alumnos de cariño. En este sentido, me siento plenamente satisfecho, de haber encontrado precisamente con este último tipo de personas.

    Sin embargo, si de algo habla esta canción, es del dinero, y de una sociedad que se ensucia hasta las rodillas para poder conseguirlo. En cuanto a este tema, no soy tan radical como algunos de mis compañeros, pues considero que hay muchas formas de entender la vida y a su vez, todas son comprensibles. Sin embargo, mi opinión está en la linea de Enrique Santos Discépolo. Todo parece haberse oscurecido por algo que solo se creó para asentar un mercado estable. Sin embargo, me tacharía a mí mismo de hipócrita, si crucificase el dinero, pues como todo el mundo, siento una cierta atracción hacia él, y, como citan mis compañeros, una eterna aspiración a no tener problemas con este material. Pero también me siento orgulloso de, en definitiva, no vivir ahogado por él, o al menos todavía, y de vivir felizmente con lo que me rodea.

    Por último, solo quiero comentar a una de mis compañeras, siempre desde el cariño, que no se puede citar la ideología de Nietsche y expresar el ideal de paraíso (en definitiva el ideal de Dios) en el mismo comentario, porque de esta forma lo haces contradictorio.

  8. ¡Toc! ¡Toc! Pido permiso para entrar en este foro y perdón, por escribir sin ser llamado, pero hoy no he podido evitar dejar unas palabras de admiración. En primer lugar, porque qué alegría saber que una chica joven pida la publicación de «Cambalache», interpretada además por el gran Serrat. Yo creo que esa canción es una de las más significativas del Siglo XX, por todo lo que dice. En un puñado de líneas dice mucho de lo ocurrido. Y fíjense si es buena que yo la he escuchado en muchísimas versiones y en ninguna decepciona. Es un texto que se adapta a muchos estilos diferentes. Y por último, admiración por los comentarios que ha suscitado. ¡Qué satisfacción leer lo que he leído aquí! ¡Gracias Matías por esta ventana que abres a los jóvenes! ¡Un abrazo!

  9. Esta entrada me parece muy interesante, ya que Serrat es uno de los grandes cantautores de nuestro país, como ya he dicho anteriormente. Pero también me gustaría destacar otro, que no es de nuestro país, pero para mí fue uno de los grandes, y su nombre es Víctor Jara. Me hubiera parecido muy interesante una entrada suya, y más cuando hace poco fue el 35 aniversario de su muerte, si no me equivoco, aunque mejor dicho de su asesinato. Me despido animando a mis compañeros a que conozcan sus canciones y su historia.

  10. El cambalache es un tango que refleja la participacion de los pumas en el mundial. un grupo de 15 hombres unidos y aferrados a una sola cosa » ganar»

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