¿INTERNET EROSIONA NUESTRA CAPACIDAD DE CONCENTRARNOS?

Formulo esta pregunta, después de leer una entrevista, en Babelia, con uno de los grandes pensadores de la revolución digital, Nicholas Carr, que acaba de publicar un libro titulado “Superficiales. ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes? (Taurus).

En este libro sostiene la tesis de que Internet y, en particular, las redes sociales, al basarse en micromensajes lanzados sin pausa, tienen una capacidad de distracción enorme. La consecuencia es que las personas, que las utilizan, han visto disminuir su capacidad de concentración. Pone su propio ejemplo de internauta, entregado diariamente a multitud de tareas digitales: contestando correos electrónicos, saltando de un programa informático a otro, usando las redes sociales…

“Internet –asegura- nos incita a buscar lo breve y lo rápido y nos aleja de la posibilidad de concentrarnos en una sola cosa.”

Algunos de vosotros al responder, en otra entrada de este blog, a la pregunta ¿Por qué leemos?, aludís a que, cuando se abre un libro, se aísla uno de todo y se introduce en el mundo de ficción que nos propone el escritor. Es justo lo contrario de lo que sucede, cuando encendemos el ordenador, pues nos llegan mensajes diferentes, de modo continuo, y, aunque tengamos la libertad de leerlos o no, la tecnología nos impulsa a lo primero.

Desde esta perspectiva, -y sin olvidar las numerosas ventajas que tiene- Internet perjudica el hábito de lectura, que implica tiempo y concentración, pues nos entretiene más de la cuenta en tareas muy diversificadas. Pero no sólo erosiona el hábito de lectura, sino cualquier actividad que exija la habilidad de concentrarse en una cosa.

Hay un fenómeno, que hemos venido observando, en los últimos años, los que nos dedicamos a la enseñanza: la dificultad, cada vez mayor, de nuestros alumnos para mantener la atención en clase. Probablemente, algo tiene que ver Internet, pues el número de los que la utilizan ha ido creciendo, de forma progresiva. Por ejemplo, ya son pocos los alumnos que no tienen su propia red social o que no pertenecen a redes de sus amigos y conocidos.

La cuestión que os planteo es la misma que se plantea Nicholas Carr: ¿está Internet erosionando nuestra capacidad de concentración?, ¿nos resulta más difícil la tarea de leer libros o seguir las explicaciones del profesor en el aula?

18 pensamientos en “¿INTERNET EROSIONA NUESTRA CAPACIDAD DE CONCENTRARNOS?

  1. Hola Matías, ¿Qué tal? Hace tiempo que no participo en tu foro, pero no por falta de ganas, sino de tiempo. Pero en esta ocasión y con tan apasionante debate dejo mi opinión sobre lo que pienso.
    Esto de Internet y de la comunicación a través de la red es tan interesante como inquietante, como todo en esta vida, según el uso que se le de, es beneficioso o perjudicial, pero eso también pasa con la televisión, el trabajo, el deporte y yo diría que incluso con el estudio y ¡¡nadie lo debate!!
    Pensemos por un momento en una persona que dedique toda su vida a trabajar o a no trabajar, sería nefasto incluso para la salud, ¿o no?
    Todo va en relación con la justa medida, que es lo difícil de averiguar.
    Yo plantearía el tema de Internet desde otra perspectiva: ¿Qué tiempo dedicamos a “pasar el tiempo en Internet”? Y cuando digo “pasar el tiempo” me refiero a estar chateando con los amigos, buscando música o películas o simplemente buscando el horóscopo ya que como todos sabemos hay muchas más opciones, como por ejemplo la mía, que es la de hacer un Ciclo Superior de Administración y Finanzas a Distancia (a través de Internet).
    Es más, si nos no comunicáramos por la red, no podríamos expresar nuestras opiniones en este foro, sería mucho más lento tener noticias de tus familiares y amigos que viven lejos, etc.
    En fin que la comunicación sea en el medio que sea la encuentro positiva, siempre que sea sincera, real, agradable y en su tiempo justo.
    Un cordial saludo de una antigua alumna.

  2. Toñi, creo que rienes razón. Internet es como todo: depende de como se use. Pero, en cualquier caso, tiene muchísimas más ventajas que incovenientes.
    Me alegra saber de ti.

  3. Bueno, Matías, la verdad es que estaba muy interesada en dar mi opinión sobre este tema, puesto que el otro día lo lanzaste en clase y estuve en desacuerdo con lo que decía ese señor.

    En primer lugar, no pienso que internet cada vez esté empeorando el nivel de aprendizaje de los alumnos y mucho menos que disminuya la concentración de las personas a medida que avanza su uso. Creo que es cierto que cada vez se cometen más faltas de ortografía, a causa de escribir mal en internet, para ahorrar tiempo, pero, si una persona se conciencia de que eso va a empeorar cada vez más su nivel de escritura, es aconsejable que se proponga escribir bien, que solo se tardan unos segundo más en poner tildes y comas, todas las letras en su sitio y no confundir la b con la v.

    Puede ser que los alumnos cada vez escriban peor, pero el que tiene interés en escribir bien lo hace, por mucho que se conecte a las redes sociales, y los que tienen muchas faltas creo que es más bien por falta de atención a lo que hacen o porque le ponen poco interés, porque no creo que desconozcan ciertas reglas de ortografía.

    Son más normales las faltas de expresión, puesto que no todo el mundo tiene la misma capacidad para expresarse y, además, es muy importante leer mucho para no cometerlas, por lo menos eso creo yo, es bastante normal que aquellas personas a las que les gusta leer cometan menos faltas de ortografía y tengan más comprensión por lo que leen.

    También he de decir que, como se sabe, casi todos los jóvenes tienen redes sociales y, sin embargo, ni la mitad de todos éstos cometen faltas de ortografía graves. Esto es un argumento para defender que el nivel de enseñanza no está empeorando cada vez más sino que pienso que cada vez va mejor y los alumnos son mejores, cada vez son capaces de llever más cosas hacia delante y, aunque haya redes sociales, éstos ponen interés en hacer las cosas bien, porque quieren progresar.

    Es cierto que cada vez estamos mas acostumbrados a hacer más cosas a la vez y, por eso, hay estudios que dicen que cada vez somos más despistados a causa de hacer tantas cosas seguidas y al mismo tiempo; pero esto es bastante relativo, puesto que depende de la capacidad de cada persona. Hay personas que son muy despistadas y no están en internet constantemente, y hay personas que son capaces de llevar multitud de cosas a la vez, sin que eso sea un factor limitante para ello.

    Es más, conozco hasta personas que solo pueden estudiar escuchando música y con alboroto, si no, no se concentran.

    En definitiva, los despistes de las personas y la supuesta caída del nivel escolar, pienso que depende de cada persona, no de internet, puesto que cada uno lleva una serie de cosas dentro de sí mismo y eso puede ayudarlo a progresar o a empeorar. Depende de cada uno.

  4. En mi opinión, Internet es un medio peligroso para los más pequeños, hay miles de pertubados, no veo correcto que le hayan dado tan pronto a los más pequeños los mini portátiles, porque ya los están introduciendo en un mundo en cual debes tener muchísimo cuidado. Para nosotros tiene sus ventajas para encontrar información y tal, pero para mí el mayor incoveniente es que empobrece nuestro vocabulario, y eso a larga nos pasa factura. En fin, todo tiene sus pros y sus contras, así es la vida.

  5. Nunca me había planteado este tema, pero la verdad es que sé mi respuesta sin pensar mucho.

    Por una parte, pienso que Internet distrae mucho a las personas, jóvenes o personas mayores, que suelen hacer un uso obsesivo de este.
    Pero, por otra parte, pienso que estando en clase no tienes por qué distraerte con algo que no está presente. Pienso que tienes que estar concentrado en lo que explica el profesor y no tienes por qué pensar en redes sociales o en alguna otra cosa, si las personas que suelen frecuentar estas al llegar a su casa las utilizaran para conectarse con sus amigos.

    También estoy de acuerdo con el mal uso de los portátiles subvencionados por la Junta de Andalucía que hacen los niños en los colegios.

  6. Yo pienso que internet, como todo, tiene sus cosas buenas y sus cosas malas, depende del uso que se le de en cada momento.
    Es cierto que todo lo que tenga que ver con el ocio, dentro del mundo de internet , como son las redes sociales, las páginas con juegos etc., presentan una distracción para el usuario, pero precisamente eso es lo que se busca en este tipo de páginas: distraerse del estrés cotidiano.

    En el otro lado, están las cosas buenas: internet sirve también como herramienta didáctica y de búsqueda de información, ya sea por gusto, por saber más o por obligación.

    También hay que señalar que existen personas que utilizan internet para hacer daño a otras personas chantajeándolas, insultándolas, a través de redes sociales y mil métodos más, y en mi opinión esto es algo inaceptable que debe tener tolerancia cero.

    En conclusión, internet es algo que tiene sus pros y sus contras,como todo en la vida, pero depende del uso que se le de.

  7. Internet es un mundo que se abre ante nosotros con infinidad de informaciones y posibilidades. Pero tiene sus cosas buenas y sus cosas malas.
    A mí, personalmente, internet me parece muy provechoso para buscar información de todas las cosas que me interesa saber, las encuentro rápido y están muy completas.

    En los estudios, internet me ayuda muchísimo y me ahorra mucho tiempo, porque tengo cualquier información al alcance de mi mano. Hoy día para mí, internet es algo imprescindible. Lo que sí es cierto es que, desde que utilizamos internet, nos cuesta más buscar la información en libros o enciclopedias.

    Lo que ya no me parece tan normal es que exista gente que utilice internet solamente para “chatear”, que esté horas y horas hablando con gente, que a veces ni conoce, intentando ligar, inventándose historias falsas sobre su vida, creándose un mundo ficticio en el que casi todo es mentira, pero viven obsesionados por estar conectados, día tras día, eso yo creo que no es sano, y se por programas de televisión, que hay muchísima gente que está enganchada a los chats y que no pueden dejarlo, a veces se convierte en una auténtica enfermedad.

    En cuanto a lo que se comenta de que los alumnos en las clases no atienden a lo que explica el profesor, yo creo que internet no reduce nuestra capacidad de atención, sino que hay clases que son más interesantes, ya sea por la materia, o porque el profesor sabe captar nuestra atención, y hay otras clases que son más monótonas y hacen que nos distraigamos más. Eso depende de cada cual, hay personas más distraídas y otras más atentas en las clases.

  8. Es innegable que Internet ha pasado a formar parte de nuestra vida más que ningún otro fenómeno mundial. Todos en nuestros hogares, y cada vez con más frecuencia tenemos más y más acceso a esta red global de comunicación e información. Es cierto que con Internet podemos hacer multitud de cosas, y como los libros, Matías, nos abre las puertas a un mundo totalmente nuevo e infinito, pero claro está, muy distinto al de la lectura.

    Cuando leemos, usamos nuestra imaginación para entender esas palabras que aparecen en el libro y lo hacemos todo de manera intuitiva y un tanto especial, pues, cuando leemos algo, cada uno se lo imagina como quiera, he ahí el poder de la imaginación. Por otro lado, sin embargo, Internet deja menos sitio a esa “imaginación”. Personalmente, creo que internet no da pie a esa posibilidad, porque prácticamente todo, por imposible que sea, se puede ver a través de él (imágenes, conferencias, videos, películas, información de todo tipo…) ¿Es esto favorable o no?
    Personalmente opino que sí, pero con un cierto matiz. Como he dicho, Internet es un inmenso portal al mundo entero, que nos ayuda infinitamente, cuando queremos buscar algo o realizar alguna tarea, es un hecho que, actualmente, existen todo tipo de páginas y programas que nos ayudan y facilitan nuestra vida diaria, por insólito que esto pueda resultar. Otra veces podemos incluso realizar compras, reservar habitaciones de hoteles, vuelos, viajes en tren, las vacaciones, las cenas y comidas en restaurantes, las visitas a centros de interés como museos, teatros… el uso y las posibilidades que ofrece Internet son infinitas, pero, pese a ser un “buen amigo” hay que tener cuidado y no dejarse llevar por él demasiado. Aunque nos pueda parecer inofensivo, divertido y muy favorable, se puede volver en nuestra contra, y es ahí donde me centro en tu idea, Matías, de que los efectos del Internet, en “dosis elevadas”, pueden ser muy negativos. ¿Cuántas páginas de redes sociales, chats, videos, mensajería… existen? ¿Cuántas personas, están enganchadas a las mismas y tienen no una, sino varias cuentas, que, al fin y al cabo, sirven para lo mismo? Muchas, muchas son las personas que se dejan arrastrar por la marea informática. Y es posible, de hecho bastante probable, que este mal hábito nos lleve a consecuencias como el déficit de atención, de relación y de socialización, debido a que existen personas que se pueden tirar 24horas al día delante del ordenador, algo exagerado, sí, pero posible, y ello solo conlleva problemas, sociales, e incluso de salud física y mental.
    Por otro lado, con lo de las clases, no estoy de acuerdo del todo contigo, Matías, es posible que hoy en día los alumnos o, en general, los jóvenes hayan disminuido su capacidad de aprendizaje o de atención mejor dicho, y sí es posible que, detrás de ellos, esté en cierta medida Internet, pero francamente no creo que sea el centro de dicho problema, simplemente, uno más de los que afectan a los jóvenes de hoy en día.
    Para concluir, me gustaría aclarar que yo, como casi todo el mundo, formo parte de esa gran red social que es Internet y que, a veces, es cierto que, al recapacitar, me doy cuenta de que pierdo más tiempo delante del ordenador del que debería, pero por suerte aún no soy un esclavo de este, y espero no serlo nunca. Internet tiene muchísimas cosas buenas, sobre todo como medio a la información, pero ha se usarse con cautela, si no queremos que ese beneficio, se vuelva en nuestra contra.

  9. Con respecto a la cuestión que nos plantea Nicholas Carr: “¿está Internet erosionando nuestra capacidad de concentración?” , quisiera destacar, en primer lugar, que Internet no nos erosiona , ni nos daña , sino que lo que nos erosiona es el modo en que la utilizamos, cada uno es responsable del uso que le de , y por eso Internet , en sí mismo , no es ni buena ni mala , sólo el que lo manipula. El problema es que hoy día , “ese que lo manipula” es cada vez más pequeño , quiero decir , en la actualidad, son más los jóvenes que se inician a más temprana edad en este mundo , y nadie los orienta , lo que hace que finalmente sean esclavos de redes sociales , de Internet .

    Sinceramente, pienso que Internet es una sublime herramienta de trabajo , cuando se utiliza de manera adecuada. Por poner un ejemplo , no es lo mismo dar una clase teórica de Machado , que acompañarla con imágenes , lugares donde ha vivido , datos de interés , todo esto enriquece mucho , es un complemento perfecto .

    Respondiendo a la pregunta de Carr , creo que sí , el modo en el que se usa Internet hoy día , hace que la juventud este más abstraída , posea menos capacidad de atención , sean más inquietos , y por consiguiente esto en una clase hace que se pierda el hilo continuamente, y esto influye en los resultados. También quiero decir que este quizás no sea el único factor que influye , pero, bueno, no quiero entrar en otro tema .

    Es cierto , que redes sociales como “Tuenti” , “Facebook”, “Twitter”,…. se basan en mensajes muy cortos donde la información se condensa y se dice mucho en muy poco , sin darle más vueltas al asunto. Esto quizás haga que en una clase en la que el profesor explica algo de forma distendida , con todo detalle , se haga para los acostumbrados a esta forma de expresarse, de los más aburrida.

    Finalmente, quisiera decir que clases como las que se dan en las universidades , de tres y cuatro horas , en las que el profesor explica sin cesar se hagan de lo más aburridas , y sinceramente creo que la juventud de hoy día está cada vez menos acostumbrada a estos ambientes, y por consiguiente creo que se hace evidente , por las llamadas de atención del profesor hacia los alumnos, que resulta más difícil seguir las explicaciones del profesor en el aula.

    Un ejemplo es que antes para buscar la definición de una palabra había que coger un diccionario , buscar la letra y hallar la palabra , ahora con Internet todo es más fácil , la escribes y ya está. Esto es un ejemplo de que se va a lo rápido , y cualquier seña de divagación se hace pesada .

    Por tanto, mi conclusión es que “Internet sí erosiona las mentes” con el matiz que he dado antes.

    ——————FERNANDO GÓMEZ AGUILAR———————–

  10. Mi opinión acerca de este tema es que internet y ,más concretamente, las redes sociales, erosiona las mentes de las personas que tienen poca capacidad de concentración, es decir, la gran mayoría.

    Es cierto que algunas persona, si tienen dicha capacidad de concentración, ya que saben que se tienen que centrar en su objetivo dejando de lado todo, es como cuando te introduces por completo en la historia de cualquier libro, novela…

    En mi caso, pienso que soy una persona que es capaz de concentrarse, aunque tenga que trabajar con el ordenador(en el caso de los estudios, exclusivamente me centro en ellos); pero también es cierto que hay ocasiones en las que divago un poco más, sobre todo con las redes sociales y los juegos online. En definitiva, utilizo el ordenador tanto como método de estudio como para desconectar del mismo cuando estoy saturado.

    Para mí, el tema de que los alumnos atiendan más o menos en clase es como lo mencionado anteriormente, dado el interés que tenga cada uno en las distintas materias.

    Antes de que en nuestro centro quitasen los ordenadores, las personas distraídas en clase eran, en mi opinión, cerca del 15% ; ahora que los han quitado las personas que realmente no querían prestar atención antes, tampoco lo hacen ahora.

    En conclusión, internet erosiona las mentes de las personas, en la mayor parte de los casos, quedando excluidos los que tienen una enorme capacidad de concentrarse.

  11. Pienso que es evidente que internet tiene una gran capacidad de distracción sobre aquellas personas que lo utilizan. Cuando utilizamos internet y pretendemos concentrarnos, por ejemplo, en un texto largo, a que a pesar de tener en pantalla ese texto, nos rodean millones de páginas, y de noticias, y de posibilidades que están a nuestro alcance con un solo clic de ratón.

    Creo que no soy la única que se da cuenta de que, en cuanto enciendo el ordenador y navego por internet en busca de cualquier información, me cuesta muchísimo leer una página con información larga; e incluso ni me detengo a leer la página completa. Y no tardo en salir en busca de otra página con la información más concentrada.

    No sólo nos cuesta leer grandes párrafos, sino que también nos cuesta extendernos al escribir. Y si bien al enviar un telegrama el ahorro de palabras está justificado con el ahorro económico, chateando por internet no hay por qué hacerlo. Y sin embargo, cada vez es más frecuente abreviar al escribir utilizando expresiones como “tkm” en lugar de “te quiero mucho”, “bs” por besos, o “bcn” en lugar de Barcelona.

    Pero aún hay más. Si bien hace tiempo los envíos de información eran por correo ordinario y tardaban varios días en recibirse, hoy los envíos son por correo electrónico, fax o sms que tardan segundos en llegar. Como también hace poco tiempo la comunicación telefónica era a través del teléfono fijo de casa, en el que era frecuente no encontrar a la persona que buscábamos, y sin más remedio teníamos que dejar mensaje y esperar a que la persona en cuestión llegara, recibiera la nota de nuestra llamada, y nos la devolviera. Hoy, con el móvil, queremos conversar ¡ya!, sin poder esperar.

    Las comunicaciones nos ha convertido en exigentes, en impacientes, en estresados y en depresivos. Todo lo que pedimos o nos piden hoy, tiene que estar listo para “ayer”.

    Personalmente confieso que con el tiempo me cuesta cada vez más leer un libro, y me cuesta mucho también seguir cualquier explicación en clase, ya que me evado demasiado pronto y sin darme cuenta. No sé si en mi caso el problema es un uso cada vez más frecuente de internet o simplemente que con la madurez la persona se vuelve cada vez más distraída, aunque creo que el hecho de que aumenten las horas que navego por internet perjudica mucho más mi capacidad de atención y mi concentración.

    Por el contrario, pienso que no basta solamente con la creencia popular de que internet es un problema porque disminuye la concentración. Al respecto, deberían hacerse estudios médicos o buscar pruebas contundentes que demuestren que es sólida la hipótesis de que esto es cierto, pese a que con la observación parezca suficiente.

    Por último, me queda por decir que me parece interesante la tesis sostenida en el libro “superficiales”, y que espero que, a partir de esa tesis, se investigue esto en el futuro para demostrarlo científicamente.

  12. Bajo mi opinión, Internet y, en general, los ordenadores, hacen que perdamos atención, y esto lo demuestro con un simple ejemplo: cuando estamos haciendo un trabajo, por ejemplo, y nos habla alguien, ya sea por el msn, una red social a través del Chat, etc., enseguida desviamos nuestra atención para ver qué nos han escrito, y esto, si todo el mundo se para a pensar, sabe que le ha pasado, y más de una ocasión.
    Con respecto a los mensajes cortos, es cierto que se utilizan mucho en Internet, pero también se utilizan en los mensajes de texto de los móviles, a los que alguna vez se les han recriminado que muchas faltas de ortografía son debidas a ellos, porque, por ejemplo, en los exámenes, cuando se quiere ir más deprisa, alguna vez hemos simplificado, sin darnos cuenta las palabras, y esto es debido a los mensajes mencionados. También, la falta de atención es debida en muchos casos a la televisión, debido a las horas y horas que le dedicamos, sin obtener nada a cambio. Si lo pensamos bien, si le dedicáramos un cuarto del tiempo que le dedicamos a ver la televisión, a leer, nos haríamos mucho más ricos lingüísticamente hablando; pero aún pensándolo, no lo hacemos, y es que somos máquinas que sólo buscamos el placer, que preferimos sentarnos, y perder el tiempo, a hacernos más cultos. Y este ejemplo me sirve para decir que, si nos distraemos con Internet, porque en el instituto, cuando damos clases, a todos nos ha pasado, que hemos preferido estar entretenidos con Internet a atender en clase, ya sea, porque no tuviéramos Internet en casa, o porque nos ha parecido más interesante lo que hayamos estado buscando, en ese momento, que la explicación del profesor, aunque también me ratifico, en que Internet no es malo, sino que las personas hacemos que sea malo, no dándole un buen uso, o no utilizándolo cuando realmente ha habido que utilizarlo.

  13. Pues, en mi opinión, Internet, es un arma de doble filo, ya que, por un lado, está la parte buena, por ejemplo, buscar información de cualquier tema que queramos, sea de la dificultad que sea, en vez de tirarnos minutos y minutos, delante de un libro, y quizás esa duda no venía en ese libro, hablar con gente, aunque esté en la otra punta del mundo, nos podemos comunicar con ella en cuestión de segundos, mirar noticias en tiempo real de lo que está pasando en el mundo, y otros tantas de cosas más.

    Pero también tiene su parte «mala», como la distracción que nos produce, en especial, a la gente joven, con las redes sociales y la mensajería instantánea, entre otras. Quizás todas esas cosas, nos hacen que perdamos mucha concentración, en comparación de hace 20 años, que no había tantas distracciones.

    También se dice que Internet ha perjudicado a la gente debido a que la gente practica menos la lectura, y yo pienso que eso no es verdad, ya que la lectura es un hobby como cualquier otro, y la gente que tiene la lectura como hobby, supongo que leerá igualmente, que sino tuviese esas «distracciones», ya que el que le gusta leer leerá, y el que no sea tan aficionado a leer, pues no leerá, como supongo que habrá pasado toda la vida, pero no, se le echa la culpa a algo que no la tiene, como es Internet, que, bajo mi punto de vista, ha sido uno de los inventos que ha marcado un antes y un después en nuestras vidas, y si perdemos nuestra capacidad de “concentración”, no por será, ¿porque las personas lo usamos mal y no lo usamos para el uso para el que fué diseñado?, como facilitarnos cientos de labores en las que perdíamos mucho tiempo, ahora tardamos un par de segundos.

  14. Bien, quiero decir que Internet sí que está erosionando nuestras mentes, aunque nosotros no queramos admitirlo. Cada vez hay más gente que utiliza Internet y, como consecuencia, su capacidad de concentración ha disminuido, así, en mi caso, yo soy una persona la cual le dedica al ordenador unas 3 o 4 horas diarias, entre hablar por las redes sociales, leer correos, informarme de sucesos etc. Cada vez noto que me cuesta más trabajo concentrarme en clase, perdiéndome más en las explicaciones, cosa que antes, cuando no lo utilizaba no me solía pasar, también me estoy dando cuenta de que, al leer algún libro, me cuesta más trabajo comprender su contenido, y hay veces en las que he leído una página y no me he enterado de casi de nada.

    Son actividades en las cuales necesitamos una gran concentración, pero, debido al uso constante que le damos a Internet, vamos a ir perdiendo poco a poco esta capacidad.

  15. Empezaré diciendo que, al igual que la mayoría de mis compañeros de clase, tengo Internet en mi casa, por lo que, además de ser partícipe de una red social y otras actividades que se pueden desarrollar con esta tecnología, también lo utilizo como complemento de estudio (buscar información, escribir en este blog, etc…).

    Centrándome en las preguntas propuestas, mi criterio a la hora de valorar este asunto es casi igual al pensamiento que tenemos casi toda la sociedad a estas alturas. Sí, internet nos afecta: nos entretiene, hace que nos enganchemos y, sin darnos cuenta, nos veamos en ciertas ocasiones desesperados por el mero hecho de no tener a mano un ordenador o cualquier otro sistema para conectarnos. Esa es otra, ya no solo se encuentran en el mercado el típico ordenador de mesa o portátil…sino que ya podemos encontrar un movible, i-phone o blackberry en el que podemos utilizarlo para conectarnos a Internet.

    Sin duda, lo primero que se ve afectada es nuestra capacidad de concentración. En mi opinión, es como si todo lo demás que no rodea o esté relacionado con internet no nos interese, como una sensación de aburrimiento. Y sin quererlo nuestra mente se desconcentra. Creo que esto es lo que suele suceder con la sociedad joven que habita ahora en el siglo XXI.

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