SENTIRSE ANDALUZ

Hace unos años en un blog, que moderaba Miguel Osuna, salió a debate el tema de Andalucía o, más concretamente, ¿qué significaba, para cada uno de nosotros, sentirse andaluz? Mi opinión fue la que sigue a continuación: 

“Una persona se siente andaluza, no por haber nacido en Andalucía, sino por haber vivido en esta tierra el tiempo suficiente como para  impregnarte de su forma de ser, participar en sus fiestas,  y familiarizarte con su habla, su cultura y sus costumbres, hasta que un día te descubres a ti mismo seseando o escuchando emocionado unos fandangos de los hermanos Toronjo o  contemplando ensimismado los colores de la campiña cordobesa o el bosque de columnas de la mezquita o disfrutando de la conversación con un amigo andaluz.  

En mi opinión, para sentirse de una tierra no es tan importante nacer como vivir en ella, abriéndote a su gente, a su paisaje, a sus costumbres, etc. Es decir, no cerrarte a lo que perciben tus sentidos (olores, sabores, sensaciones, sonidos) o al deseo de cambio que sientes por dentro, pensando que ya has alcanzado la madurez y que estás sólo de paso, porque, antes o después, volverás a tu lugar de nacimiento; al contrario, dejarte llevar y que sean las nuevas experiencias las que te vayan haciendo andaluz o lo que sea.” 

¿Qué significa para vosotros sentirse andaluz?

18 pensamientos en “SENTIRSE ANDALUZ

  1. Querido Matías:
    ¡Qué oportunas, una vez más, tus palabras! ¡Y qué inoportuna (otra vez) la actualidad nacional!
    Cuando tú planteabas ayer, retomando tus palabras de hace años en este foro, plácidamente, la postura de ser o pertenecer a Andalucía y yo lo leía, también plácidamente, desde mi casa, en mi estudio, tras un merecido descanso entre corrección y corrección de exámenes morfosintácticos, en otro lugar de nuestra España se jugaban otras cuestiones más serias que ni tú ni yo, afortunadamente, podemos llegar a imaginar.
    Ha sido esta mañana, antes de encaminarme al cole, cuando he visto un rostro desencajado por la impotencia, de un joven vecino de Lazkao, en Guipúzcoa, destrozando una taberna vasca, centro de nacionalistas, tras haberle desmantelado su vivienda en el enésimo atentado de una campaña electoral que amenaza con destrozar a todo aquél que no piense en vertical.
    ¡Cuánto lamento la rabia contenida de ese joven vecino, a quien le han boicoteado su vida, antes y después de su extrema acción! ¡Y cuánto me alegro de vivir en un paraíso de convivencia, como es Andalucía, con todos los reparos posibles, bien es cierto.
    Yo, que nací en un pueblo de la sierra cordobesa, que me eduqué y formé académicamente en otro pueblo de la sierra murciana, que empecé a desempeñar labores docentes en una capital del interior de la meseta castellana, como es Cuenca y su entorno, y que, tras muchas vicisitudes personales, me he reinstalado de nuevo en mis orígenes cordobeses, no puedo dejar de contemplar con tremenda angustia y desesperación a quienes en otros lugares de ésta nuestra España se han propuesto construir un futuro â??largo y estrechoâ? donde sólo caben quienes piensan en vertical.
    Porque no estoy por la verticalidad, sino por la multiplicidad de líneas, doy la bienvenida a tu entrada de â??Rinconeteâ? y desde este humilde y confortable comentario ofrezco mi apoyo incondicional a quienes gritan â??¡Basta ya!â? en una situación extrema como la que ha llevado a este joven vecino de Lazkao, a estallar en un alarido de dolor, aunque ello le haya supuesto arrancar de cuajo sus raíces y convicciones.
    ¡Brindemos por un lugar que, a veces, poco valoramos, pero que lleva siglos dando lecciones de convivencia!
    Por nacimiento, o por convicción, ¡VIVA LA ANDALUCÍA QUE CADA CUAL VAMOS A CONMEMORAR (PORQUE EN ANDALUCÍA SÍ PODEMOS) EL PR�XIMO FIN DE SEMANA!
    Gracias, Rinconete, por permitir nuestras expresiones.

  2. Según mi opinión, una persona se siente andaluza o de cualquier otra comunidad no porque haya nacido en ella sino por el tiempo que haya estado conviviendo y las actividades que haya realizado en esa tierra porque es donde ha pasado su vida y en donde ha crecido.

    Como decía Matías, que no es de aquí de Andalucía, pero se siente andaluz por el tiempo que ha estado conviviendo en esta tierra y, si alguna vez se marchase de aquí a su lugar de nacimiento, recordaría muchas de las cosas que ha vivido aquí, esto le tiene que suceder a mucha gente en su caso.

    A mí personalmente no me ocurre, pero sí tengo familiares a los que les pasa y ellos conviven aquí, y cuando le preguntan que de dónde son, siempre se les viene decir donde están residiendo en ese momento y no su lugar de origen.

  3. Estaréis de acuerdo conmigo en que faltan adjetivos para definir a esta comunidad. Sólo con nombrar la palabra Andalucía, recogemos todo lo que hay en ella. De rincón a rincón, de ciudad a ciudad, es bella de principio a fin. Somos privilegiados.

    En Andalucía podemos disfrutar desde unas maravillosas playas, como son las de Cádiz, Málaga, Almería…, hasta de una amplia campiña, como es la de Córdoba, Jaén… Incluso tenemos hasta esas grandes montañas blancas en invierno, como es, Sierra Nevada en Granada.

    Pero sin duda alguna me quedo con Córdoba, no solo por ser cordobesa, sino porque esta ciudad tiene mucho encanto.

    A quién no le gusta pasear por el puente de San Rafael, a orillas del rio Guadalquivir en esos soleados días de primavera, o recorrer las estrechas calles de la Judería, impregnándonos de su olor.

    Visitar una y otra vez La Mezquita, El Alcázar de los Reyes Cristianos o Medina Azahara.
    Incluso disfrutar el tan esperado por todos los cordobeses mes de Mayo, sin olvidarnos, cómo no, de su exquisíta gastronomía,nuestro tan nombrado salmorejo o nuestros riquísimos flamenquines.

    Y es que lo mires por donde lo mires, camines por donde camines, Córdoba tiene historia en todas sus calles, en todos sus edificios…

    Será por todo esto, y por más, por lo que quien llega a Córdoba, queda enamorado de la ciudad.

  4. Me siento andaluza. Y me gusta pertenecer a una región donde las prisas son las justas, el sentimiento es profundo y la expresividad espontánea.

    Nuestro carácter abierto nos permite abrazar a todo el que viene a nuestra tierra y es buena gente.
    Nos unimos tanto en el dolor, como en la alegría, y somos capaces de reírnos de nuestra sombra, dándole a la vida un puntito de humor, tan escaso en nuestro tiempo.

    También tenemos algunos defectillos, (pero hoy no es el día más indicado para tratarlos).
    Aún somos capaces de mantener la buena costumbre del saludo, de importarnos lo que le pasa al mundo que nos rodea y, en ocasiones, implicarnos como en las viejas casas de vecinos, donde lo que se tenía, se ponía, y se festejaba cualquier acontecimiento con el fin de mantener una amena charla con nuestros amigos.
    Nuestra geografía, nuestro clima, nuestras costumbres y nuestra historia, han hecho que Andalucía sea una región a la que mucha gente quiere.
    ¡FELICIDADES ANDALUCÍA!

  5. Hay gente que, cuando le dices que eres andaluz, se te queda mirando con una sonrisa un tano irónica. Antes no lo entendia, ahora si.
    Como en otros muchos países, España también parece estar dividida en la parte rica (norte del país, zona industrial) y la parte pobre (sur del país, zona agrícola); claro, esto depende de lo que las pesonas pensemos de lo que es riqueza y pobreza.

    Nuestra tierra, nuestro sol, junto con nuestro río y las manos de los andaluces hacen que nuestras tierras sean fértiles y podamos obtener de ellas todo lo que nos propongamos, porque los andaluces sabemos cómo tratar nuestra tierra.

    Probablemente sea por el trabajo que nos costó conseguir la autonomía (por el artículo 151, como la consiguieron todas las que habia creadas en ese momento) que celebremos con tanto sentir el 28 de Febrero, día en que nos igualamos a todos los españoles y dejamos de ser ciudadanos de segunda.

    Hay todavía una asignatura pendiente en nuestra tierra y es el hecho de que tengamos que salir de ella para poder sobrevivir, la verdad es que debe pasarse muy mal, porque yo digo: «Cómo puede un andaluz vivir en un sítio donde el sol esté escondido la mayor parte del año y los días sean tristes,vivir sin ver los campos de olivos y las grandes extensiones de regadío en verano».

  6. Querido Matías:

    Me alegro mucho de poder comentar este tema aquí, ya que es un tema que me atrae mucho y que me encanta. ¡GRACIAS!

    Para mí el sentir andaluz, el sentir unos fandangos, como tu dices, o una copla, es saber apreciar nada más y nada menos lo que nuestra tierra emana, es sentirse feliz de la cultura que aquí tenemos, es salir a dar una vuelta y, de repente, verse inmerso en unas calles que vivieron el explendor mozárabe, verse en un lugar donde se mezcla el islamismo con el cristianismo; muestra una vez más del multiculturalismo que aquí se respira tras el paso de los años.
    Al igual que tú, creo que no hay que nacer en esta tierra para sentirse andaluz de los pies a la cabeza, cuantas y cuantas personas de otras ciudades e incluso de otros países se han quedado prendados de las maravillas que aquí hay; sin ir mas lejos, el otro día, viendo un documental, salieron unos ingleses que habian cambiado la vida de la gran Londres por un pueblecito de nuestra sierra; u otro gran ejemplo lo encuentro en mi família; yo tengo familiares que viven en Madrid concretamente y que tienen la necesidad de bajar a Córdoba unas 5 ó 6 veces al año ( y porque no pueden más) para estar aquí en semana santa, en los patíos, en feria, en verano cuando bajan a Cádiz, etc. Y digo la necesidad, porque realmente es así, y se sienten igual de andaluces que nosotros, exprimiendo su tiempo aquí cada vez que vienen.
    Pienso que, por supuesto, hay otras ciudades bellísimas en España, pero ninguna como nuestra Andalucía.
    ¡YO ME SIENTO FELIZ DE SER ANDALUZA¡

  7. Andalucía se viste de primavera, de verde y blanca su bandera.
    Yo defiendo Andalucía, que alli nací y me crie. Sentimientos y expresión, como cordobesa que soy, me siento feliz y orgullosa de sus patios, flores, fiestas, sus verdes campos y su sierra morena.

    Viva Andalucía y sus andaluces, allí donde se encuentren y se sientan como tales.

  8. Sentirse andaluz es un sentimiento tan gratificante, como poder sentirse de cualquier otro lugar, sentirse parte de algo, de un colectivo, de una cultura….Aunque tristemente esto nos lleva muchas veces a menospreciar a gente de otros lugares, a no mirar nuestros propios errores, y Andalucía tiene virtudes y defectos, como todo en esta vida. Por ello, pienso que sentirse Andaluz debe ser un sentimiento de orgullo, superación, hermandad y solidaridad con otras comunidades y con el mundo entero.
    Intentemos llevar una imagen cada día mejor al exterior y alejarnos de los tópicos que todos sabemos.

  9. Me gustaría empezar diciendo que todo lo expuesto en el artículo, que has hecho, es totalmente cierto. También, debo mencionar que vivas en Cataluña, en el País Vasco, en Madrid, en Andalucía, sea donde sea, hay que sentirse orgulloso de ser de donde uno es, puesto que hemos nacido en un lugar con unas costumbres, un habla y unas características concretas de ese sitio y que nos gusten más o menos son las que tenemos para toda nuestra vida. No por ser andaluz, somos más incultos o más â??bastosâ? hablando, como piensa y dice mucha gente de otras comunidades. Todas las culturas, tienen sus puntos buenos y sus puntos malos y todo el mundo tiene un habla diferente, unos seseamos, otros cometen laísmos, otros hablan otro dialecto totalmente diferente al nuestro y no por eso los juzgamos. Si hay algo por lo que me siento orgullosa de ser andaluza, es por el carácter abierto y hospitalario que tiene su gente, aunque también es cierto que conozco a otras muchas personas que no son de esta comunidad y también tienen el mismo carácter que una persona que viva en Andalucía. Quizás sea el clima el que nos permita, al pasar más tiempo en la calle y como consecuencia convivir con más gente, desarrollar las características que antes he expuesto. Como muestra de ese carácter abierto y hospitalario es la convivencia que se ha mantenido siempre entre pueblos y culturas. Fruto de esa diversidad, entre otros, son todos los monumentos y patrimonios que podemos encontrar en Andalucía, como la Giralda, La Mezquita, La Alambra, etc.
    Para concluir, me gustaría decir que todos debemos sentirnos orgullosos del lugar donde vivimos, seamos andaluces o de otra comunidad, puesto que todos somos iguales y debemos tenernos el mismo respeto aunque tengamos costumbres diferentes.

  10. Para mí, sentirme andaluz es algo que no se puede expresar con palabras. Es algo que no se tiene solo por haber nacido en Andalucía, sino que lo tengo dentro por haberme criado aquí, por haber vivido aquí toda mi vida, por los recuerdos sobre todo, tanto los malos recuerdos como los buenos, también por los lindos paisajes de aquí, sus gentes, los sentimientos que se dejan cuando te vas de tu tierra,…

    También es verdad, como algún compañero ha comentado, que cuando te sientes tan andaluz, tan de esta tierra, también hace que cambies de opinión sobre otras cosas, como personas de otras comunidades, países,… pero yo no lo cambiaría por nada, todos mis recuerdos, míos son y nunca me gustaría olvidarlos.

  11. Yo soy catalán, nací en Barcelona, pero llevo casi toda mi vida en Andalucía y me considero andaluz, tanto como catalán, porque yo me he criado aquí, parte de mi familia es de Córdoba y todos mis mejores momentos han ocurrido en Andalucía, si no hubiera venido a Córdoba, nunca habría conocidos a mis amigos y no habría pasado esos grandes momentos junto a ellos en la Corredera, en la Mezquita o junto al Guadalquivir. Me considero andaluz por las cosas anteriormente nombradas, no por el hecho de vivir aquí, porque alguien puede vivir en un lugar y no indentificarse con él, pero ya me identifico con Córdoba y Andalucía.

    Por eso, aunque en el futuro me vaya de aquí por motivos de trabajo, siempre llevaré a Córdoba y Andalucía dentro de mí, por todo lo que he disfrutado y lo que me ha dado…

  12. Andalucía siempre ha estado asociada a conceptos negativos como pobreza y analfabetismo y a los andaluces siempre se nos ha considerado gente tosca y superficial. Prejuicios como otros cualquiera y que no nos definen, ni mucho menos, como comunidad ni como personas.

    Como dice el artículo y como algunos de mis compañeros han reafirmado, sentirse andaluz es un sentimiento que se desarrolla en nosotros cuando creces en esta tierra y no por el mero hecho de nacer en ella. Conozco a muchas personas que no les gusta Andalucía y que me han afirmado que en cuanto puedan se marcharán de aquí sin pensárselo.

    Yo sí me siento andaluz, para mí eso es un orgullo, porque soy capaz de apreciar la belleza de esta tierra, desde la sierra de Jaén hasta la costa de Cádiz, desde la Mezquita de Córdoba hasta la Alhambra de Granada.

    Dicen que nuestra comunidad se ha caracterizado por su pobreza intelectual, pero, ¿acaso no es cierto que algunos de los más brillantes poetas, escritores e intelectuales españoles como Antonio Machado, Ángel Ganivet o Federico García Lorca han nacido aquí?
    Dicen que nuestras ciudades son aburridas, agrarias y atrasadas con respecto al resto de España, pero, ¿no es cierto que Andalucía recibe más turistas que ninguna otra comunidad y que cada año fascina a más y más extranjeros?

    A mí me encanta mi ciudad y no me pesa haber nacido en Córdoba, mucho mejor haber nacido en esta tierra bañada por el sol que vivir en las ciudades del norte de España eternamente oscurecidas por las nubes.

    En definitiva, para mí ser andaluz es un orgullo y, aunque algún dia tenga que marcharme a otro lugar por alguna razón, siempre me llevaré un trocito de esta tierra dentro de mí.

  13. Está claro que no vale con nacer en Andalucía para ser andaluz, al igual que puedes ser andaluz sin haber nacido aquí. Pienso que es una tontería clasificar a las personas por el lugar donde hayan nacido, ya que cuando vives mucho tiempo en un sitio y te identificas con el resto de personas de allí, con sus lugares y sus costumbres, da igual donde te diera a luz tu madre, tú eres de ese lugar del que ya formas parte. Yo soy de Córdoba y llevo toda mi vida viviendo aquí, por lo que no sé lo que es vivir en un lugar diferente al que has nacido, pero oigo hablar a personas, como Matías, que no han nacido aquí y que se sienten parte de esta ciudad tanto o más que yo, y me olvido de el hecho de que han nacido más allá de Sierra Morena.

    Sinceramente, creo que los gentilicios son una tontería: si sientes que formas parte de una comunidad, que tiene una forma de ser, pensar o sentir igual que tú, para qué sirve que te llamen andaluz, madrileño o pacense. Los gentilicios sólo sirven para que se creen tópicos y que todo el mundo te etiquete: si eres andaluz, eres muy vago y muy analfabeto; si eres madrileño, eres un chulo; etc. Puedo asegurar que los madrileños no son chulos, ni mucho menos, y no hay nada más que ver la cantidad de artistas e intelectuales andaluces para ver que ésta no es una comunidad de analfabetos. Dejémonos de etiquetas y que cada uno sea de donde quiera.

  14. Sinceramente, y con todos los respetos hacia otras comunidades y lugares, yo no sería quien soy, si no hubiera nacido en Andalucía. Me explico, los colores blanco y verde van asociados a mi personalidad. Para mí sentirse andaluz es lo más grande que puede pasarte en la vida. Además, Andalucía es como un pequeño pero gran pueblo que, cuando sales, lo echas en falta. En cualquier lugar de la geografía andaluza que he visitado, me siento uno más, no me siento extraño ya que somos iguales. Sin embargo, cuando subes Despeñaperros, comienzas a notar la diferencia. Hay algo en el ambiente que hace que recuerdes tu tierra, como la gente, el clima… y, cuanto más subes, más lo echas en falta. Admiro las costumbres y tradiciones no solo de mi ciudad sino de otras provincias andaluzas, ya que el arte y la forma de ser de las personas es muy común.

    Así, desde pequeño me he criado en una serie de costumbres que van asociadas a mi ciudad y comunidad autónoma. Qué sería de mí sin las costumbres de Andalucía: el carnaval, el flamenco, la semana santa, la feria, los toros, los patios, el fútbol, la siesta… No podría vivir sin estar rodeado de estas cosas, mi vida daría un gran vuelco. Por eso, no entiendo a aquellos que reniegan de nuestra tierra y de nuestras tradiciones, cuando deberían estar agradecidos a la tierra que los ha parido y por la cual son lo que son. Debemos de engrandecer nuestra tierra apoyando nuestras tradiciones y sintiéndonos andaluces a cada paso que damos.
    Yo la siento en mi sangre y en mi forma de ser y siempre de por vida estaré agradecido y orgulloso de ser hijo de la gran madre Andalucía.

  15. Pienso que no hace falta nacer en Andalucia para sentirse andaluz, ya que conozco a muchas personas que no han nacido en Córdoba y, por los años que llevan viviendo aquí, se sienten tan andaluces como nosotros.
    Yo pienso que he sido muy afortunada por haber nacido donde he nacido y, si hubiera tenido la oportunidad de elegir dónde nacer, sin duda hubiera escogido Córdoba.

    Me siento muy orgullosa de ser andaluza, pero sobre todo de ser cordobesa, porque Córdoba me encanta: sus patios, su feria, su semana santa, el carnaval, la costumbre de los domingos de juntarse toda la familia para comer, pero sobre todo la alegria de su gente.

    Pienso que, si alguna vez tuviera que marcharle lejos de Córdoba, tardaría mucho en acostumbrarme, pero sobre todo la echaría muchísimo de menos.

  16. Tengo 20 años y soy de Madrid y al igual que muchos yo me siento andaluza ya que los veranos los paso allí desde pequeña. Creo que aunque yo viva en una comunidad realmente me siento de otra y en este caso es de Andalucía y no se porque ya que me gusta su pescadito frito, su acento que tengo mucha facilidad de que se me pegue y sus canciones sobre todo las sevillanas

  17. Yo nací en cataluña y me siento andaluz desde niño, me gustaría saber si es verdad eso de que los andaluzes nacemos donde nos da la gana, yi jamás me sentí identificado con la cultura y lengua catalana si tengo que sentirme de alguna tierra ademas de español esa sería andalucia

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