OSCURIDAD

Ayer, me acercaba, como todos los jueves, después de la reunión del departamento de Lengua, al aula de 2º del PCPI, con la idea de leerles “El corazón delator” de Edgar Allan Poe. Mientras caminaba por el pasillo, pensé, que un relato como éste, exigiría un cierto clima de misterio, durante la lectura. Los alumnos desconocían lo que había programado; pero, como por arte de magia o por telepatía, habían dejado el aula completamente a oscuras, tanto que, cuando llegué a la puerta de entrada, pensé que no había nadie dentro, sin embargo, estaban esperándome con la intención de gastarme una inocente broma. 

Comencé a leer en voz alta “El corazón delator”, en medio de un silencio sepulcral; pero, de vez en cuando, por ejemplo, en los momentos en que el narrador-protagonista repite que no está loco, los alumnos sentían la necesidad de interrumpirme para preguntar por qué insistía tanto en esta circunstancia. Así, la lectura inopinadamente se convirtió en un diálogo, que me obligaba a aclarar diferentes aspectos de la trama; aunque, al reanudarla, comprobé que seguían estando atentos. Incluso hubo un momento, al final del relato, cuando la tensión era máxima, y todos estábamos pendientes de los latidos del corazón del viejo asesinado, en que un balón, procedente de las pistas polideportivas, chocó violentamente contra una de las ventanas y casi nos morimos del susto. Fue como si la ficción del cuento y la realidad del aula se fundieran en un mismo plano, como el clima de misterio que, quizá por intuición o por telepatía, habían creado los alumnos, antes de que yo llegara a  la clase.

8 pensamientos en “OSCURIDAD

  1. El momento en que se estrelló el balón contra la ventana fue uno de lo mejores, porque no me pude reír más con el pilili y el susto que pasó, fue buenísimo. Además, como estaba asustado con el cuento, pues fue mejor mejor todavia, je je.

  2. ¡Ja ja ja ja! Lo mejor fue cuando me asustè, claro, porque no me di cuenta y di el bote. En ese momento, estaba metido en el cuento que contaba Matías.

  3. Estabamos en clase atendiendo a la historia de el profesor, cuando de repenten pegaron un balonazo en la ventana; Jose Antonio pegó un bote de su silla, porque no se lo esperaba, al estar tan atento al relato del profesor. Fue divertido.

  4. ¿Veo que al final conseguimos soprenderte no Matías?
    Me gustó mucho la historia, ya que era muy emocionante. Puedo decir que es una de las veces que estuve más atenta, y que más me metí en la historia.
    ¡Qué bueno fué lo del pelotazo en la ventana! Todos nos asustamos mucho, pero el que más se asustó fué nuestro valiente Jose Antonio (pilili); pegó una chillido que nos sobresaltó a todos, fue muy divertido.

  5. A mí,personalmente, la historia me ha gustado mucho por la intriga y el misterio que tiene.Estuvimos todos intrigados hasta el final, incluso con algunos sustos incluidos, venidos de afuera, que nos hacían interrumpir, de vez en cuando, y de paso echar unas risas; en conclusión, pasamos un rato agradable, pero no relajados debido al tema de que iba la historia.

  6. Hola Matías a mi me impresionó mucho «El corazón delator», porque te transportaba hasta el origen de lo que iba a suceder en ese momento; pero cuando más me impresionó es cuando contabas cómo murió el viejo: ahogado. Pero también, cuando, casi terminaba la historia,
    y de pronto sonó el golpe; me quedé asustado, de que forma que nunca me se olvidará.
    Espero que pronto cuentes otra historia de intriga como esta. Bueno, me despido, un saludo…………

  7. Hola, Matías:
    Yo esta clase no la he llegado a dar, pero me contó Nuria como fue. Me contó que leíste un relato sobre un asesinato, que pareció muy interesante, por ejemplo: cómo entró en la casa el asesino, como qué frialdad mató al viejo… Me contó también el susto que pasaron cuando el balón dió en la ventana, me reí mucho.
    Me pareció un relato muy interesante, que me gustaría leer.
    Besos y abrazos.

  8. Hola, Matías, espero que la broma que te gastamos te gustara, la verdad, el relato que nos leíste estuvo muy interesante, lleno de misterio e incertidumbre, en mi opinión, el hombre que quería matar al viejo, no estaba loco, porque de la manera que lo hizo no es de un hombre loco, sino de un hombre bastante retorcido y muy astuto, porque la capacidad de descuartizar al viejo y meter sus restos debajo de unas tablillas de madera del suelo e invitar a los policías a descansar en la misma habitación del crimen, como si no hubiera pasado nada, eso es de tener mucha astucia para mentir, pero como siempre se dice: ‘quien comete un crimen, tiene que pagarlo’, pues eso mismo le pasó a él, tanta astucia y tanta tranquilidad fueron su perdición, da igual como lo hizo, la realidad es que cada una de las personas tiene algo llamado ‘remordimientos’, es una inquietud que tenemos, cuando pensamos después de realizar una mala acción, y los mismos remordimientos fueron los que le jugaron una mala pasada, como lo de que escuchaba el sonido del corazón del viejo, así pues, confesó el crimen.

    Todo esto, nos da a pensar una cosa: ‘da igual lo que hagamos, porque todo en esta vida se paga’.

    Un saludo, Matías.

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